Una encuesta nacional realizada por la consultora DC entre el 10 y el 13 de marzo sobre 2.160 casos revela un cambio profundo en el clima político argentino. El dato más contundente del informe pone el foco en quiénes deberían “meterse de lleno” en política: allí, Marcos Galperin encabeza con el 30,1%, sacando una ventaja significativa sobre el resto de los nombres.
Detrás del fundador de Mercado Libre aparecen el conductor Mario Pergolini, con el 18,4%, y Diego Recalde, con el 17,1%. La diferencia de más de diez puntos a favor de Galperin no solo lo posiciona como el perfil más valorado, sino que lo consolida como símbolo de una tendencia más amplia: el avance de outsiders en la consideración pública.

El fenómeno no es completamente nuevo en la Argentina. Tiene antecedentes en figuras como Javier Milei, Carlos Reutemann o Palito Ortega, todos con trayectorias alejadas de la política tradicional. Sin embargo, el informe señala una diferencia clave en el presente: ya no alcanza con la popularidad o el reconocimiento público.
¿El fin de los políticos tradicionales?
Según el estudio, el electorado parece estar demandando perfiles con experiencia concreta en gestión, capacidad de generar resultados y recorrido en el sector privado o en la construcción de audiencias. En ese sentido, el liderazgo de Galperin con el 30,1% sintetiza ese ideal de “empresario exitoso”, asociado a eficiencia, escala y resolución de problemas, en contraposición con un Estado que muchos perciben como ineficiente.
Desde DC Consultores, el analista Aníbal Urios explicó que la intención del relevamiento fue identificar perfiles más que nombres propios. “No nos llama la atención porque tanto Pergolini como Galperin tienen características similares en cuanto a emprendimiento, constancia y visión. Es lo que hoy está buscando la gente”, sostuvo.
El trabajo también aporta otra lectura relevante: la política deja de ser vista como un fin en sí mismo y pasa a ser concebida como una herramienta de gestión. En ese marco, la irrupción de figuras del ámbito privado refleja una búsqueda de soluciones prácticas frente a demandas concretas de la sociedad.

Por otro lado, la encuesta muestra una reconfiguración dentro del peronismo. Ante la consulta sobre quién representa al “peronismo de derecha”, el exgobernador Juan Schiaretti lidera con el 39,1%, seguido de cerca por la vicepresidenta Victoria Villarruel, con el 35,6%.
Este resultado refuerza la idea de que las identidades partidarias tradicionales atraviesan una crisis y que el peronismo se encuentra en un proceso de redefinición. “Hoy hay una negación hacia el peronismo de izquierda y ciertas figuras. Salimos a buscar qué tipo de peronismo se está demandando en estos tiempos”, explicó Urios.
El informe, en definitiva, expone una doble transformación: por un lado, el fuerte posicionamiento de figuras externas a la política —con Galperin y su 30,1% como dato central— y, por otro, una disputa interna en los espacios tradicionales que evidencia el reordenamiento del mapa político argentino.
En ambos casos, el mensaje del electorado parece claro: se priorizan perfiles asociados a la gestión, la eficiencia y los resultados, en un contexto donde crece la demanda de cambios estructurales, especialmente en áreas sensibles como la Justicia.
El crecimiento de figuras outsiders no aparece como un fenómeno aislado, sino como la consecuencia directa de una doble crisis
Por un lado, el desgaste de la dirigencia tradicional, a la que amplios sectores de la sociedad responsabilizan por la falta de solución a problemas estructurales y por otro, la pérdida de identidad de los partidos históricos, atravesados por internas y redefiniciones que diluyen sus propuestas. Ante ese escenario, cada vez más votantes optan por mirar por fuera del sistema en busca de referencias más claras, con perfiles que prometen gestión, resultados y una ruptura con las lógicas políticas tradicionales.
