Ahora toma distancia del oficialismo

Sáenz reapareció con una dura advertencia social: “Antes decían ‘que se vayan todos’, ahora dicen ‘que se mueran todos’”

Tras ausentarse del Tedeum por problemas de salud el gobernador salteño recorrió despachos nacionales, reclamó obras frenadas y dejó fuertes definiciones sobre la situación social y económica.

Por Redacción Gente de Salta

Gustavo Sáenz — .

Luego de varios días de ausencia pública y tras justificar su faltazo al Tedeum del 25 de Mayo por cuestiones de salud, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz reapareció en Buenos Aires con una intensa agenda política y mediática. En una entrevista con el periodista Eduardo Feinmann, el mandatario provincial habló de su “tour” por la Capital Federal, confirmó reuniones con funcionarios nacionales y dejó una serie de críticas al gobierno de Javier Milei por la demora en obras públicas, la situación social y las internas dentro de la administración libertaria.

“Me junté con todo el mundo e hice un recorrido”, contó Sáenz al ser consultado sobre su visita a Buenos Aires. Cuando Feinmann le preguntó si había viajado “a pedir plata”, el gobernador respondió con una frase que marcó el tono de toda la entrevista: “No, vine a reclamar que cumplan”.

Aunque el mandatario destacó que el presidente y el ministro de Economía le transmiten “esperanza” y reconoció algunos indicadores positivos de la macroeconomía, rápidamente contrastó ese discurso con lo que asegura percibir en Salta y en el norte argentino.

Sáenz con Santilli y Lule Menem

“La percepción es otra”, afirmó. “Yo percibo mucha desesperanza, mucha tristeza de haber confiado en un cambio que iba a traer empleo e inversiones. La microeconomía se está demorando mucho en activarse”.

Sáenz sostuvo que el problema central pasa hoy por la caída del consumo y la pérdida del poder adquisitivo. “Cuando no hay consumo es porque no hay plata en el bolsillo”, resumió.

También señaló que muchas de las inversiones prometidas aún no llegan y describió un panorama social cada vez más complejo: “Veo jubilados que no tienen para remedios, gente que tiene que comer salteado, empresas PYME que cerraron después de años de esfuerzo y trabajadores que no consiguen empleo”.

Uno de los principales reclamos del gobernador estuvo vinculado a las obras públicas comprometidas por Nación y que, según denunció, siguen paralizadas desde junio del año pasado. “Estamos hablando de plantas potabilizadoras, de rutas completamente destruidas, de infraestructura clave para el crecimiento productivo y turístico de Salta”, explicó.

Sáenz remarcó además que la gente no distingue si las responsabilidades corresponden al Gobierno nacional o provincial. “La gente no anda con la Constitución bajo el brazo. Al que tiene más cerca, le reclama”, sostuvo.

En uno de los tramos más duros de la entrevista, el gobernador comparó el clima social actual con el de la crisis de 2001, aunque con una diferencia marcada por el nivel de violencia en redes sociales. “Antes se decía ‘que se vayan todos’. Ahora parece que dicen ‘que se mueran todos’”, lanzó. Según el mandatario, el desgaste social ya no pasa solamente por el enojo, sino por una profunda pérdida de confianza en toda la dirigencia política. “La gente está cansada y ya no cree en nadie”, advirtió.

Gustavo Saenz en el autodromo

Internas libertarias y expedientes frenados

Sáenz también se refirió a las disputas internas dentro del oficialismo y aseguró que esos enfrentamientos terminan afectando directamente la gestión.

“Uno viene a buscar una obra y resulta que un funcionario responde a un sector y otro responde a otro. Entonces te traban los expedientes”, explicó, en alusión a las tensiones entre distintos espacios del Gobierno nacional.

Aunque evitó profundizar nombres propios, dejó entrever que las diferencias entre sectores alineados con Luis Caputo y dirigentes cercanos a Martín Menem terminan ralentizando decisiones administrativas.

Sobre el final de la entrevista, el gobernador pidió dejar de lado la discusión electoral y enfocarse en resolver los problemas cotidianos de la población.

“La gente no está viendo si se peleó Santiago Caputo con Menem o si Adorni dijo tal cosa. La gente quiere llegar a fin de mes, y no llega ni a mitad de mes”, aseguró.

Además, reclamó mayor diálogo entre Nación y las provincias. “El Gobierno tiene su agenda legislativa y está bien, pero también tiene que escuchar la agenda provincial y las necesidades de cada región del país”, concluyó