El asesor presidencial Santiago Caputo viajó a Washington, Estados Unidos, para mantener una serie de reuniones con funcionarios de la administración de Donald Trump, en un contexto político delicado para el Gobierno de Javier Milei, atravesado por el escándalo judicial y patrimonial que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Según trascendió, Caputo arribó al país norteamericano el miércoles y rápidamente inició contactos diplomáticos junto al embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford. Uno de los encuentros más relevantes se produjo en el Departamento de Estado, donde participaron de una reunión con Chris Landau, funcionario cercano al esquema republicano y con conocimiento profundo de la política argentina.

La visita se produce en momentos donde el denominado “caso Adorni” comenzó a escalar más allá de las fronteras argentinas y genera preocupación incluso en sectores vinculados a la Casa Blanca. La investigación sobre la evolución patrimonial del funcionario libertario, sumada a las versiones sobre gastos, propiedades y movimientos financieros, ya comenzó a impactar en la imagen internacional del Gobierno nacional.
Dentro de La Libertad Avanza admiten que la situación genera desgaste político y ruido en un momento donde el oficialismo intenta sostener un mensaje de estabilidad económica y previsibilidad frente a inversores extranjeros. De hecho, el viaje de Santiago Caputo también busca reforzar vínculos políticos y transmitir señales de gobernabilidad en medio de un escenario interno cada vez más complejo.
La presencia de Caputo en Washington no pasó desapercibida dentro del oficialismo. Uno de los primeros en confirmar el viaje fue el legislador bonaerense libertario Agustín Romo, integrante del círculo político cercano al asesor presidencial.

Mientras tanto, en la Casa Rosada crece la preocupación por el impacto que pueda tener el avance judicial sobre Manuel Adorni, especialmente porque se trata de uno de los dirigentes más cercanos al núcleo duro del poder libertario y pieza clave dentro del esquema comunicacional y político del Gobierno.
El viaje de Santiago Caputo también deja en evidencia otra señal: el oficialismo sabe que el conflicto ya dejó de ser solamente doméstico y comenzó a convertirse en un tema observado por actores internacionales que siguen de cerca la estabilidad política argentina.