Sebastián Pareja, el armador clave de Karina Milei que ganó poder en la interna libertaria

Sin fecha de conformación, la comisión bicameral de Inteligencia se convirtió en un nuevo foco de disputa política: la pulseada entre Karina Milei y Santiago Caputo tensiona al Gobierno.

Por Silvia Guzmán Coraita

Karina Milei junto a Pareja (Cedoc) — .

Aún sin fecha definida para su conformación, la comisión bicameral de Fiscalización y Seguimiento de los Organismos y las Actividades de Inteligencia se convirtió en un nuevo foco de conflicto político. La puja por los lugares no solo enfrenta a oficialismo y oposición, sino que también expone fuertes tensiones dentro del propio Gobierno.

A fines de febrero el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, le habría prometido la presidencia de la comisión al jefe del bloque PRO, Cristian Ritondo, durante una reunión reservada en la que también participó el ministro del Interior, Diego Santilli.

Sin embargo, ese acuerdo comenzó a desdibujarse en medio de la creciente interna entre la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el influyente asesor presidencial Santiago Caputo.

En ese contexto, tomó fuerza la posibilidad de que Karina Milei impulse al dirigente Sebastián Pareja para ocupar el lugar que, en principio, había sido ofrecido a Ritondo. La jugada tendría un objetivo claro: reforzar el control político sobre la estructura de inteligencia desde el Congreso.

Sebastián Pareja (foto: Antonio Becerra)

Quien es Pareja

Sebastián Pareja es un armador político con larga trayectoria en el peronismo y el Congreso, que logró consolidarse como uno de los principales operadores de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires y hombre de confianza de Karina Milei. Con pasado como asesor en el Senado durante casi dos décadas y vínculos construidos desde el menemismo hasta el macrismo, se caracteriza por su capacidad de supervivencia política, su perfil pragmático y su lógica de construcción territorial basada en lealtades propias. Resistido por distintos sectores —incluido el entorno de Santiago Caputo—, en el último tiempo ganó poder al imponer dirigentes de su confianza en el armado bonaerense, consolidando una estructura propia dentro del oficialismo.

La movida impacta de lleno en el equilibrio interno del oficialismo, ya que la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) responde políticamente al entorno de Caputo, a través de su titular, Cristian Auguadra, y del subsecretario administrativo José Lago Rodríguez, encargado del manejo presupuestario.

El posible desplazamiento de Ritondo generó malestar en el PRO, uno de los principales aliados del Gobierno. Desde ese espacio evitaron dar por cerrado el tema, aunque dejaron un mensaje claro: “Se verá en comisión si cumplen con su palabra”.

Pareja

La oposición también disputa lugares

En paralelo, Unión por la Patria busca asegurar representación en la bicameral. Los nombres que suenan con más fuerza en Diputados son Agustín Rossi y Rodolfo Tailhade, ambos con experiencia en el área de inteligencia.

Rossi fue interventor de la Agencia Federal de Inteligencia durante el gobierno del Frente de Todos, mientras que Tailhade dirigió la Escuela Nacional de Inteligencia durante la gestión de Oscar Parrilli al frente de la SIDE.

Otros sectores del peronismo, como el massismo y el espacio que referencian Victoria Tolosa Paz y Guillermo Michel, también buscan un lugar, aunque con menores posibilidades.

El panorama se complica aún más para el peronismo en el Senado, donde perdió peso tras el recambio legislativo —pasó de 30 a 21 bancas— y el oficialismo, con la ministra de Seguridad Patricia Bullrich como figura clave, intenta recortarle representación.

Victoria Tolosa Paz

Un tablero en reconfiguración

En este escenario, otros bloques también mueven fichas. La UCR tiene prácticamente asegurado un representante en el Senado, mientras que el espacio Provincias Unidas busca ingresar desde Diputados.

La comisión, integrada por 14 miembros (siete por cada cámara), deberá ser presidida en esta etapa por un diputado nacional. Su último titular fue el radical Martín Lousteau, precedido por el ex diputado Leopoldo Moreau, quien ocupó el cargo durante más de cuatro años.

Sin acuerdos firmes y con múltiples intereses en juego, la bicameral de Inteligencia se perfila como uno de los principales escenarios de disputa política en el Congreso en las próximas semanas, donde no solo se definirán nombres, sino también el control de un área clave del Estado.

Según fuentes con conocimiento del sistema de inteligencia: "No creemos que ninguno de los dos ( Por Ritondo o Pareja) sean adecuados. Pero en el terreno de las negociaciones, todo puede pasar y siempre hay concesiones difíciles de aceptar. Dicho esto, como alguien tiene que ocupar ese lugar, aplica aquello de que “más vale malo conocido que bueno por conocer”.