El Gobierno nacional avanzó con una nueva reestructuración dentro del Ministerio de Economía que implicó la eliminación de siete áreas y la fusión de distintas subsecretarías, una medida que generó preocupación entre los trabajadores por posibles despidos.
La decisión quedó formalizada a través del decreto 126/2026, firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques, mientras el titular del Palacio de Hacienda, Luis Caputo, se encontraba en Nueva York manteniendo reuniones con inversores en el marco de su gira por Wall Street.
Dentro del propio ministerio, la medida fue interpretada como un nuevo avance de Federico Sturzenegger, encargado de la política de desregulación y reducción del Estado impulsada por el Gobierno.

La reorganización administrativa implicó cambios en áreas clave como Política Económica, Producción, Energía y Obras Públicas, y apunta a reducir estructuras consideradas redundantes dentro de la cartera económica.
Según trascendió, el recorte impacta en sectores que dependen de funcionarios como José Luis Daza, Pablo Lavigne, Daniel González y Carlos Frugoni, quienes conducen distintas áreas estratégicas del ministerio.
De acuerdo con información difundida por el periodista Juan Manuel Barca, los cambios estuvieron precedidos por una serie de recorridas internas realizadas por Alejandro Tamer, cofundador de la empresa Despegar y hombre cercano a Sturzenegger.
En su rol dentro del proceso de reorganización, Tamer mantuvo reuniones con el secretario de Hacienda Carlos Guberman y el secretario de Legales José Ignacio García Hamilton, con el objetivo de detectar estructuras sobredimensionadas y funciones duplicadas dentro del ministerio.
Entre los cambios más importantes se encuentra la eliminación de las subsecretarías de Programación Macroeconómica y de Microeconomía, que fueron reemplazadas por una nueva Subsecretaría de Análisis y Modelación Económica, encargada de centralizar el trabajo técnico de ambas áreas.
También se produjeron modificaciones en el área productiva. Allí se dispuso la creación de una nueva Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa, resultado de la fusión de distintas dependencias existentes.
En el sector energético, la reorganización incluyó la unificación de subsecretarías vinculadas a combustibles bajo la nueva Subsecretaría de Hidrocarburos, en línea con el objetivo de simplificar la estructura administrativa.

Sin embargo, los cambios generaron preocupación entre los gremios estatales, que temen que la reestructuración derive en recortes de personal.
Tanto ATE como UPCN alertaron sobre la posibilidad de pases a disponibilidad y despidos antes del 1° de abril, en medio del proceso de ajuste impulsado por el Gobierno.
Uno de los puntos que más tensión generó fue la eliminación de la Subsecretaría de Integración Socio Urbana, un área que tenía a su cargo la ejecución de obras en barrios populares.
En el trasfondo de la medida, analistas políticos señalan que el movimiento también refleja la disputa de poder dentro del gabinete económico, donde el avance del esquema de desregulación impulsado por Sturzenegger vuelve a impactar directamente sobre la estructura que depende del ministro Caputo.


