El debate por el denominado "Súper RIGI" volvió a encender fuertes cruces durante el plenario de comisiones realizado este miércoles, referentes de la oposición cuestionaron la iniciativa impulsada por el Gobierno nacional y advirtieron sobre sus posibles consecuencias para la industria, el empleo y las provincias.
Uno de los discursos más duros fue el del presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, quien vinculó directamente el proyecto con la situación económica actual y reclamó analizar el contexto en el que se discute la norma.
"Estamos dando este debate en momentos donde se perdieron 75.000 empleos en la industria", afirmó el legislador, citando datos expuestos días atrás por representantes del sector industrial. Según Martínez, la destrucción de puestos de trabajo supera los 240.000 empleos en el sector privado y alcanza más de 320.000 si se suman los trabajadores estatales.
El diputado también cuestionó que el proyecto promueva beneficios fiscales para futuras inversiones mientras distintos sectores productivos atraviesan dificultades. "Ustedes están queriendo dictaminar un proyecto sobre industrias potenciales que no sabemos cuáles son, no sabemos a qué se van a dedicar", sostuvo.
Además, mencionó indicadores que, a su entender, reflejan el deterioro de la actividad económica. Entre ellos destacó el aumento de la morosidad empresaria y la caída de la industria metalúrgica, que según los datos citados registró una baja del 5,1% en mayo respecto del mismo mes del año anterior y trabaja con apenas un 40% de utilización de su capacidad instalada.
Por su parte, el dirigente de izquierda Néstor Pitrola calificó al régimen vigente como un fracaso y aseguró que los resultados obtenidos hasta ahora están lejos de las expectativas generadas por el oficialismo.
"El RIGI fue un fracaso", afirmó durante su exposición. Según Pitrola, las inversiones efectivamente concretadas representan una porción mínima de los anuncios realizados desde la puesta en marcha del régimen.
El referente del Frente de Izquierda sostuvo además que el nuevo proyecto constituye una versión ampliada de los beneficios ya existentes y lo comparó con acuerdos históricos cuestionados por amplios sectores políticos. "Es un estatuto de Indias, un pacto Roca-Runciman", expresó.
Uno de los puntos más controvertidos señalados por Pitrola fue la creación de los llamados Vehículos de Proyecto Único (VPU), una figura societaria que, según su interpretación, permitiría a grandes grupos económicos acceder nuevamente a beneficios extraordinarios. También cuestionó el esquema de adhesión provincial previsto en la iniciativa.
"Es una extorsión, porque las provincias tienen que competir a la baja y la que no adhiere pierde", afirmó.
El proyecto continúa siendo analizado en comisión y promete convertirse en uno de los debates económicos más intensos del año. Mientras el Gobierno sostiene que la iniciativa permitirá atraer inversiones estratégicas y acelerar el desarrollo de sectores productivos, la oposición denuncia que podría profundizar la concentración económica sin generar un impacto real en el empleo y la industria nacional.
Con posiciones cada vez más enfrentadas, el futuro del "Súper RIGI" anticipa una discusión que excede el plano económico y que pone sobre la mesa dos modelos distintos de desarrollo para la Argentina.