El asesor presidencial Santiago Caputo volvió a tensar el vínculo con la Corte Suprema al apuntar directamente contra su titular, Horacio Rosatti, luego de que el magistrado advirtiera sobre la inconstitucionalidad de la emisión monetaria sin respaldo durante su exposición en ExpoEFI 2026. El cruce se produjo tras la participación de Caputo en el Congreso junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y se canalizó a través de redes sociales, donde el asesor cuestionó el posicionamiento del juez y lo vinculó con internas dentro del máximo tribunal.

Caputo, que supo manejar los puentes entre el Ejecutivo y la Justicia antes de que ese rol pasara a la órbita de Karina Milei, dejó entrever que las declaraciones de Rosatti responden más a movimientos políticos internos que a convicciones institucionales. En ese contexto, el asesor mantiene cercanía con Ricardo Lorenzetti, uno de los impulsores de cambios en el funcionamiento del tribunal junto a Carlos Rosenkrantz, iniciativa que generó fricciones con Rosatti.
El trasfondo del conflicto no es solo discursivo: en los tribunales se interpreta que estas críticas también reflejan disputas de poder dentro del propio oficialismo, donde Caputo habría perdido influencia en el área judicial frente al avance de Karina Milei. En ese tablero, nombres como Ariel Lijo y Juan Bautista Mahiques aparecen como piezas clave de una reconfiguración que mezcla estrategia política, control institucional y tensiones personales.
Mientras tanto, las declaraciones de Rosatti —quien insistió en que “la Constitución está por encima de todos”— volvieron a poner sobre la mesa el debate sobre los límites de la política económica y el rol del Poder Judicial. Pero lejos de apaciguar el clima, el cruce con Caputo dejó en evidencia que la disputa ya no es solo técnica: es también una pulseada abierta por el poder dentro y fuera del Gobierno.

En los Tribunales creen que Caputo traslada su interna con la hermana del Presidente al tablero de la Corte Suprema. Es decir, que apunta contra Rosatti y Robles porque sospecha de su supuesta relación con los Menem, aliados internos de Karina Milei.
Inquieta por el avance de la causa $LIBRA o Andis, la secretaria general de la Presidencia le arrebató a Caputo el control del área de Justicia. Fue cuando impuso a Juan Bautista Mahiques como sucesor de Mariano Cúneo Libarona y desplazó al caputista Sebastián Amerio como vice de Justicia para designar en su lugar a Santiago Viola, un abogado de su confianza.

En esa puja interna, Caputo se inclinaba por nombrar al exintendente de General Pueyrredón Guillermo Montenegro como nuevo ministro. Finalmente, el Presidente le dio el gusto a su hermana y oficializó el desembarco de Mahiques. Para consolar a su asesor, puso a Amerio al frente de la Procuración del Tesoro.