El canciller Pablo Quirno sostuvo que la Argentina “reafirma sus derechos soberanos” sobre las Islas Malvinas, luego de recientes declaraciones de funcionarios del Reino Unido sobre el territorio en disputa.
A través de un mensaje en redes sociales, el funcionario también incluyó en el reclamo a las Islas Georgias del Sur y Islas Sandwich del Sur, junto con los espacios marítimos circundantes.
“La República Argentina manifiesta, una vez más, su disposición a reanudar las negociaciones bilaterales con el Reino Unido que permitan encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía”, expresó Quirno, al tiempo que insistió en la necesidad de poner fin a lo que definió como una “situación colonial”.
El canciller recordó que la ocupación británica de 1833 fue “un acto de fuerza contrario al derecho internacional de la época”, y subrayó que la Organización de las Naciones Unidas reconoció la existencia de una disputa mediante la Resolución 2065, instando a ambas partes a negociar.
En ese sentido, mencionó el respaldo de distintos organismos internacionales al reclamo argentino, entre ellos el Comité Especial de Descolonización de la ONU, la Organización de los Estados Americanos, el Mercado Común del Sur y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.
Quirno también rechazó la postura británica basada en el principio de autodeterminación de los habitantes de las islas. “No resulta aceptable que los habitantes se conviertan en árbitros de una disputa territorial en la que su propio país es parte”, afirmó, en referencia al referéndum realizado en 2013.
Además, denunció actividades de exploración y explotación de recursos naturales en la zona, señalando a las empresas Rockhopper Exploration Plc y Navitas Petroleum LP por avanzar con el proyecto Sea Lion. Según el canciller, estas iniciativas “violan resoluciones de las Naciones Unidas y desconocen los derechos soberanos argentinos”.
El planteo se inscribe en un escenario internacional marcado por crecientes tensiones geopolíticas, que volvieron a poner en primer plano el debate sobre los territorios en disputa y el rol de las alianzas estratégicas a nivel global. En ese marco, el canciller Pablo Quirno reafirmó la posición histórica del país con una definición contundente: “Por historia, por derecho y por convicción: las Islas Malvinas son argentinas”.