Diego Anzorreguy es el flamante juez del Juzgado Federal N.º 2 de Salta, después de una vacancia titular de más de seis años. Su nombre, aunque todavía no resulte demasiado conocido para gran parte de la provincia, lleva más de dos décadas de carrera judicial. Sus apellidos, en cambio —Anzorreguy, por la rama paterna, y Moliné O'Connor, por la materna—, marcaron una época en los pasillos más íntimos del poder argentino.
Es sobrino de Eduardo Moliné O'Connor, quien llegó a ser vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, y también del "Señor 5", como conocían a Hugo Alfredo Anzorreguy, el histórico jefe de la SIDE de los años noventa. Ambos fueron figuras centrales del menemismo. Ambos dejaron sus cargos envueltos en fuertes controversias. Pero los registros familiares del nuevo juez federal no son cosa del pasado.
El Gobierno nacional firmó su designación luego de que el Senado aprobara su pliego y la medida fuera publicada en el Boletín Oficial. Antes de eso, Anzorreguy quedó primero en el orden de mérito del Concurso N.º 470 del Consejo de la Magistratura para cubrir el Juzgado Federal N.º 2 de Salta.
Se interpuso incluso a Mariano Ramiro Zurueta, quien fue el postulante con mayor puntaje según la planilla oficial del concurso, y a Mariela Alejandra Giménez, la magistrada que subrogó el juzgado de Salta desde 2019.
Fuentes judiciales consultadas por Gente de Salta explicaron que, si bien los antecedentes y los puntajes obtenidos durante el concurso tienen un peso importante, la entrevista personal ante el Consejo de la Magistratura puede resultar determinante para la conformación del orden de mérito definitivo.
Según el currículum presentado ante el Consejo de la Magistratura, Anzorreguy —abogado egresado de la Universidad Católica Argentina en 2004 y casado desde 2014, según registros públicos— comenzó su carrera judicial incluso antes de graduarse, cuando ingresó como auxiliar administrativo a la Fiscalía en lo Penal Tributario N.º 3 en Buenos Aires.
Desde entonces, su perfil profesional quedó asociado a delitos tributarios, económicos y patrimoniales, una especialidad que dialoga con una provincia fronteriza donde los operativos contra el contrabando suelen ocupar un lugar relevante en la agenda judicial y económica.
Este mismo medio dio cuenta en distintas oportunidades de los planteos de comerciantes y empresarios salteños que advierten sobre el peso del comercio ilegal y la competencia desleal en la actividad formal, especialmente en rubros sensibles de la economía provincial.
Vínculos con el poder actual
Aunque su designación formal no necesariamente guarde relación con sus vínculos personales, los rastros familiares del nuevo magistrado son difíciles de ignorar. Uno de los hermanos del nuevo juez federal está casado con la hermana de Santiago Viola, actual secretario de Justicia de la Nación, lo que los convierte en cuñados políticos.
Recientemente y en medio de la disputa por el control de la SIDE entre la hermana del Presidente y Santiago Caputo, medios nacionales señalaron que Karina Milei impulsó el nombre de Jorge “Corcho” Anzorreguy, hermano de Diego Anzorreguy, abogado y exsecretario administrativo de la Legislatura porteña, como una posible ficha para el área de inteligencia. Pero el rastro familiar dejo mayor precedente en los años noventa.
Sobrino del poder
Hugo Alfredo Anzorreguy, tío paterno del nuevo juez federal de Salta, fue uno de los hombres más poderosos del menemismo: condujo la Secretaría de Inteligencia del Estado y quedó inmortalizado como el “Señor 5”, el nombre en clave que históricamente identificó al jefe de la SIDE.
La salida del poder de quien manejaba los servicios y trabajos de los “espías” de la Argentina no quedó atada a su bajo perfil. Años después, el exjefe de inteligencia fue condenado en el juicio por el encubrimiento del atentado a la AMIA, una de las causas judiciales más sensibles de la democracia argentina.
Por la rama materna, el otro apellido de Diego Anzorreguy lleva a Eduardo Moliné O'Connor, hermano de su madre y exvicepresidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Moliné O'Connor integró la Corte de los años noventa y fue señalado como parte de la llamada mayoría automática, como se conocía al grupo de jueces que solía respaldar las principales decisiones del menemismo.
También su salida quedó atravesada por la política y la Justicia. En 2003, durante el inicio del gobierno de Néstor Kirchner, el Senado lo destituyó mediante juicio político por mal desempeño, en medio del proceso que reconfiguró la Corte Suprema después del menemismo. Años después, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos concluyó que el Estado argentino había violado garantías durante ese proceso.
Con el decreto ya publicado, a Anzorreguy solo le resta prestar juramento para asumir formalmente al frente del Juzgado Federal N.º 2 de Salta. Allí pondrá fin a una vacancia de más de seis años y reemplazará la subrogancia ejercida desde 2019 por Mariela Alejandra Giménez. El último juez titular del tribunal había sido Miguel Antonio Medina. Hasta su designación, el cargo más reciente de Anzorreguy en la Justicia fue el de secretario de Fiscalía en la Unidad de Leyes Especiales del Cuerpo de Investigaciones Judiciales del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires.