Javier Milei, Patricia Bullrich y Karina Milei
Después de la victoria

Uno por uno, cuáles son los planes de Javier Milei para la segunda mitad de su mandato

“Tolerancia Cero” en materia penal y profundización de las reformas económica, laboral y tributaria, pero también ordenar la economía, renovar el Gabinete, recomponer el diálogo con las provincias e instalar los "salarios dinámicos". Y el factor dólar.

por Federico Aspiazu 27 Octubre de 2025
27 Octubre de 2025

El presidente Javier Milei inicia  la segunda mitad de su mandato tras una elección bisagra que lo fortaleció y lo dejó bien parado de cara a los tres principales desafíos que debe enfrentar en los próximos meses: ordenar la economía, renovar el Gabinete y recomponer el diálogo con las provincias.

El Gobierno consiguió este domingo una victoria que parecía impensada semanas atrás, que le dio aire para poder relazar la gestión y tener margen de maniobra -al menos por algunas semanas- en el orden financiero y cambiario.

Se espera una buena respuesta de los mercados y una calma del dólar para el inicio de la primera jornada tras los comicios, luego de semanas de intensa volatilidad.

Incluso, las acciones argentinas en Wall Street anticiparon una buena recepción del triunfo libertario en la previa a la apertura de las operaciones, con subas de hasta el 35 por ciento.

El primer desafío de la Casa Rosada es estabilizar la moneda estadounidense y definir la suerte del esquema de bandas, que muchos analistas consideran que está agotado. Además, deberá establecer mecanismos para llegar a la micro y atender las necesidades de la economía del día a día.

Tras festejar en el escenario del búnker montado en el Hotel Libertador, Milei también se prepara para afrontar días movidos a nivel político, ya que lo primero en la agenda es resolver y anunciar los cambios en el Gabinete.

Con la salida de Patricia Bullrich (Seguridad) y Luis Petri (Defensa), quienes ganaron con amplio margen en CABA y Mendoza, y el alejamiento de Mariano Cúneo Libarona (Justicia), el Presidente tiene tres casilleros que llenar de mínima.

Si bien no se descartan otros cambios, la victoria suavizó algunas internas que hacían pensar en más modificaciones en el equipo presidencial.

El tercer desafío es entablar un diálogo fructífero con las provincias, algo a lo que el oficialismo no está acostumbrado y que ahora deberá poner en práctica no solo para tener chances de avanzar con reformas, sino también para cumplir con las recomendaciones de su aliado, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

La situación de La Libertad Avanza (LLA) mejorará a partir del recambio legislativo el próximo 10 de diciembre, aunque deberá tender puentes con los gobernadores que en el inicio de su mandato colaboraron con la Ley Bases y otras modificaciones.

El total fracaso del espacio Provincias Unidas le facilitará la tarea al Gobierno, que tendrá más puertas de potenciales aliados para tocar.

A diferencia de otros mensajes en situaciones similares, el discurso de Milei de este domingo en el Hotel Libertador tuvo sutiles cambios a nivel gestual que marcaron su intención de fomentar el diálogo con las diferentes administraciones, aunque quedó claro que el límite volverá a estar en Fuerza Patria.

Antes de la victoria

El presidente Javier Milei adelantó el último viernes que el Ejecutivo enviará al Congreso un paquete de reformas penales y económicas. Habrá baja de edad de imputabilidad, flexibilización laboral y eliminación de 20 impuestos considerados distorsivos.

Milei adelantó que, tras las elecciones legislativas, el Poder Ejecutivo enviará al Congreso un paquete de reformas estructurales que integran dos ejes: “Tolerancia Cero” en materia penal y profundización de las reformas económica, laboral y tributaria.

El momento del voto de Javier Milei.
El momento del voto de Javier Milei.

Ante un auditorio de inversores reunido por J.P. Morgan, el mandatario explicó que la nueva arquitectura institucional requerirá “un Congreso más reformista, capaz de sostener vetos y de aprobar los cambios que la sociedad demanda”, lo que logró en gran medida este domingo.

A su juicio, “el país necesita un salto de calidad en la administración de justicia y en la relación entre capital y trabajo”.

El plan “Tolerancia Cero” contempla la baja de la edad de imputabilidad, la implementación efectiva del sistema acusatorio federal y la agilización de los procesos penales. “No hay crecimiento económico posible sin orden, seguridad y justicia”, sostuvo Milei.

El paquete económico

En paralelo, el Gobierno prepara un paquete económico orientado a la flexibilización laboral hacia adelante, que incluye la renegociación de convenios colectivos, la simplificación de registros y la eliminación de indemnizaciones múltiples derivadas de litigios. “La industria del juicio terminó; cada contrato será una expresión libre entre las partes”, remarco el libertario.

La reforma tributaria, por su parte, prevé la eliminación de unos 20 impuestos considerados distorsivos, la revisión del Impuesto a las Ganancias para personas humanas y un esquema de blanqueo voluntario con incentivos, por  lo que el jefe de Estado consideró: “Reducir impuestos no es pérdida de recaudación, es recuperar inversión y empleo”.

Milei insistió en que “las reformas llegarán para quedarse” y que la clave será el equilibrio político que surja del nuevo Congreso.

“El país que viene no será el del subsidio y la dádiva, sino el de la productividad, el mérito y la responsabilidad individual”, concluyó.

Salarios “con dinamismo”

Entre los cambios que el gobierno pretende incluir en la reforma laboral se incluyen los “salarios dinámicos”, una iniciativa apoyada por el sector patronal y que promete fuertes discusiones con los sindicatos.

La figura buscaría que el valor fijado en los convenios sirve como punto de referencia general, aunque habilita a regiones o empresas a negociar condiciones diferentes, siempre en línea con las posibilidades del entorno.

La implementación de los salarios dinámicos abriría la puerta a negociaciones descentralizadas, donde empresas y representantes laborales tendrían margen para acordar mejoras, modificar sumas fijas o establecer mecanismos de ajuste propios.

El secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, Julio Cordero, habló sobre un reordenamiento del sistema actual de referencia salarial.

Según algunos borradores de la iniciativa, los valores fijados en los convenios dejarían de ser “pisos” y pasarían a funcionar como “techos” de referencia.

Los sindicatos rechazan esta propuesta porque perderían la posibilidad de usar esos montos como el mínimo asegurado para todos los trabajadores encuadrados.

Si prospera la reforma, cada empresa podría pactar sumas diferentes, siempre que no superen lo fijado colectivamente.

El Gobierno pretende que las partes involucradas flexibilicen los mecanismos de actualización y revisión de ingresos, adaptándolos a la situación concreta de cada sector o firma.

Además, propone eliminar la fijación automática de incrementos salariales en función de la inflación, con el objetivo de evitar indexaciones ajenas a la productividad y las capacidades de cada empresa.

La Secretaría de Trabajo prepara un borrador donde los convenios colectivos definen rangos y pautas para cada sector, pero establecen montos máximos que las empresas no deben superar.

Hasta ahora, el convenio actúa como red de contención, evitando remuneraciones por debajo de lo pactado.

El Gobierno plantea que este mecanismo permitiría adaptar los salarios a la realidad de cada unidad productiva, promoviendo la sustentabilidad del empleo formal.

Además, la Secretaría de Trabajo busca asociar la evolución de los salarios con los resultados específicos de cada sector.

Julio Cordero
Julio Cordero

De esa forma, se buscaría evitar que los ajustes salariales funcionen de manera homogénea y desvinculada de la situación económica de cada actividad.

También, la iniciativa incluye cambios en la validez temporal de los convenios colectivos.

La posición de los gremios

Los sindicatos advierten que introducir “techos” salariales en lugar de “pisos” representaría una pérdida de garantías para los empleados.

Desde la Secretaría de Trabajo aseguran que el proyecto no implica eliminar la negociación colectiva, sino dotarla de mayor flexibilidad y capacidad de adaptación al entorno económico.

La propuesta de “salarios dinámicos” incluye promover la competitividad, incentivando la mejora permanente de las condiciones productivas, según el oficialismo.

Pero los sindicatos manifestaron reparos por el riesgo de debilitamiento de la protección colectiva y la posible precarización de ciertas condiciones laborales.

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