Con bombos y platillos, y como parte de una demostración oficial de equipamiento policial, el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros decidió experimentar directamente uno de los nuevos dispositivos incorporados a la fuerza y se sometió a una descarga eléctrica durante el testeo en vivo.
La presentación se realizó en la Jefatura de Policía, donde se dio a conocer un guante eléctrico diseñado para la reducción de personas en procedimientos operativos. El dispositivo, identificado como G.L.O.V.E. CD3, emite descargas de bajo voltaje que provocan una parálisis muscular momentánea, sin efectos permanentes, según explicaron especialistas durante el acto.
En ese contexto, el funcionario optó por probar el equipo en primera persona frente a cámaras de televisión. Antes de someterse a la prueba, señaló que consideraba necesario evaluar directamente las herramientas que podrían incorporarse al trabajo policial y aclaró que era la primera vez que utilizaba el dispositivo, no sin antes mencionar que “puede fallar”.
Las imágenes de la demostración muestran el momento en que el ministro recibe la descarga, pierde estabilidad y es asistido por personal policial para evitar una caída. Tras el ensayo, describió la intensidad del impacto eléctrico y reconoció que el efecto es considerable.
“No se aguanta”, afirmó, y comparó la sensación con recibir múltiples descargas simultáneas.
Luego explicó que experimentó una pérdida transitoria de fuerza en el brazo y una molestia leve posterior, aunque remarcó la eficacia del dispositivo. Desde el Ministerio de Seguridad señalaron que el guante forma parte de una estrategia orientada a ampliar el abanico de herramientas de baja letalidad, en el marco del protocolo de uso progresivo de la fuerza.
Durante la presentación también se informó que la provincia realizó una inversión destinada a modernizar el equipamiento policial, con el objetivo de fortalecer la capacidad operativa en la vía pública y en intervenciones de mayor complejidad.
Además del guante eléctrico, se incorporaron cascos de protección balística nivel RB3, escudos, municiones y kits de gas pimienta, destinados tanto a tareas preventivas como a operativos especiales.
De acuerdo a la información oficial, la incorporación de este tipo de tecnología busca dotar al personal policial de más recursos para intervenir en situaciones de riesgo, priorizando mecanismos de reducción que eviten el uso de armas de fuego salvo en casos extremos.