Conseguir la autorización de un estudio puede convertirse en una verdadera “odisea” para los afiliados del IPSS (Instituto Provincial de Salud de Salta), que luego de haber aportado años a la obra social, se dan con la novedad de que hay estudios que no están cubiertos o, en el mejor de los casos, demora meses en ser autorizado, atentando directamente contra la salud de las personas.
Ese es el caso de un afiliado que aguardaba en la fila para ser atendido y contó su experiencia a Gente de Salta: “Hace un mes y medio ya debería haberme operado y el IPSS sigue sin autorizarme un estudio de los riñones que es fundamental, tengo que andar con dos catéteres porque la intervención no puede hacerse”.
Se mostró decepcionado con el sistema por la falta de empatía, pero sobre todo “con la falta de profesionales o personas idóneas que atiendan al afiliado y entiendan qué es lo que se requiere”.
Sobre esto agregó: “No puede ser que te atiendan administrativos cuando vos le presentas un estudio médico, no entienden, debería haber al menos un médico por cada área para que uno pueda explicar su situación a un profesional”.
Según explicó el hombre, “cuando vos venís por primera vez con un pedido médico, te pasan a una auditoría, de ahí te demoran en contestar si te autorizan o no, por lo menos un mes después y encima te responden que no lo cubre la obra social, entonces ¿a qué estamos jugando?, expresó enojado y agregó: con todo eso solamente ganan tiempo, yo pase por todo eso y al final el estudio me sale 1.800.000 pesos, demoraron más de un mes para decirme que no me lo cubrían”.
Para finalizar su testimonio, este hombre mayor nos relató: “Con todo esto encima (los dos catéteres) tengo que ir y volver, casi a rogar que me autoricen un estudio, yo trabajé toda mi vida, aporté toda mi vida y ahora que necesito la obra social me dan la espalda”, lamentó el afiliado que sigue yendo y viniendo cada día en busca de una respuesta.
Desde el área de prensa del IPSS indicaron que, a partir de esta semana, se comienza a implementar el plan de modernización en el sistema de turnos para evitar que la gente tenga que retirar el número de atención un día antes y a riesgo de no tener incluso uno disponible en caso de agotarse el cupo.
No obstante, se desconoce el tiempo de demora en el proceso hasta que se pueda aplicar, hasta tanto la gente debe seguir acudiendo a la búsqueda de turnos de forma presencial, una práctica arcaica que todavía sostienen organismos estatales como por ejemplo también el PAMI, en detrimento de la salud y calidad física de mayores y personas con discapacidad que requieren mayores contemplaciones.
Por otro lado, un grupo de padres de pacientes con discapacidad se disponía en la mañana de este lunes a activar campañas de difusión de demoras o lo que consideran destratos por parte del personal del IPS.
Gente de Salta se apersonó a las instalaciones y se pudo observar un clima dentro de lo normal, con gente en largas esperas a sabiendas de que en vacaciones la demanda aumenta, pero el servicio disminuye, en una postal que muestra gente paciente por costumbre más que por satisfacción del servicio.
Uno de los guardias de seguridad de la oficina de calle Mitre confirmó que efectivamente los turnos de atención se entregan el día anterior, unos 50 números; y “la gente ya conoce cómo es el procedimiento”, por lo que los que vienen del interior tienen que disponer de más tiempo y recursos para llegar a la Capital y hacer su trámite, sin contar que además “deben tener suerte” para que todo salga según lo estipulado y puedan volver a casa con todo autorizado.