Tras varios días de lluvias intensas en la provincia, que provocaron el desborde de ríos y arroyos en distintas zonas, las precipitaciones comienzan a generar preocupación entre los vecinos. El fenómeno se intensificó especialmente durante el fin de semana, entre el sábado y el domingo, cuando se registraron condiciones meteorológicas particulares que motivaron la emisión de un alerta naranja por parte del Servicio Meteorológico Nacional.
Según explicó el meteorólogo Edgardo Escobar a Gente de Salta, el escenario estuvo marcado por la combinación del denominado sistema de la Alta Boliviana y el ingreso de un sistema frontal, lo que derivó en tormentas de variada intensidad. Por ese motivo, el organismo oficial mantuvo el alerta naranja para el domingo y la madrugada del lunes, mientras que en los días previos ya se había registrado una importante actividad asociada a la Alta Boliviana.
“Este patrón continúa influyendo en el clima actual. Durante la jornada de hoy se registraron tormentas en el sector oeste de la provincia y algunas lluvias aisladas, condiciones que se mantendrán a lo largo de la semana, aunque con una leve disminución de la intensidad. Para mañana se espera una temperatura máxima de entre 24 y 25 grados, con cielo parcial a mayormente nublado y probabilidad de precipitaciones y tormentas aisladas”, dijo Escobar.
El meteorólogo Escobar aclaró que, por el momento, las precipitaciones previstas serán en forma de lluvias y tormentas aisladas, y que no rige ninguna alerta meteorológica para el área de Salta capital. En ese sentido, precisó que las alertas vigentes emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional alcanzan únicamente a la región de la Puna, aunque recomendó mantenerse atentos a posibles actualizaciones.
En cuanto al nivel de riesgo, el especialista indicó que este martes presenta un índice alto, que descenderá levemente entre miércoles y jueves, para volver a ser elevado el viernes, en concordancia con el incremento de la inestabilidad previsto hacia el cierre de la semana.
¿Qué es la Alta de Bolivia?
Escobar explicó la Alta Boliviana es un sistema de alta presión en niveles altos de la atmósfera, ubicado aproximadamente entre los 5 y 8 kilómetros de altura. Se trata de una masa de aire frío en altura que gira en sentido antihorario, es decir, en contra de las agujas del reloj, y cumple un rol clave en la generación de tormentas en el noroeste argentino.
Este fenómeno actúa en combinación con otro mecanismo fundamental: el ingreso de aire cálido y muy húmedo en los niveles bajos de la atmósfera. Ese aire inestable, que suele avanzar desde el norte, puede afectar regiones como la Puna durante la noche o la madrugada. Cuando ese aire húmedo asciende y se encuentra con la circulación del Alta Boliviana en altura, se produce un choque que activa y potencia el desarrollo de nubes, favoreciendo su crecimiento vertical y la formación de tormentas intensas.
Este mismo mecanismo fue el responsable de episodios recientes de lluvias fuertes y vientos intensos, como los registrados en Rosario de Lerma y en la ciudad de Salta, así como otros eventos de precipitaciones abundantes en la región. En términos generales, el Alta Boliviana suele manifestarse con mayor frecuencia entre diciembre y marzo, aunque puede activarse también en octubre y noviembre.
Un ejemplo claro ocurrió el año pasado, cuando a comienzos de octubre se produjo una precipitación cercana a los 55 milímetros, en un contexto muy similar al actual: presencia de Alta Boliviana en altura y el avance de un frente frío en superficie. En aquella oportunidad, el Servicio Meteorológico Nacional también emitió un alerta naranja, al igual que sucedió durante el último fin de semana.
En el evento actual, el impacto fue mayor debido a la mayor humedad disponible y temperaturas más elevadas, lo que intensificó las tormentas y sus consecuencias. Este fenómeno atmosférico es conocido también, en la literatura especializada sobre climatología sudamericana, como el Monzón Sudamericano, por su similitud con los sistemas monzónicos de otras regiones del mundo.