Familiares, amigos y colegas se congregaron en el cementerio de la Chacarita para dar el último adiós a Marcelo Araujo, la voz inconfundible de los relatos deportivos. La noticia de su fallecimiento, a los 78 años, aún resonaba con tristeza en el ambiente periodístico.
Sin embargo, lo que debió ser un momento de recogimiento y despedida se transformó en una escena tan insólita como dolorosa.
La espera se prolongaba, la angustia crecía y el féretro no llegaba.
Entonces, la confirmación: un error administrativo había desviado el coche fúnebre directamente al crematorio, privando a sus seres queridos de la posibilidad de despedirlo como merecía.
Ante la impotencia y el desconcierto, el círculo íntimo de Araujo tomó una decisión que transformó el caos en un emotivo homenaje. En medio de la intemperie, formaron una ronda, un abrazo colectivo que intentaba mitigar la ausencia física.
Las palabras fluyeron, evocando anécdotas, risas y la pasión que el relator transmitía en cada transmisión.
La escena, cargada de simbolismo, contó con la presencia de figuras emblemáticas del periodismo deportivo argentino. Fernando Niembro, Marcelo Benedetto, Tití Fernández y Martín Liberman se acercaron a brindar su apoyo a la familia, compartiendo recuerdos y anécdotas del hombre detrás del micrófono.
La presencia de Claudia Villafañe, amiga personal de Araujo, añadió un toque de calidez y contención al difícil momento.
Araujo, el creador del mítico "¿estás crazy, Macaya?", había fallecido en la madrugada del lunes 16 de marzo, tras una neumonía que se agravó con el paso de los días. Sus últimos días los había pasado en el Hospital Italiano, luego de un tiempo en un geriátrico donde recibía cuidados constantes.
Su colega y amigo, Elio Rossi, había anticipado el difícil presente que atravesaba el relator: "Marcelo fue uno de los que sobrevivió a la pandemia, pero quedó muy tocado desde todo punto de vista". Con esta despedida atípica, marcada por el error pero rescatada por el cariño incondicional, se cierra un capítulo en la historia de la televisión argentina, apagándose la voz de uno de sus relatores más recordados.