Penas de 3 a 6 años de cárcel

Boom de rifas y bingos por Whatsapp, en la mira del Ente Regulador de Juegos de Azar de Salta

El organismo advirtió que esta práctica es ilegal y que tiene una brigada digital que se infitra para controlar, sin importar el motivo por el que se recauden los fondos.

Por Fabio Ramayo

Las rifas por Whatsapp a la orden del día. — .

La necesidad tiene cara de hereje. Y en tiempos de crisis es cuando el ingenio de las personas comienza a maquinar nuevas formas de conseguir el mango. 

Cuántas veces te debe haber pasado que te sentaste a descansar, agarraste el celular, te pones a ver estados de Whatsapp y te encontraste con una rifa para el hijo de pepito que se va de viaje y no tiene la plata. O el emprendedor, que para mover la mercadería hace un sorteo, ofreciendo la chance de ganarse algún electrodoméstico por solo $2000 el número.

Los grupos de compra venta en redes sociales ya no solo ofrecen productos, sino también “posibilidades”. Instando a la gente a gastar un poco de plata, a cambio de la chance de multiplicar inversión como premio. ¿Te suena familiar?

Herramientas, ropa, electrodomésticos y varios productos más, a una transferencia de distancia.

Es sabido que el sueldo difícilmente alcance hoy en día para cubrir las necesidades de un grupo familiar y, ante esta realidad, las rifas y bingos por Whatsapp están en su punto más alto. Convirtiéndose en una alternativa para paliar la situación y también una nueva forma de “comerciar”.

Pero este tipo de prácticas no son legales y así lo dejaron en claro desde el Ente Regulador de Juegos de Azar de Salta.

Ni rifa solidaria, ni rifa de nada
 

Fuentes de ENREJA consultadas por Gente de Salta, indicaron que este tipo de prácticas están penadas por la ley y contemplan penas de 3 a 6 años de cárcel. Y que no importa el motivo de la rifa, es una falta grave.

“Le recomendamos a la gente que si necesita una colaboración, que lo haga de forma directa. Que blanquee la situación y pida que le colaboren mediante un alias directamente. Ahí no hay ningún premio ni nada, no hay azar, por lo que nosotros no intervenimos”, indicó María Suárez Aguirre, miembro de ENREJA.

Los grupos de sorteos se incrementan con el pasar de los días y sobreviven de acuerdo a la cantidad de adeptos.

Más allá de que mucha gente utiliza las rifas para recaudar fondos con fines solidarios, muchos otros lo hacen como negocio propio también. Pero en ambos casos, el ente puede actuar de oficio tras detectar este tipo de actividades mediante su equipo de trabajo.

“Contamos con gente que se mete a los grupos de Whatsapp o Facebook para estos casos. Hay una brigada digital que se infiltra y detecta a los organizadores, aunque también trabajamos mediante un sistema de denuncias anónimas. El norte, la frontera, es una zona caliente”, explicó Aguirre.

Ni con permiso municipal

Otro de los casos que se ven comúnmente en ENREJA son las rifas del interior provincial que se jactan de contar con el permiso del intendente de la localidad, pero lo que no tienen en cuenta es que si o si tiene que tener la habilitación del ente.

“Hemos tenido varios casos de rifas presenciales que las autoriza el intendente. Eso está mal porque ellos no pueden hacer eso, en su defecto ellos pueden contar con el apoyo del intendente para hacer el trámite de autorización, que es re sencillo", señaló.

Mini lota suspendida por ENREJA en el interior

Y amplió: "Pero la gente tiene que tener en cuenta que los juegos de azar son para entidades de bien público, que destinen los fondos del evento a un fin netamente comunitario u obra de bien social”.

Carreras cuadreras y riña de gallos

Consultados sobre las apuestas clandestinas que se dan en lugares inhóspitos, desde ENREJA indicaron que reciben varias denuncias de carreras cuadreras o de riña de gallos en toda la provincia. 

Sin embargo, advierten que ellos no pueden accionar en este tipo de casos ya que esos “juegos” son más de destreza que de azar.

Pero lo que si hacen es derivar esos casos a la justicia para que se investiguen, ya que no dejan de ser actividades ilegales que están penadas por la ley.