SociedadProceso lento, pero amigable

Buscan reducir la contaminación sonora en Salta para mejorar la calidad de vida de personas con autismo

La iniciativa busca proteger el derecho al descanso, la salud y la intimidad de los vecinos, con especial consideración hacia las personas con TEA y otros ciudadanos con hipersensibilidad sensorial.

Redacción  Gente de Salta
por Redacción Gente de Salta 1 Julio de 2026
1 Julio de 2026
Gael, un caso testigo en Salta
Gael, un caso testigo en Salta - (Foto: Javier Corbalán)

El Concejo Deliberante de la ciudad de Salta avanza en el análisis de una ordenanza destinada a disminuir la contaminación acústica aérea y crear entornos más accesibles para las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), uno de los sectores más afectados por los ruidos intensos e imprevistos.

La iniciativa, impulsada por el concejal Gustavo Farquharson y acompañada por la edila Eliana Chuchuy, propone establecer un marco normativo para preservar el espacio aéreo del ejido municipal como una zona libre de contaminación sonora generada por publicidad o difusión mediante altoparlantes y otros dispositivos.

Concejo
Concejo Deliberante de Salta 

Durante una nueva reunión de la Comisión de Servicios Públicos, Actividades Comerciales y Privatizaciones, los concejales recibieron a representantes de organizaciones vinculadas al autismo, quienes expusieron sobre las consecuencias que los ruidos excesivos provocan en las personas con hipersensibilidad sensorial.

Oscar González, presidente de TGD Padres TEA Salta, celebró el tratamiento del proyecto y destacó la importancia de impulsar políticas públicas orientadas a mejorar la calidad de vida de las personas dentro del espectro autista.

"Celebramos cada iniciativa que se toma para el sector y entendemos que estos espacios permiten realizar aportes que enriquecen el proyecto", expresó.

Por su parte, Mónica Cecilia Movane, coordinadora del grupo de adultos con austismo, puso el acento en la necesidad de escuchar a quienes viven diariamente esta problemática.

"Nosotros tenemos un lema que es: nada de nosotros sin nosotros. A las personas autistas nos afecta directamente la contaminación sonora", sostuvo.

La referente explicó que los sonidos fuertes y repentinos pueden generar estrés, ansiedad y sobrecarga sensorial, ya que las personas con TEA procesan los estímulos auditivos de manera diferente. Mientras la mayoría logra concentrarse en un sonido determinado, quienes presentan hipersensibilidad sensorial perciben simultáneamente todos los ruidos del entorno.

Padres referentes en el Concejo
Padres referentes en el Concejo

Movane también advirtió sobre otras fuentes de contaminación acústica presentes en la ciudad, como los caños de escape modificados y los sistemas de amplificación utilizados en la vía pública.

Los invitados pusieron además a disposición de la comisión el asesoramiento de especialistas en neurología y autismo para profundizar el tratamiento de la propuesta. En ese sentido, los concejales acordaron convocar para la próxima reunión al neurólogo Andrés Segura, especialista en Trastorno del Espectro Autista, con el objetivo de incorporar una mirada médica y científica al debate.

La iniciativa busca proteger el derecho al descanso, la salud y la intimidad de los vecinos, con especial consideración hacia las personas con TEA y otros ciudadanos con hipersensibilidad sensorial, además de contemplar la preservación de la fauna urbana.

Gael y Marita
Gael y Marita contaron su experiencia a Gente de Salta - (Foto: Javier Corbalán)

¿Cómo perciben los sonidos?

Las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) pueden experimentar los sonidos de una manera diferente al resto de la población. No todas las personas con autismo presentan las mismas características, pero una gran proporción tiene algún grado de hipersensibilidad sensorial, es decir, una percepción aumentada de determinados estímulos, especialmente los auditivos.

En muchos casos, el cerebro procesa simultáneamente todos los sonidos del entorno y tiene dificultades para filtrar cuáles son importantes y cuáles son secundarios. Por eso, un ruido que para otras personas puede pasar inadvertido, para alguien con TEA puede resultar abrumador.

Algunas situaciones frecuentes son:

  • Sensibilidad extrema a bocinas, sirenas o fuegos artificiales.
  • Malestar frente a parlantes, música alta o gritos.
  • Incomodidad ante ruidos repentinos e imprevisibles.
  • Dificultades para concentrarse en ambientes muy ruidosos.
  • Episodios de ansiedad, estrés o sobrecarga sensorial.
  • Necesidad de retirarse a lugares tranquilos para recuperar la calma.

Los especialistas explican que la hipersensibilidad auditiva no es una cuestión de "capricho", sino una forma diferente de procesar los estímulos.

Un cambio de paradigma

La tendencia internacional es pasar de una mirada centrada exclusivamente en la discapacidad a un enfoque de accesibilidad y neurodiversidad, en el que las ciudades y los servicios se adapten a las necesidades de las personas.

Países como Canadá, Australia, España y Reino Unido han avanzado en políticas de entornos amigables, horarios silenciosos en comercios, capacitación de personal y regulación de estímulos sonoros.

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