Cachi dio un nuevo paso en su camino hacia un reconocimiento internacional. Una delegación integrada por autoridades nacionales y provinciales recorrió la localidad para relevar sus principales atractivos turísticos, culturales y productivos, en el marco de la postulación del pueblo salteño al programa Best Tourism Villages, impulsado por ONU Turismo.
La visita tuvo como objetivo analizar las fortalezas del destino y mostrar una propuesta que combina paisaje, patrimonio histórico, producción artesanal y experiencias vinculadas con la cultura andina.
La comitiva estuvo encabezada por la secretaria de Turismo de Salta, Nadia Loza, junto a la directora de Articulación, Rosa Lizárraga; la directora nacional de Desarrollo Turístico, Mariana Pérez Márquez; y el técnico de Nación Rodrigo Báez. También participaron el intendente de Cachi, Américo Liendro, el senador Manrique Burgos, representantes del sector turístico y funcionarios municipales.
Un pueblo que apuesta a su identidad
El recorrido comenzó en el paraje Las Pailas, donde la delegación visitó la experiencia comunitaria de la Red de Turismo Diaguita Kallchaki. Allí se pudo observar el trabajo artesanal vinculado al pimentón, los maíces nativos, el secado de hierbas y el teñido de lana con tintes naturales.
La guía local Hilda Corimayo explicó el proceso de preservación de saberes ancestrales y la importancia del turismo comunitario como herramienta para fortalecer la identidad cultural.
La paradoja de Las Pailas: patrimonio cultural y un conflicto territorial reciente
Paradójicamente, el mismo paraje de Las Pailas que hoy aparece como una de las expresiones más valiosas de la identidad ancestral de Cachi y como parte del recorrido de evaluación de su candidatura turística internacional, fue semanas atrás escenario de un conflicto que puso en debate la situación territorial de las comunidades originarias.
En junio, familias de la comunidad diaguita calchaquí de Las Pailas atravesaron un proceso de desalojo que generó movilizaciones, reclamos institucionales y cuestionamientos por el impacto social de la medida. Según denunciaron sus representantes, decenas de personas -entre ellas niños, adultos mayores y personas con problemas de salud- quedaron temporalmente fuera de sus viviendas durante un período de bajas temperaturas.
Luego de los reclamos y las gestiones realizadas ante distintos organismos, la Justicia ordenó la restitución de las viviendas a las familias desalojadas. La situación también abrió un debate político en la provincia sobre la necesidad de contar con herramientas legales específicas para abordar los conflictos vinculados a tierras ancestrales de pueblos originarios.
El episodio dejó planteada una tensión que atraviesa a muchos destinos turísticos con fuerte identidad cultural: cómo impulsar la valorización del patrimonio comunitario y, al mismo tiempo, garantizar la protección de los territorios y derechos de quienes mantienen vivas esas tradiciones.
De los Valles Calchaquíes al escenario mundial
Luego, la agenda incluyó visitas a emprendimientos privados como El Macal Luxury Lodge, orientado al turismo de bienestar y la arquitectura sustentable, y Bodega Miraluna, donde se recorrieron viñedos y se realizó una degustación de vinos de altura.
Durante la jornada también se desarrolló un desfile de indumentaria y textiles artesanales en el centro del pueblo, con la participación de maestros tejedores que recibieron reconocimientos por su aporte a la conservación de las tradiciones locales.
La candidatura de Cachi busca posicionar al pueblo dentro de una iniciativa internacional que distingue a comunidades rurales por su capacidad para preservar su patrimonio, promover el desarrollo sostenible y generar oportunidades económicas a partir del turismo.
El pueblo vallisto busca diferenciarse no solamente por su belleza paisajística, sino por una combinación de elementos que forman parte de su identidad: su arquitectura colonial, sus calles de piedra, la cultura de los pueblos originarios, la producción artesanal, los vinos de altura y la cercanía con el Parque Nacional Los Cardones.
En el mapa turístico salteño, Cachi comparte protagonismo con otros destinos reconocidos como Iruya, uno de los 50 pueblos más lindos del mundo asociado a sus paisajes de montaña y su ubicación entre quebradas, y Cafayate, con una fuerte identidad vinculada al vino y la Quebrada de las Conchas.
Sin embargo, la propuesta de Cachi apunta a un perfil propio, un destino donde la naturaleza convive con una cultura viva y comunidades que mantienen prácticas productivas transmitidas durante generaciones.
Un nuevo paso para Salta en el turismo rural
Durante la segunda jornada de evaluación, la delegación recorrió distintos espacios destinados a fortalecer la capacidad turística del pueblo, entre ellos el Centro de Entrenamiento de Alto Rendimiento, el camping, establecimientos gastronómicos, hoteles y emprendimientos productivos.
El cierre de la actividad se realizó en la Plaza Seca, durante el XXVIII Concurso de Comida Vallista, donde representantes nacionales entregaron un certificado oficial al intendente Américo Liendro como parte del acompañamiento técnico a la candidatura.
Cachi ya forma parte de una estrategia provincial que busca instalar a Salta como referencia del turismo rural y cultural. Ahora, el desafío será convertir sus paisajes, tradiciones y patrimonio en una nueva distinción internacional.
Con esta postulación, el pueblo de los Valles Calchaquíes busca sumar su nombre al de los destinos rurales más destacados del mundo y reafirmar que su principal atractivo no está solamente en lo que muestra, sino en la historia que conserva.
¿Qué es Best Tourism Villages, la iniciativa de ONU Turismo?
La candidatura de Cachi forma parte de Best Tourism Villages, la iniciativa de ONU Turismo que reconoce a pueblos rurales de todo el mundo que utilizan al turismo como una herramienta para preservar su identidad, impulsar el desarrollo local y mejorar la calidad de vida de sus comunidades.
Desde su creación, el programa busca distinguir localidades que cuentan con recursos culturales y naturales destacados, que protegen sus tradiciones, promueven valores comunitarios y avanzan hacia modelos turísticos sostenibles.
Para ser seleccionados, los pueblos deben cumplir una serie de condiciones, entre ellas contar con una población reducida -no superior a los 15.000 habitantes-, estar vinculados a entornos rurales donde se desarrollan actividades tradicionales como la agricultura, la ganadería, la silvicultura o la pesca, y conservar formas de vida comunitarias.
La evaluación contempla distintos aspectos del destino, entre ellos la riqueza cultural y natural, la preservación del patrimonio, la sostenibilidad económica, social y ambiental, la infraestructura, la conectividad, la seguridad y la capacidad de integrar al turismo dentro del desarrollo local.
El proceso comienza con la postulación de los Estados miembros de ONU Turismo. Luego, las propuestas son analizadas por un comité asesor independiente y multidisciplinario, que evalúa las características de cada pueblo antes de definir los reconocimientos.
En esta edición, Argentina presentó sus candidatos y Cachi busca quedar entre los pueblos destacados a nivel internacional, apoyándose en una propuesta que combina paisaje, cultura andina, producción artesanal y conservación de sus tradiciones.
Entre la promoción y la protección
El desafío que enfrenta Cachi va más allá de una candidatura turística. La distinción internacional a la que aspira evalúa justamente aspectos como sostenibilidad, desarrollo comunitario, preservación cultural y bienestar local.
En ese contexto, Las Pailas plantea una pregunta incómoda pero necesaria: si una comunidad es presentada como el corazón cultural de un destino, ¿esa valoración internacional debe traducirse también en mayores garantías para sus habitantes?
El futuro reconocimiento de Cachi dependerá no solo de la belleza de sus paisajes o de la riqueza de sus tradiciones, sino también de la capacidad de construir un modelo donde la cultura no sea únicamente una imagen para exhibir, sino un derecho que proteger.