Día Mundial de Acción

Cáncer de cuello uterino: Argentina lejos de la meta para su eliminación

En el Día Mundial de Acción, un informe revela que la prevalencia en el país triplica el promedio regional y las inequidades dificultan el acceso a prevención y tratamiento.

Por Redacción Gente de Salta

Cáncer de cuello uterino — (Pixo)

Este 17 de noviembre se conmemora  el quinto aniversario del movimiento mundial destinado a eliminar el cáncer de cuello uterino, que dio lugar al Día Mundial de Acción para la Eliminación del Cáncer Cervicouterino.

En 2020, 194 países se propusieron por primera vez eliminar un tipo de cáncer y la OMS lanzó la estrategia mundial para eliminar el cáncer cervicouterino como problema de salud pública, mediante la institución del Día Mundial de Acción para la Eliminación del Cáncer Cervicouterino.

Se trata de la estrategia 90-70-90, que establece que para eliminar el cáncer cervicouterino, todos los países deben alcanzar y mantener una tasa de incidencia inferior a 4 por cada 100.000 mujeres. 

Para ello, basan este objetivo en tres pilares fundamentales y sus metas correspondientes:

  • Vacunación: el 90% de las niñas deben estar completamente vacunadas contra el VPH a los 15 años;
  • Detección: el 70% de las mujeres se someterán a una prueba de detección de alto rendimiento a los 35 años y nuevamente a los 45 años;
  • Tratamiento: El 90% de las mujeres con lesiones precancerosas reciben tratamiento y el 90% de las mujeres con cáncer invasivo serán controladas.

Según esta estrategia, cada país debería cumplir los objetivos 90-70-90 para 2030, con el fin de encaminarse hacia la eliminación del cáncer de cuello uterino en el próximo siglo.

Hoy, el cáncer de cuello uterino representa una de las principales amenazas para la salud femenina a nivel local y global. 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad ocupa el tercer puesto entre los cánceres más comunes en mujeres en la Argentina, con más de 4.600 diagnósticos cada año y cerca de 2.500 muertes asociadas. 

Según el informe “Reducir la brecha de equidad: Atención oncológica para la mujer en Argentina”, elaborado por Economist Impact, con el respaldo de MSD, la compañía estadounidense biofarmacéutica dedicada a la investigación, desarrollo, producción y comercialización de medicamentos, vacunas y terapias biológicas, la tasa de prevalencia de este tipo de cáncer es 463,5 en el país, muy por encima del promedio de América Latina, que es de 148,4.

Datos-Economist Impact

Este cáncer se produce por un crecimiento anormal de las células del cuello de útero causado por algunos tipos de VPH (Virus de Papiloma Humano), un virus muy común que afecta tanto a varones como a mujeres y se transmite por contacto sexual.

Se estima que 8 de cada 10 personas lo tendrán en algún momento de sus vidas, y en la mayoría de los casos, el virus desaparece sin causar síntomas. 

Solo en una pequeña proporción, alrededor del 5% de los casos, este virus provoca lesiones (malformaciones en las células) que con el tiempo pueden convertirse en cáncer.

El tiempo estimado, desde que se produce una lesión hasta que se desarrolla un cáncer en el cuello del útero, es entre 10 y 20 años, motivo por el cual se trata de una enfermedad altamente prevenible.

Desigualdades

Del estudio se desprende que las desigualdades en la atención médica afectan de manera desproporcionada a las mujeres de estatus socioeconómico bajo, así como a diferentes grupos étnicos y aquellas que viven en áreas vulnerables del país.

En ese contexto, la prevención y la vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) y la detección a tiempo se erigen como una respuesta efectiva que puede salvar vidas, ya que es el factor de riesgo más relevante en el desarrollo del cáncer de cuello uterino

Desde la perspectiva de la OMS y las sociedades médicas, las acciones deben dirigirse a través de la inmunización, las pruebas de VPH y el acceso oportuno al tratamiento adecuado

Datos-Economist Impact

Allí entran los objetivos de la OMS, de vacunar al 90% de las niñas antes de los 15 años, testear al 70% de las mujeres entre 35 y 45 años y brindar tratamiento oportuno al 90% de las personas con lesiones.

Este enfoque, que integra la prevención primaria y la detección precoz, permitirá disminuir la carga del cáncer de cuello uterino a partir de un cambio de hábito social y sanitario.

La OMS estima que el 99% de estos casos están ligados a la presencia de este virus, que se transmite por contacto sexual y que es tan común que se calcula que el 80% de las personas lo contraerá en algún momento de sus vidas. 

Concientizar sobre el VPH tanto en mujeres como en hombres es clave para la prevención de diversos tipos de cáncer, especialmente el de cuello uterino. Es fundamental que toda la comunidad cuente con recursos educativos para priorizar la salud y romper con los mitos”, explica Gabriela Bugarín (MN 71988), directora médica de Oncología de MSD Argentina.

La inmunización es una de las principales herramientas para disminuir el impacto del cáncer cervicouterino, y son diversos los estudios que respaldan la eficacia de esta medida para reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad en etapas posteriores de la vida. 

En la última década, se han registrado avances a partir de la inclusión de la vacunación en el calendario nacional argentino y del trabajo interdisciplinario sostenido, en cuyo marco, profesionales de la salud y equipos educativos cumplen un rol central al brindar información clara, despejar dudas, y promover la vacunación.

Por otro lado, los chequeos ginecológicos periódicos de rutina -como el Papanicolaou y el test de VPH- permiten un diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno de las lesiones, ya que otorgan una ventaja significativa en la posibilidad de revertir o frenar una lesión a tiempo.

Recomendaciones para la prevención

Entre las principales recomendaciones para prevenir el cáncer de cuello uterino se destacan completar el esquema de vacunación contra el VPH tanto en niñas como en varones, realizar los exámenes ginecológicos y pruebas de detección según edad y antecedentes personales, y consultar a un especialista ante cualquier cambio o síntoma inusual.

Además, los profesionales destacan la importancia de promover el autocuidado, el acceso a información confiable y el diálogo abierto en el entorno familiar y social. 

“La educación es clave para generar conciencia. Brindar información clara y basada en evidencia nos permite construir una narrativa positiva sobre la vacunación contra el VPH, los chequeos médicos regulares y los beneficios de la detección temprana”, subrayó Bugarín.

Tal como lo explica el informelas mujeres con menores ingresos tienen menos posibilidades de acceder a controles de rutina y muchas llegan al diagnóstico en etapas avanzadas, cuando las opciones terapéuticas se reducen. 

Desafío sanitario

Esta inequidad convierte al cáncer en un desafío sanitario y social y, por lo tanto, merece la atención de todos los sectores.

En el marco del Día de Acción para la Eliminación del Cáncer de Cuello Uterino y del compromiso sostenido con la equidad en salud por parte de MSD, la problemática fue analizada en un encuentro organizado en alianza con Voces Vitales, titulado “Del Diálogo A La Acción: Desafíos del Cáncer Femenino en Argentina”. 

Se trata de la segunda edición de un ciclo de encuentros que pone el foco en los cánceres de la mujer y en las desigualdades que atraviesan a poblaciones vulnerables en Argentina, en la que los especialistas manifestaron su preocupación frente al hecho de que, en Argentina, el acceso a la detección y al tratamiento del cáncer varía según el nivel socioeconómico, la cobertura médica y la zona geográfica. 

Sin embargo, desde ese ámbito afirmaron que es posible tomar medidas efectivas, tanto las personas como los gobiernos, para aplacar esta situación.