Familiares de niños con cardiopatías congénitas y legisladores nacionales realizaron en distintos puntos del país un banderazo en defensa del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas, en medio de denuncias por recortes y desfinanciamiento. En Salta, si bien la atención médica continúa garantizada, especialistas advierten sobre posibles impactos en la calidad y la sostenibilidad del sistema si se profundizan los ajustes.
El médico Ezequiel Mainoli, cardiólogo infantil y especialista en bioética del Hospital Público Materno Infantil, explicó a Gente de Salta que actualmente los pacientes siguen accediendo a diagnósticos, controles y tratamientos, aunque señaló que existen señales de alerta que deben ser atendidas a tiempo.
“Hoy el programa sigue funcionando y los chicos siguen siendo atendidos. No estamos frente a un corte abrupto de prestaciones, pero sí ante un escenario que puede afectar la calidad y la coordinación si se debilitan los equipos nacionales”.
Qué pasa hoy en Salta
En la provincia no se registraron interrupciones en la atención ni faltantes críticos, y los circuitos asistenciales continúan operativos dentro del sistema público.

“En Salta el trabajo asistencial se mantiene. Los equipos siguen dando respuesta, pero es importante entender que estos programas dependen mucho de la planificación, la capacitación continua y la articulación entre provincias y Nación”, explicó.
Mainoli subrayó que las renuncias solidarias y despidos de profesionales que se produjeron principalmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires no tuvieron hasta ahora un impacto directo en la atención local.
Un programa sensible, con impacto vital
Las cardiopatías congénitas son una de las principales causas de morbimortalidad infantil y requieren detección temprana, derivaciones oportunas y cirugías de alta complejidad.
“Cuando hablamos de cardiopatías congénitas no hablamos de gastos evitables, sino de decisiones que impactan directamente en la vida y el desarrollo de niños y niñas. Desde la bioética, la continuidad y la equidad en el acceso son centrales”, señalaron especialistas a los medios durante el reclamo.
La ley y el reclamo de las familias
El Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas fue fortalecido en 2023 mediante una ley sancionada casi por unanimidad en el Congreso, que amplió su alcance y le otorgó mayor jerarquía institucional. Las familias denuncian que las decisiones actuales del Gobierno nacional ponen en tensión ese marco legal.
“Nuestros hijos ponen el cuerpo en las terapias, nosotras ponemos el cuerpo en las calles”, expresaron desde el colectivo de familiares que impulsa las acciones en todo el país.
En Salta, el reclamo se mantiene en estado de alerta, con el objetivo —según señalaron— de evitar que el ajuste se traduzca en retrocesos concretos en un área crítica de la salud pública infantil.

La intromisión política
Algunos padres que hicieron uso del Programa en favor de sus hijos, lamentaron que se utilice este recorte para hacer política, puesto que “los temas sensibles de salud no pueden depender de los colores políticos”.
En el banderazo que se realizó en Buenos Aires, donde por ahora se mantiene el mayor alerta, acompañaron políticos de la provincia que responden a Unión por la Patria. Entre los legisladores que participaron estuvieron Máximo Kirchner, Eduardo Valdés, Paula Penacca y Lucía Cámpora.
Desde el oficialismo insisten que el Programa que atiende de forma central en Buenos Aires, y recibe las derivaciones del interior, tenía más operadores que llamados y por tanto era ineficiente.