Casi estafan por US$55.000 a Gerardo Romano

El actor recibió una llamada en la que le aseguraban que su hija estaba detenida en Uruguay tras un hecho policial y que debía pagar dinero para liberarla. Durante 20 minutos creyó hablar con ella, hasta que confirmó que todo era una mentira.

Por Redacción Gente de Salta

Gerardo Romano — .

Eran cerca de las 15 cuando el teléfono de Gerardo Romano sonó y una llamada cambió por completo su tarde. Del otro lado, una voz que decía ser un oficial de policía le informó que su hija de 20 años, que vive en Uruguay, estaba detenida en una comisaría tras haber quedado involucrada en un intento de robo en el que había muerto una persona.

Según el relato, la joven debía permanecer detenida hasta que se realizara un peritaje balístico. Pero también le dieron otra opción: pagar US$55.000 para obtener su excarcelación.

Mientras escuchaba la explicación, el actor comenzó a pensar a quién podía pedirle prestado el dinero. Sentía que debía actuar rápido. En ese contexto tomó una primera decisión: suspender la función de la obra El Secreto que protagoniza en el teatro Atlas de Mar del Plata junto a Ana María Picchio.

Gerardo Romano

Sin embargo, la función finalmente no se suspendió, sino que solo se reprogramó. La razón: la hija de Romano nunca estuvo detenida. Todo había sido parte de un intento de estafa bajo la modalidad conocida como “cuento del tío”.

“Cuando escuchaba o leía notas sobre estafas del cuento del tío no podía entender cómo la gente caía en la trampa. Ahora entiendo. Durante 20 minutos estuve hablando con una actriz pensando que era mi hija; era su voz. Lloraba y decía estar dolorida”, contó el actor.

Romano está convencido de que no fue un intento al azar. “Hicieron inteligencia. Sabían que mi hija vive en Uruguay”, aseguró. El llamado comenzó con el supuesto policía, que le explicó el escenario del robo. Según le dijeron, el delincuente había muerto en un tiroteo y por eso su hija había sido trasladada a una comisaría.

Después vino la parte más convincente de la maniobra: la comunicación con quien él creyó que era su hija.

Era una muy buena actriz. Me hizo un relato de todo lo que había pasado. Yo solo pensaba en cómo conseguir el dinero prestado”, recordó.

En medio de la desesperación, lo primero que hizo fue avisar a los productores de la obra para suspender la función y llamar a la madre de su hija. La reacción inicial fue de shock.

Gerardo Romano junto a sus hijos cuando eran chicos

Habló con la madre de su hija, la bailarina Romina Krasinskiy:Primero, a la madre de mi hija se le salió el alma del cuerpo”, relató Romano. Pero enseguida llegó la confirmación que cambió todo: la mujer logró comunicarse con la joven, quien respondió que estaba bien y pasando la tarde con una amiga en la playa. “Cuando supe que mi hija estaba bien, descorché champagne y celebré”, contó el actor.

Por suerte la angustia duró poco tiempo, la mujer pudo comunicarse con la hija de ambos, quien le confirmó que estaba en la playa con una amiga y que estaba bien.

Con la tranquilidad de saber que todo había sido una mentira, la función teatral finalmente se reprogramó y el episodio quedó como un intento de estafa frustrado. Por el momento, Romano decidió no realizar la denuncia.

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