Durante 2025, la provincia de Salta registró 994 casos de mordeduras de perros, según datos de la Dirección General de Coordinación Epidemiológica del Ministerio de Salud Pública. La mayor cantidad se concentró en el departamento Capital, seguido por San Martín, Metán y Orán, que suman casi el 96% de los incidentes reportados.
Estos accidentes se clasifican como potencialmente rábicos, por lo que desde el Ministerio se insiste en la importancia de enseñar a los niños a no molestar a los animales y siempre supervisar el contacto entre ellos.
El médico veterinario, Federico Guzmán Coraita, explicó a Gente de Salta que el aumento de mordeduras se relaciona con la gran cantidad de perros callejeros y la falta de tenencia responsable. “La mayoría de los perros que muerden son mestizos de tamaño mediano. No se trata tanto grandes razas como lo es el pit bull, doberman u ovejeros que sean mordedores”, aclaró. Además, señaló que estos incidentes suelen ocurrir en la vía pública y que el comportamiento agresivo casi siempre responde a miedo, dolor o estrés del animal, más que a un ataque deliberado.
“La mayoría son mestizos de tamaño mediano. No se trata de razas como pit bull, doberman u ovejeros”, dijo el veterinario.
Guzmán Coraita destacó también la importancia de la socialización y educación del perro, que requiere control por parte del tutor o un adiestrador. En caso de que un perro ataque a una persona, la responsabilidad recae en su dueño.
Casos leves, moderados y grave
Se consideran como “casos leves” y “moderados” cuando las mordeduras generan heridas superficiales o laceraciones que no necesitan internación y que se resuelven solo con la atención ambulatoria en un centro de salud u hospital.
En cambio, se trata de “caso grave” cuando la persona afectada por la mordedura necesita hospitalización o presenta daño anatómico relevante, como lesiones en cabeza, cuello o fracturas.
Las mordeduras de perros no solo representan un riesgo inmediato de contagio de rabia, sino que también pueden dejar secuelas físicas y psicológicas duraderas. Entre las consecuencias más frecuentes se encuentran infecciones, cicatrices visibles y, en casos graves, lesiones en tendones, articulaciones o incluso fracturas en niños. Si no se trata adecuadamente la herida, pueden surgir complicaciones como tétanos, y en casos excepcionales, meningitis, endocarditis u osteomielitis. Además, el impacto psicológico puede ser profundo: muchas víctimas desarrollan trastorno de estrés postraumático, con miedo intenso a los perros y recuerdos recurrentes del ataque, mientras que las cicatrices visibles pueden afectar la autoestima y las relaciones sociales. Por ello, los especialistas insisten en la prevención y en la atención médica inmediata tras cualquier mordedura.
Entre las recomendaciones para evitar accidentes se incluyen mantener a las mascotas limpias y vacunadas, llevarlas regularmente al veterinario y estar atentos al comportamiento del animal, especialmente cuando hay niños cerca. Con prevención y educación, es posible disfrutar de la compañía de los perros sin poner en riesgo a nadie.
Compensación a la que Puedes Tener Derecho
Si decide presentar un reclamo, puede tener derecho a una compensación por una variedad de daños, que incluyen:
- Facturas médicas: Esto incluye el costo de las visitas a la sala de emergencias, consultas de seguimiento, medicamentos y cualquier tratamiento continuo.
- Salarios perdidos: Si la lesión te obliga a perder días de trabajo, puedes buscar una compensación por el ingreso perdido durante tu recuperación.
- dolor y sufrimiento: Esto incluye tanto el dolor físico como el impacto emocional de la lesión, como la ansiedad, el TEPT o el miedo a los perros.