Hubo fiesta en San Antonio con Clarisa Montes, la canillita más longeva

De los héroes de la Patria a las heroínas de la vida: Tiene 103 años y fue la protagonista del desfile popular salteño del 9 de Julio

Mientras el Tedeum convocó a las (pocas) autoridades que fueron para recordar a los padres de la Patria, en el barrio San Antonio una jubilada de 103 años emocionó con una vida marcada por el trabajo, el dolor y el sacrificio. Entre el homenaje a los próceres y las deudas de una mujer que aún lucha para llegar a fin de mes, el 9 de Julio mostró las dos caras de la Argentina.

Por Equipo de Investigación Gente de Salta

Desfile por el 9 de Julio en Villa San Antonio — (Foto: Javier Corbalán)

El sol del mediodía acompañó una de las escenas más emotivas del Día de la Independencia en Salta. No ocurrió en el centro de la ciudad ni frente a las autoridades, sino en el barrio San Antonio, donde los vecinos volvieron a organizar su tradicional celebración popular del 9 de Julio.

Allí, entre banderas argentinas, chocolate caliente, locro, música y danzas folclóricas, una mujer se llevó todas las miradas: Clarisa Montes, es la habitante más grande del barrio con 103 años de edad, quien cada julio desde que tiene memoria participa de los festejos patrios, esta vez y como hace cinco años acompañada por su hija, Nélida Beatriz Calisaya.

San Antonio se viste de fiesta cada 9 de Julio - (Foto: Javier Corbalán)

Nélida habló con Gente de Salta por parte de su mamá, que ya no escucha, y por su parte para contar que dejó Comodoro Rivadavia, Chubut, para regresar a Salta y hacerse cargo de su madre, luego de encontrarla en una situación prácticamente de abandono.

"Vine porque no la supieron cuidar. No digo que haya sido mala fe de los familiares que la tenían sino que quizás no supieron hacerlo, no es fácil. Estaba muy descuidada y me hice cargo. Por ella estudié para ser asistente terapéutica ya que sabía que necesitaba atención permanente y es a lo que hoy me dedico", contó.

Mientras acariciaba a su madre, recordó una infancia atravesada por el trabajo: "Ella fue canillita muchos años, vendía diarios, lavaba ropa y trabajó toda su vida. Yo tenía ocho años y salía con ella a vender diarios desde la medianoche, El Intransigente. Después se jubiló, pero nunca dejó de luchar".

La novedosa vestimenta de los vecinos de Villa San Antonio - (Foto: Javier Corbalán)

Hoy es ella quien acompaña cada paso de quien durante décadas sostuvo a la familia; una madre que soportó ser víctima de violencia de género cuando nadie alzaba la voz, que se llenó de valor para dejarlo y seguir cuidándolos sola. 

“Ella es como un bebé. Usa pañales, hay que ayudarla a comer y llevarla a todos lados. Yo la acompaño siempre”, dijo Nélida, a lo que agregó que la situación de una persona jubilada hoy es muy complicada: “estamos atrasadas tres meses con todas las boletas, debemos la luz y el agua y cuesta salir adelante, pero la ayuda siempre aparece de alguna manera gracias a Dios”.

A Clarisa la describen por brillar a pesar de todo, por no perderse un solo desfile. Su hija aprovechó la ocasión para pedirle a la gente que “no se olviden de sus mayores. Aunque sea una llamada les alegra el corazón. Ellos dieron todo por nosotros y hoy nos necesitan así como alguna vez los necesitamos y estuvieron por nosotros”.

La emoción de los más chicos a flor de piel - (Foto: Javier Corbalán)

La patria desde el territorio

La escena sintetizó el espíritu de una celebración construida por los propios vecinos. En San Antonio, la Independencia no se vivió desde los discursos oficiales sino desde las historias de quienes, pese a las dificultades económicas y las necesidades postergadas, siguen encontrando en la bandera, en la comunidad y en la memoria colectiva razones para celebrar.

Mientras tanto, a pocas cuadras, la conmemoración adquiría otro tono.

El llamado de Bernacki a recuperar la memoria

En la Catedral Basílica, el tradicional Tedeum por los 210 años de la Declaración de la Independencia fue presidido por el arzobispo monseñor Dante Bernacki, con una reducida presencia de fieles y autoridades.

Entre los asistentes estuvieron el vicegobernador Antonio Marocco, el intendente Emiliano Durand, la ministra de Educación Cristina Fiore, la presidenta de la Corte de Justicia Teresa Ovejero y otros funcionarios.

Dante Bernacki y Antonio Marocco - (Foto: Gobierno de Salta)

Durante su homilía, Bernacki sostuvo que la libertad debe construirse todos los días y recordó las palabras de Manuel Belgrano: "La vida es nada si la libertad se pierde". También evocó a Martín Miguel de Güemes, destacando que "el pueblo que quiere ser libre no hay poder humano que lo sujete".

El arzobispo reivindicó además a quienes muchas veces quedaron fuera del relato histórico.

"Pienso en las mujeres que lucharon también en el tiempo de la independencia. Pienso en los aborígenes; la mayor parte de los ejércitos defensores eran aborígenes y quedaron olvidados. Esa reivindicación sigue siendo una deuda".

Y dejó un mensaje para el presente.

"No podemos simplemente festejar un día la gloria de los congresistas de Tucumán. Debemos prolongar en nuestras vidas su afán de libertad".

Marocco: "La patria no está bien"

Al término del Tedeum, el vicegobernador Antonio Marocco coincidió con el mensaje del arzobispo y llamó a reconocer el legado de quienes construyeron la Nación.

Autoridades en el desfile en el casco céntrico - (Foto: Gobierno de Salta)

"Hay que reconocer el gran esfuerzo que hicieron nuestros padres de la patria: San Martín, Belgrano y Güemes. Ellos condujeron a un pueblo y forjaron nuestra identidad".

Sobre la situación económica, sostuvo que las dificultades actuales también forman parte del desafío de construir el país.

"Hay seis millones de personas que perdieron el acceso al crédito; eso significa cerca del 50% de los trabajadores. Es entender que la patria no está bien y que la situación económica tampoco está bien."

Sobre el planteo de Bernacki respecto de los pueblos originarios, aseguró que "esa deuda ya estaba planteada en el Acta de la Independencia" y sostuvo que Salta "es vanguardia en políticas destinadas a las comunidades originarias".

También se refirió al escenario nacional y al rumbo del Gobierno de Javier Milei.

Autoridades en el Tedeum del 9 de Julio - (Foto: Gobierno de Salta)

"Él entiende que es una nueva etapa para el país. Nosotros creemos que esa etapa hay que mejorarla, porque hay más de 200 años de historia que también nos han postergado".

Así, el 9 de Julio dejó dos formas complementarias de vivir la patria: la de una hija que honra el esfuerzo de su madre canillita y la acompaña en cada celebración, y la de los discursos que invitan a mantener vivo el legado de quienes hicieron posible la Independencia. En ambos casos, el mensaje fue el mismo, que la libertad y la patria solo cobran sentido cuando se sostienen con memoria, compromiso y comunidad.