El Ministerio de Educación y Cultura de la Provincia, a través de la Secretaría de Gestión Educativa, autorizó a las instituciones educativas de todos los niveles y modalidades a transmitir y visualizar dentro de los establecimientos el acto inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y los partidos en los que participe la Selección Argentina.
Cada unidad educativa establecerá la organización basándose en las características de sus instalaciones. Además se deberá asegurar la continuidad de las clases, del servicio alimentario escolar y de las actividades complementarias previstas en cada establecimiento.

Desde Educación se impulsa que el mundial sea abordado como un recurso pedagógico transversal, favoreciendo la articulación de contenidos de distintas áreas del conocimiento como Geografía, Historia, Formación Ética y Ciudadana, Educación Física, Matemática, Lenguas Extranjeras, Arte y Educación para la Salud, entre otras.
La medida busca acompañar uno de los acontecimientos deportivos de mayor relevancia internacional, reconociendo el interés que genera entre niños, adolescentes y jóvenes, y transformando esta experiencia colectiva en una oportunidad de aprendizaje y participación para toda la comunidad educativa.

Antecedentes en Argentina y cuál es la diferencia este año
Durante el Mundial de Qatar 2022, numerosas provincias y escuelas permitieron la transmisión de los partidos de Argentina dentro de los establecimientos educativos. En muchos casos, los encuentros se proyectaron en aulas, salones de usos múltiples o patios, acompañados por actividades pedagógicas vinculadas con geografía, cultura, idiomas, estadística y educación física.
El entonces ministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk, respaldó la iniciativa al considerar que el Mundial podía transformarse en una experiencia educativa y cultural sin necesidad de suspender las clases.

¿Cómo funcionó?
La experiencia mostró algunos puntos comunes:
- No se suspendieron las clases, sino que se reorganizaron las actividades durante el horario de los partidos.
- Los docentes aprovecharon el evento para trabajar contenidos curriculares relacionados con los países participantes, las diferencias culturales, los husos horarios, estadísticas deportivas y valores como el trabajo en equipo.
- En la mayoría de los casos hubo una alta participación de estudiantes y docentes.
- No se registraron conflictos significativos en el desarrollo de la jornada escolar, aunque la atención académica se concentró naturalmente en los partidos de la Selección.
Otros antecedentes
También hubo experiencias similares durante los mundiales de 2014 y 2018, aunque con menor nivel de institucionalización. Muchas escuelas proyectaron los encuentros de Argentina de manera informal o mediante decisiones propias de cada establecimiento.
En grandes eventos deportivos internacionales, como Juegos Olímpicos o finales de la Copa del Mundo, suele repetirse el criterio de aprovechar el interés masivo que generan para vincularlos con contenidos educativos.

La diferencia en 2026
La novedad de la resolución salteña es que la autorización llega de manera formal desde el Ministerio de Educación y Cultura y plantea explícitamente al Mundial como una herramienta pedagógica transversal. Además, fija como condición que se garantice la continuidad de las clases, el servicio alimentario escolar y las actividades programadas, buscando evitar que la visualización de los partidos implique una interrupción de la jornada educativa.
En términos prácticos, la medida sigue una lógica que ya fue aplicada con éxito durante Qatar 2022: permitir que la escuela acompañe un fenómeno social y cultural de enorme interés para los estudiantes sin suspender el proceso de enseñanza.