Salud y ciencia

Descubren una clave genética de la adicción al cigarrillo y por qué algunos fumadores consumen menos

Investigadores analizaron miles de casos en América, Europa y Asia y detectaron variantes hereditarias vinculadas a un menor consumo diario de cigarrillos. El hallazgo abre una nueva línea para entender por qué la intensidad del hábito no es igual en todas las personas.

Por Redacción Gente de Salta

En Salta, aproximadamente el 23% de la población mayor de 18 años consume tabaco y supera el promedio nacional del 22,2%, según FIC. — WEB.

Un grupo de investigadores identificó una asociación genética que podría ayudar a comprender por qué algunos fumadores consumen menos cigarrillos que otros. El trabajo, publicado en la revista científica Nature Communications, señala que determinadas variantes raras del gen CHRNB3 se vinculan con una reducción significativa en el número de cigarrillos fumados por día.

El estudio analizó datos de 37.897 fumadores actuales del Estudio Prospectivo de la Ciudad de México mediante secuenciación de exoma completo. A partir de ese análisis, los autores detectaron una variante específica asociada a una disminución del consumo diario. Según los resultados, los portadores de esa variante fumaban entre un 21% y hasta un 78% menos que quienes no la presentaban.

Johan Cruyff.

El gen CHRNB3 codifica una subunidad de los receptores nicotínicos de acetilcolina, estructuras del sistema nervioso central que se activan cuando la nicotina ingresa al organismo. Esos receptores participan en los circuitos neuronales vinculados a la recompensa y la dependencia. En tanto, en Salta, según la Fundación InterAmericana del Corazón (FIC), aproximadamente el 23% de la población mayor de 18 años consume tabaco, una cifra que supera el promedio nacional del 22,2%.

Para evaluar la consistencia del hallazgo, los investigadores contrastaron los datos en otras poblaciones. En el Biobanco de Japón identificaron una variante de pérdida de función también asociada a menor consumo diario, mientras que en el Biobanco del Reino Unido observaron un efecto similar al analizar en conjunto variantes raras del mismo gen. Los resultados fueron consistentes en distintas ascendencias, aunque las variantes específicas diferían entre poblaciones.

El estudio subraya, sin embargo, que estas variantes no se asociaron de manera significativa con la probabilidad de convertirse en fumador. La diferencia aparece una vez iniciado el hábito: los portadores tienden a fumar menos cigarrillos por día, pero no presentan una protección clara frente al inicio del consumo. Ese punto delimita el alcance del hallazgo y evita interpretaciones deterministas.

Los autores plantean que la pérdida de función de CHRNB3 podría constituir una posible diana terapéutica en el futuro. La hipótesis es que la inhibición de la subunidad β3 podría reducir la intensidad del consumo en fumadores establecidos. No se trata de una aplicación clínica inmediata, sino de una línea de investigación que requerirá estudios funcionales y ensayos específicos.

En ese contexto, el trabajo aporta evidencia de que la variabilidad biológica también forma parte del fenómeno adictivo. La dependencia a la nicotina responde a múltiples factores sociales, psicológicos y ambientales, pero la genética podría explicar por qué la intensidad del consumo no es uniforme entre los fumadores.