Un estudio de la Universidad de California confirmó que el cerebro humano necesita al menos 30 minutos para activarse plenamente después de despertar. El fenómeno, conocido como “inercia del sueño”, describe un período transitorio de confusión y lentitud cognitiva en el que la actividad cerebral pasa gradualmente del reposo al estado de alerta.
Según los investigadores, se trata de un proceso natural e inevitable, que no puede acelerarse mediante estímulos externos. Ni las duchas frías ni los esfuerzos por “activarse” de inmediato logran reducir este tiempo de adaptación. Incluso el café tiene un efecto diferido: la cafeína demora entre 30 y 60 minutos en impactar en el sistema nervioso, coincidiendo con el momento en que la inercia del sueño comienza a desaparecer por sí sola.
Para evaluar este fenómeno, los científicos sometieron a un grupo de participantes a pruebas de resolución de problemas matemáticos inmediatamente después de despertarse y luego 25 minutos más tarde. Los resultados mostraron una mejora significativa en el rendimiento cognitivo con el paso del tiempo, lo que refuerza la idea de que el cerebro necesita un período mínimo para recuperar su funcionamiento óptimo.
“El cerebro responde de forma distinta a los estímulos de activación según la fase en la que se encuentra”, detalló Aurélie Stephan, una de las autoras de varios estudios sobre este tema.
El estudio vuelve a poner en discusión la exigencia de rendimientos inmediatos al comenzar el día y aporta evidencia científica sobre la importancia de respetar los tiempos biológicos del descanso.
¿Qué es lo primero que tenés que hacer cuando te despertás, según la ciencia?
National Geographic y Andrew McHill, director del Laboratorio de Sueño de la Universidad de Ciencias de la Salud de Oregón, comparten la informacion brindada por la Universidad de California: el cerebro se toma su tiempo para pasar del sueño a la vigilia cuando uno apenas abre los ojos.
- Establecer una rutina de sueño: es muy importante tener horarios regulares para acostarse y levantarse. Esto nos ayuda a que el cuerpo se entrene para que despierte de una manera más natural y reduzca la sensación de pesadez al despertar.
- Despertar con luz natural: exponerse a la luz del sol ayuda a regular el ciclo circadiano. Se recomienda que, de ser posible, que dejes las cortinas abiertas o tengas una lámpara de luz natural, ya que un potente regulador de melatonina que es la hormona que controla el sueño y la vigilia.
- Intenta que sea un hábito agradable: se puede agregar pequeñas actividades placenteras a tu rutina matutina como, por ejemplo: escuchar música suave, tomar una taza de té, esto generará que el proceso de despertar se amenos temido y algo que esperes a gusto.
En caso de que esto no cambie y el proceso de levantarse por la mañana sea muy difícil, se recomienda visitar a un especialista. Es importante ir al médico para descartar posibles trastornos o problemas que estén afectando tu descanso nocturno.