El puente de Santa Lucía no tiene arreglo: Construirán uno nuevo tras el hecho que casi marca una tragedia en Salta

El mismo une barriadas de Salta atravesadas por el Río Arenales. Luego de echar culpas para atrás, de Durand a Romero, de Romero a Sáenz, de Sáenz a Isa y así hasta el que lo diseñó; finalmente el análisis técnico resuelve que se necesita un nuevo.

Por Equipo de Investigación Gente de Salta

Puente de Santa Lucía (hasta nuevo aviso) — - (Foto: Javier Corbalan)

Luego de recibir el informe técnico elaborado por especialistas, la Municipalidad de Salta confirmó que avanzará con la construcción de un nuevo puente en Santa Lucía, tras descartar definitivamente la posibilidad de reparar la estructura existente, que tiene más de 80 años de antigüedad y presenta un deterioro estructural irreversible.

El intendente Emiliano Durand explicó que, si bien se evaluó la alternativa de reparación, los técnicos advirtieron que no había certeza sobre la durabilidad de la obra. “Podía durar cinco o diez años, pero no íbamos a malgastar la plata de los salteños en algo que no garantiza una solución definitiva”, sostuvo el jefe comunal.

La decisión se tomó luego de que el pasado 9 de febrero colapsara uno de los pilotes que sostenía el puente sobre cinco niños que jugaban en el río, lo que obligó a su clausura inmediata tanto para el tránsito vehicular como peatonal. Según los estudios preliminares, el daño estructural es irreversible y la tecnología de la construcción original fue calificada como “totalmente obsoleta”.

En ese sentido, el jefe de Gabinete municipal, Juan Manuel Chalabe, fue contundente: “Ese puente no se va a poder recuperar. Esta gestión entiende que no se pueden parchar obras. Seguir parchando sobre parches no es una solución a largo plazo”.

Derrumbe en el Puente de Santa Lucía - (Foto: Javier Corbalán)

Una obra estratégica para la ciudad

El nuevo puente tendrá aproximadamente 100 metros de longitud y contará con cuatro carriles —dos por cada mano—, además de paso para motos, bicicletas y peatones. La obra apunta a convertirse en una conexión estratégica para una zona que registra un importante crecimiento urbano, vinculando San Luis con la Circunvalación Oeste y permitiendo el ingreso a la ciudad por ese sector.

“Va a ser un puente para una ciudad que crece y que aspira a ser capital en el norte”, enfatizó Durand.

En cuanto a su ubicación, el intendente indicó que podría emplazarse muy cerca del puente actual o incluso en el mismo lugar, decisión que quedará supeditada a los estudios de suelo que se encuentran en proceso. El puente peatonal, en tanto, permanecerá en su ubicación actual.

Desde el Ejecutivo municipal informaron que los ingenieros ya trabajan en la elaboración de los pliegos técnicos para avanzar luego con el llamado a licitación. Debido a la urgencia que implica recuperar la conectividad en la zona, el proceso podría acelerarse.

Antecedentes y revoleo de culpas 

Luego que cediera parte del puente viejo de Santa Lucia, el intendente Emiliano Durand hizo alusión a los anuncios de “arreglos de calidad” que había anunciado la ex intendente Bettina Romero, ella también habló al sentirse señalada y sostuvo que el deterioro registrado corresponde a la estructura original y la falta de arreglos desde el período de Miguel Isa, pasando incluso por el de Gustavo Sáenz en sus tempos de mandatario comunal. Durante la gestión de Romero, se realizaban mantenimientos de pilotes de a uno, ya que la crecida de los ríos como en este caso el Arenales, erosiona las estructuras.

Emiliano Durand.

Lo que comenzó como un desprendimiento estructural, en un contexto de intensas lluvias, derivó en un intercambio de declaraciones y posicionamientos entre dirigentes actuales y anteriores, elevando el tono del debate público en torno al estado de la infraestructura y las tareas de mantenimiento realizadas en los últimos años.

El Puente de Santa Lucía, que cruza el Río Arenales y conecta el centro de la ciudad con la zona oeste alta (barrios Santa Lucía, Solís Pizarro, Villa Asunción), tiene antecedentes marcados por la necesidad de integración social y la lucha contra las inclemencias climáticas.

Antes de la existencia de un puente sólido, los vecinos de Santa Lucía y alrededores vivían en una situación de aislamiento crítico. El acceso dependía de "vados" o puentes precarios que las crecidas estacionales del Río Arenales destruían cada verano. Esto impedía el paso de ambulancias, colectivos y servicios básicos, obligando a los vecinos a cruzar el río a pie con el peligro que ello conllevaba.

El puente actual fue una obra clave de infraestructura urbana para descentralizar la ciudad, habilitado oficialmente hacia finales de 2007 e inicios de 2008. Su principal función fue conectar la calle Santa Fe (hacia el este) con la zona de Santa Lucía (hacia el oeste), creando un corredor directo que evitaba tener que dar un rodeo por el Puente de la Avenida Chile o el Puente de Villa Asunción.

Puente de Santa Lucia con el pilote caído (Foto: Javier Corbalán)

Problemas de infraestructura y el "Sifón"

Uno de los antecedentes más complejos del puente de Santa Lucía es su relación con el sistema de saneamiento. El Sifón de Santa Lucía: Bajo el puente se encuentra una obra de ingeniería sanitaria vital que transporta líquidos cloacales. En varias ocasiones, las crecidas del río Arenales han dañado estas estructuras, provocando olores nauseabundos y riesgos ambientales en la zona del puente.

Al igual que el puente de Vaqueros, el de Santa Lucía ha sufrido por la erosión. Las constantes crecidas del Arenales obligan periódicamente a realizar trabajos de "encaballado" y defensas con gaviones para que el río no socave los estribos del puente.

Se trata de un corredor sanitario, es la ruta más rápida para que los vecinos del oeste lleguen al Hospital San Bernardo o clínicas del centro y es un alivio al congestionado tránsito del Puente de la Avenida Chile (Avenida Paraguay), que históricamente era la única entrada al sur y oeste.; pero que ahora deberá seguir esperando

¿Y Vaqueros para cuándo?

A pesar de la interrupción de las obras, una vez que finalice el período de lluvias y crecidas de la época, de la que los vecinos ya están acostumbrados a perder pertenencias y los riesgos que además implica, se espera que reactiven con el nuevo puente, que dejaría al actual solo para uso peatonal. 

El Puente de Vaqueros es un punto crítico de la infraestructura salteña, que depende un poco de Provincia, otro poco de Municipio y otro de Vialidad de la Nación, porque conecta la ciudad de Salta con el municipio de Vaqueros y el departamento La Caldera a través de la Ruta Nacional 9. Su historia es una mezcla de importancia estratégica y colapsos que han marcado la paciencia de los salteños.

Puente de Vaqueros (Foto: Javier Corbalán)

El Puente Histórico y el desastre de 2011

Hasta hace poco más de una década, el tránsito dependía de un puente antiguo que terminó siendo protagonista de una tragedia de infraestructura. El 31 de enero de 2011, tras una crecida histórica del río Vaqueros, parte de la estructura del puente cedió.

Este hecho expuso la fragilidad de la única vía de acceso hasta el día de hoy, con constantes crecidas y problemas.

El puente actual fue inaugurado en 2013, se diseñó con una estructura más resistente a las crecidas y se incluyó una vereda peatonal. Otro problema que presenta es que su diseño de una sola calzada por mano se volvió obsoleto rápidamente a raíz del crecimiento demográfico de Vaqueros y La Caldera (que pasaron de ser zonas de veraneo a "ciudades habitadas") hace que el tránsito colapse diariamente en horas pico.

Desde hace años, la principal demanda de los vecinos es la construcción de una vía alternativa. El proyecto de un nuevo puente y la traza de una circunvalación que conecte la zona norte con el resto de la ciudad ha pasado por múltiples etapas de licitación y anuncios políticos.

La obra actual (2024-2026): Se proyectó un nuevo puente de unos 120 metros de longitud que desembocaría en la costanera de Vaqueros, permitiendo que el puente viejo (el actual) quede solo para tránsito liviano o con sentido único.