Menos pantalla, más teclado

El Retorno del Teclado Físico

¿Un smartphone que desafía la era digital? Clicks revive el espíritu BlackBerry con un Android minimalista y teclado QWERTY. ¿Será el fin de la saturación?

Por Redacción Gente de Salta

Un teléfono que mira hacia atrás para proponer otra forma de usar la tecnología — (Google)

En un mercado dominado por pantallas cada vez más grandes y notificaciones constantes, una startup decidió avanzar en dirección contraria. La propuesta no apunta a competir por potencia ni por espectáculo visual, sino a recuperar una experiencia que muchos usuarios creían perdida.

La presentación tuvo lugar en el CES 2026, la feria de tecnología que se celebra en Las Vegas y que cada año funciona como termómetro de hacia dónde se mueve la industria. Allí, Clicks Technology una compañía conocida por sus fundas con teclado físico para iPhone mostró el Communicator, un teléfono Android que revive el diseño clásico de los BlackBerry y lo adapta a un contexto marcado por la saturación digital.

El dispositivo se distingue de los smartphones convencionales por un teclado físico QWERTY ubicado debajo de la pantalla, un rasgo que durante años fue símbolo de productividad y comunicación eficiente. La pantalla, de poco más de cuatro pulgadas y tecnología AMOLED, refuerza esa lógica: es lo suficientemente grande para mensajería, correos electrónicos y tareas básicas, pero deliberadamente alejada del consumo intensivo de contenidos.

El sistema operativo es Android 16 y la conectividad incluye NFC para pagos digitales.

Desde Clicks explican que el Communicator no busca reemplazar al teléfono principal, sino funcionar como un segundo dispositivo, pensado para reducir distracciones. La estética remite de manera directa a los BlackBerry que marcaron una época, pero incorpora soluciones actuales: el teclado no solo sirve para escribir, sino que también funciona como trackpad capacitivo para desplazarse por la interfaz sin tapar la pantalla y cuenta con una tecla configurable para accesos rápidos.

En el plano del software, la compañía desarrolló Message Hub, una herramienta que unifica en una sola bandeja aplicaciones de mensajería como WhatsApp, Telegram y Slack, además del correo electrónico. La idea es concentrar la comunicación esencial en un único espacio y evitar el salto constante entre aplicaciones.

Un teléfono que mira hacia atrás para proponer otra forma de usar la tecnología

Las especificaciones técnicas acompañan ese enfoque funcional. El teléfono incluye una cámara principal de 50 megapíxeles, una frontal de 24, conector de auriculares de 3,5 milímetros cada vez menos frecuente y almacenamiento expandible mediante tarjetas microSD de hasta 2 terabytes. El procesador, fabricado por MediaTek, prioriza el bajo consumo energético antes que el rendimiento para tareas exigentes como videojuegos.

El sistema operativo es Android 16 y la conectividad incluye NFC para pagos digitales. La batería es de 4.000 mAh y uno de los detalles más llamativos es el lector de huellas integrado en la barra espaciadora del teclado, un guiño funcional al diseño clásico reinterpretado con tecnología actual.

El Clicks Communicator llegará primero al mercado estadounidense en tres colores Smoke, Clover y Onyx con un precio de lanzamiento de 499 dólares. Quienes realicen la reserva antes del 27 de febrero, con un depósito de 199 dólares, podrán adquirirlo por 399.

La startup apuesta a un dispositivo con pantalla compacta y teclado QWERTY, inspirado en el diseño clásico de BlackBerry.

En paralelo, la empresa anunció un accesorio que extiende esta filosofía a los smartphones tradicionales. Se trata del Power Keyboard, un teclado físico que se conecta por Qi2 o MagSafe, puede utilizarse en posición horizontal o vertical y cuenta con una batería propia de 2.150 mAh que también permite cargar el teléfono. Compatible con iOS y Android, tendrá un precio inicial de 80 dólares durante la preventa y de 110 una vez finalizado ese período.

En un ecosistema que suele asociar innovación con exceso, Clicks apuesta a una idea distinta: menos pantalla, más control y una relación más consciente con el dispositivo que acompaña la vida diaria.