La presencia de estudiantes extranjeros en las universidades públicas fue mencionada en conferencia de prensa por parte del vocero presidencial Adrián Ravier al cuestionar el financiamiento estatal de la educación superior y afirmar que una parte importante de los alumnos de Medicina proviene de otros países.
“Estamos destinando dinero a formar personas que después vuelven a sus países”, sostuvo Ravier, quien había asegurado que “el 39% de los estudiantes de Medicina son extranjeros” y planteó la necesidad de revisar el destino de los recursos públicos destinados a la universidad.
La afirmación generó una respuesta inmediata desde la Universidad de Buenos Aires (UBA). El vicepresidente de la institución, Emiliano Yacobitti, señaló que ese porcentaje no coincide con los registros académicos y difundió datos estadísticos de la universidad.

Según los datos difundidos por la Universidad de Buenos Aires (UBA) en respuesta a las declaraciones del vocero presidencial Adrián Ravier, los estudiantes extranjeros representan una proporción minoritaria dentro de la institución. Sobre un universo superior a los 70.000 ingresantes registrados en 2026, los ciudadanos extranjeros con residencia precaria, transitoria o temporal alcanzan el 2,5% del total.
En el caso específico de la Facultad de Ciencias Médicas, la UBA informó que la presencia de alumnos internacionales llega al 6,1%, mientras que en Odontología representa el 4,1%, en Ingeniería el 2,7% y en el resto de las facultades no supera el 2%. Con estos datos, la universidad cuestionó la afirmación de Ravier de que “el 39% de los estudiantes de Medicina son extranjeros” y sostuvo que las cifras oficiales de la institución muestran una realidad diferente.

Menos del 5% en todo el sistema universitario
Más allá del caso de Medicina, los datos generales muestran una realidad diferente a la percepción instalada por el debate político. Según los anuarios del sistema universitario argentino, en 2021 había 117.820 estudiantes extranjeros en universidades argentinas, incluyendo carreras de grado y posgrado. En el nivel de pregrado y grado representaban aproximadamente el 3,9% del total de estudiantes, mientras que en las universidades de gestión estatal el porcentaje era cercano al 4,1%.
Otros relevamientos más recientes ubican la proporción general de estudiantes extranjeros alrededor del 4,2% del total universitario argentino, aunque con diferencias importantes según la institución y la carrera.
La mayoría de los estudiantes internacionales proviene de países latinoamericanos. Cerca del 96% de los alumnos extranjeros corresponde a países de América, principalmente de la región, debido a la cercanía geográfica, los vínculos migratorios y la integración educativa regional.

Por qué Medicina concentra la discusión
La carrera de Medicina se convirtió en el principal foco del debate porque requiere una fuerte inversión en infraestructura sanitaria, hospitales universitarios, docentes y prácticas profesionales.
En la Universidad Nacional de Salta (UNSa) la presencia de estudiantes extranjeros está vinculada principalmente a esa realidad regional. La cercanía con Bolivia convierte a la provincia en un punto de referencia educativo para jóvenes del norte argentino y del sur boliviano.
Sin embargo, en medio del debate nacional sobre el posible arancelamiento para estudiantes extranjeros no residentes, la Universidad Nacional de Salta (UNSa) informó que actualmente cuenta con 235 estudiantes extranjeros, quienes representan apenas el 0,69% de la matrícula de 2025 y una estimación del 0,57% para 2026.

Del total, 149 son de nacionalidad boliviana (63,4%), mientras que el resto proviene de países como Perú, Colombia, Venezuela, Brasil y Chile. Según la institución, el costo asociado a esta matrícula equivale al 0,56% del presupuesto anual de la universidad. El rector Miguel Nina sostuvo que el debate debe basarse en datos objetivos y recordó que el DNU 366/2025 habilita, pero no obliga, a las universidades públicas a cobrar aranceles a estudiantes extranjeros no residentes, por lo que cualquier decisión deberá ser analizada por el Consejo Superior respetando la autonomía universitaria.
El Gobierno considera que los recursos públicos deben priorizar la formación de argentinos y reclama revisar las condiciones de acceso de estudiantes extranjeros, pero quienes sostienen que la universidad pública funciona como una herramienta de integración regional, la llegada de estudiantes de países vecinos fortalece los vínculos científicos, profesionales y culturales.