Repartiendo alegría

En video: Ni la lluvia detuvo la labor y el ímpetu del nuevo Papá Noel de Orán

En plena tormenta, Martín Cabral y sus ayudantes cumplieron con lo que ellos mismos se habían propuesto y regalaron juguetes a los niños de varios puntos de la localidad. Un gesto que nació del corazón, realizado a pulmón y que marca la continuación del legado de su padre.

Por Fabio Ramayo

Papá Noel entregando regalos en medio de la lluvia — .

En contraste a la imagen globalizada de Papá Noel, donde la nieve, los villancicos y las chimeneas toman protagonismo, el calor agobiante de Orán hace impensable ponerse ese traje rojo y blanco para repartir juguetes. Mucho menos hacerlo en una jornada atípica, en donde una fuerte tormenta haría recular a cualquiera para cumplir esta labor. Sin embargo, las ganas de brindar un poco de alegría a los niños de la localidad, llevaron a Martín Cabral a cumplir con su voluntad y consagrarse como el nuevo Papá Noel oranense.

El domingo comenzó a circular en redes un video en el que se veía a un hombre vestido de Papá Noel que, a pesar de estar empapado y con los pies sumergidos en una calle inundada, logró llegar a una nena acompañada por su madre para darle un regalito. Luego, rápidamente, cruzó al otro lado para seguir el repartiendo obsequios.

En contacto Gente de Salta, Martín Cabral contó que ese día salieron a hacer el recorrido a las 14, con la idea de visitar la zona del basural, dónde hay muchas personas apostadas en el lugar y que además tienen niños. “Hay mucha gente viviendo ahí, trabajando, buscando, porque están mal económicamente. Entonces fuimos para darles una alegría a los pequeños” contó.

Cabral relató que en medio de la entrega de juguetes en esa zona los agarró la tormenta, pero ellos no se hicieron para atrás y siguieron con su labor que los llevó a recorrer cuatro barrios más. El video que se hizo viral los muestra ya en el final de su recorrido, en el barrio 9 de Julio, repartiendo los últimos juguetes que les quedaban. 

“La verdad que fue algo muy lindo y a este proyecto lo hicimos con mi señora y mi hija, acompañados por mis amigos Adrián Quispe y Roque Pérez, quienes se sumaron a último momento. Ellos se pusieron la diez verdaderamente y estuvieron firmes cuando lo necesitábamos, porque muchas veces no se puede solo”, contó Martín.

Cabral hizo especial énfasis en que esta acción que llevó adelante no tiene ningún tinte político, sino que es un gesto genuino que nace del corazón. “Esto no es nada político, es algo que a mi no me gusta. Esto lo hicimos con mi señora porque nos gusta y además nosotros ya venimos hace tres años realizando el Día del Niño en diferentes lugares. Aunque esta vez es el primer año que hacemos lo de Papá Noel”, explicó.

El legado de su padre

Esta iniciativa de Cabral no surgió de manera espontánea sino que está atada a uno de sus más entrañables recuerdos de chico. La imagen de su padre vestido de Papá Noel, a quien muchas familias lo contrataban para mantener la ilusión de los chicos en sus casas y llegó a ser conocido como el Papá Noel de las 402 viviendas.

“Desde que tengo memoria con mi familia salíamos a hacer recorridas por los barrios. Si bien lo de mi papá era un servicio, eso me inspiró a mi a ir un poco más allá y hacerlo de forma solidaria. Nosotros teníamos una sirena de bomberos en el trineo de mi papá y ver la emoción de los chicos saliendo de sus casas al escucharla no me lo olvido nunca”, contó con ilusión Cabral.

El trineo en el que el padre de Martín salía a recorrer Orán

Más allá de ese recuerdo, Martín indicó que este gesto salió también desde el agradecimiento. “Esto es para agradecer a Dios por todas las cosas buenas que nos dio este año. Por eso junto a mi señora planificamos esto pensando en los niños, tratando de brindarles alegría por ahí a aquellos cuyas familias no la están pasando bien”, explicó.

Todo a pulmón

Martín junto a su esposa, Macarena Castillo, trabajan en forma conjunta y en el mismo rubro se podría decir. Él con una barbería y ella con un centro de belleza, emplazados dentro del mismo espacio, se ganan el pan día a día con sus habilidades.

Posando con el Jeep que los trasladó durante toda la travesía del domingo

Con las fiestas a la vuelta de la esquina, el movimiento de los negocios está a su máxima capacidad, lo que los deja sin tiempo para hacer otro recorrido de Papá Noel. No obstante, Cabral advirtió que la idea es que la iniciativa se mantenga en el tiempo.

“Estamos a full y no creo que salgamos de nuevo en estos días, pero si queremos hacerlo todos los años, siempre que se pueda ya que todo lo armamos y compramos nosotros con nuestro esfuerzo”, señaló.  

Y concluyó: “¿Quién no se alegraría al ver un niño sonreír? Nosotros quedamos muy contentos después de hacer esto, a veces con el solo hecho de ver Papá Noel los chicos son felices. Me pasó bastante ayer que corrían atrás de nosotros, nos pedían fotos pero no se imaginaban de los regalos y ver la sorpresa en su carita cuando les dábamos su regalo te genera algo indescriptible”.