La noche del 24 de febrero prometía ser una celebración más en el calendario social, el cumpleaños de Baby Etchecopar. Sin embargo, entre las risas y los brindis, una chispa aparentemente inocente encendió la mecha de un rumor que rápidamente se propagaría por los medios.
Guillermo Francella y Elba Marcovecchio -viuda de Jorge Lanata- coincidieron entre los invitados, y una fugaz conversación al calor de la parrilla fue suficiente para desatar las especulaciones: ¿había nacido un nuevo romance?
La noticia corrió como pólvora, alimentando programas de televisión, portales de noticias y, por supuesto, las siempre activas redes sociales. Se habló de miradas que lo decían todo, de una química palpable que no escapó a los ojos de los presentes.
El eco de estas versiones resonó aún más fuerte al considerar el momento personal que atraviesa Francella, quien el año pasado puso fin a un matrimonio de 36 años con Marynés Breña, la madre de sus hijos Nicolás y Yoyi.
Ante la vorágine de comentarios, Francella fue abordado por Toti Pasman en Radio La Red. Con la astucia y el buen humor que lo caracterizan, el actor eligió tomarse la situación con una pizca de ironía. Fue Pilar Smith quien, sin rodeos, le consultó sobre el revuelo mediático: “¿Cómo te sentiste al ver que en todos los programas de espectáculos se hablaba de tu cercanía con Elba Marcovecchio en el cumpleaños de Baby Etchecopar? ¿Cómo lo tomaste?”.

Francella, con una sonrisa en la voz, respondió: “Había ido al cumpleaños de Baby y conversé con todo el mundo. Igual que conversé con ella un segundito ahí al lado de la parrilla y pasó eso. Pero bueno, un poco es lo que también genera este encendido (sic), genera redes y bueno, este universo nuevo, Pili, que hay que adaptarse. Nada más”.
En su relato, la imagen de una charla casual, iluminada por las brasas, contrastaba con la magnitud de la interpretación que se había hecho de ella.
Smith, sin ceder, insistió sobre la metamorfosis de una simple conversación en un romance de portada. “Se hablaba ayer un montón, o sea, de una charla a romance...”. El actor, con una claridad contundente, zanjó la cuestión: “Esa es la palabra. Era un montón, muy bien definida, demasiado”. Y, con un toque de humor, sentenció: “Si yo arranco, no paro”.