SociedadCampaña NaviDAR: Un acto de amor

Guadalupe Colque de Hope: “La vida me desvió de camino y mi compromiso con los niños con cáncer es para siempre”

Como cada año la fundación se prepara para celebrar las fiestas de fin de año junto a los niños que alberga y otros tantos que siguen su tratamiento oncológico en el Hospital Público Materno Infantil.

Marianela  Mamaní
por Marianela Mamaní 17 Diciembre de 2025
17 Diciembre de 2025

Para cerrar el 2025, Hope lanzó la campaña NaviDar destinada a recolectar alimentos no perecederos y juguetes para niños, niñas y jóvenes que se encuentran en tratamiento oncológico. 

El objetivo de este año es asistir a más de 50 familias, entre las que alberga la fundación y los que vienen de años anteriores y que continúan en Salta su tratamiento.  

Fundacion HOPE
Fundacion HOPE (Foto: Javier Corbalán)

Para ello, necesitan del corazón solidario de los salteños para juntar alimentos no perecederos, entre los más necesarios: aceite, azúcar, fideos, leche, harina, entre otros, para armar los bolsones. 

Fundacion HOPE
Hope busca tu corazón solidario para Navidad: Doná y lleva alegría a niños con cáncer (Foto: Javier Corbalán)

El cierre de la campaña será el próximo lunes 22 de diciembre, con la tradicional celebración navideña que incluirá villancicos. El grupo partirá desde la Fundación, ubicada en Alvear 1370, hasta la sede de Oncología donde se hará la entrega de regalos a los chicos que pasarán Navidad internados. La interpretación de villancicos será a partir de las 19:30 horas, en Popeye. 

La historia de una red comunitaria  

Además de la campaña de fin de año y otras tantas que lleva adelante, H.O.P.E (Hemato Oncólogia Pediátrica), realiza un trabajo destacado puertas adentro y es por ello que Gente de Salta se acercó hasta allí para conocer sobre las actividades.

Guadalupe Colque nos recibió gentilemente en la fundación y nos contó no solo del trabajo que realiza el personal y los voluntarios, sino “cada acto de amor” hacia las familias que quedan en “shock” tras recibir un diagnóstico tan fuerte: cáncer. 

Fundacion HOPE
Fundacion HOPE (Foto: Javier Corbalán)

Esta mujer de mirada serena y voz suave, asegura que la vida le cambió por completo los planes, allá por 2003, cuando su hija, de por entonces dos años, fue diagnosticada con una enfermedad oncológica. 

No solamente la devastó el miedo, sino la incertidumbre de no conocer nada acerca de ello. Sobre ese tiempo tan difícil, recordó que además del proceso doloroso, tuvo que enfrentarse a una obra social deficiente y con muchísimos problemas, el IPSS: “creo que ahora está peor que en ese entonces y yo me tuve que pelear y exigir para que mi hija recibiera el tratamiento que necesitaba”, sostuvo Colque. 

Pero esta mamá no era la única que estaba pasando por una situación así, pues otros padres también vivían historias similares con sus hijos, de allí surgió la necesidad de formar una red de contención con el objetivo de apoyarse mutuamente

"Todo comenzó cuando mi hija menor, que tenía dos años fue diagnosticada con leucemia aguda y ahí empezó mi historia con el cáncer, porque como muchas personas, desconocía hasta que me tocó, porque por ahí la gente escucha las campañas y no es que no les importe sino que están cada uno ocupado en sus cosas", explicó Colque. 

Esta incansable luchadora salteña admitió que si bien su historia era difícil con las limitaciones burocráticas de las obras sociales, la situación se ponía peor en hogares carentes de recursos, "después fuimos conociendo a las mamás del Hospital Público Materno Infantil y allí nos dimos cuenta de que todo el dolor que nosotras atravesamos a ellas le sumaba otras necesidades, quizás para los que teníamos obra social teníamos un trabajo, una vivienda era más fácil económicamente, así que empezamos a ayudarnos entre todas y así comenzó a surgir H.O.P.E, eso fue en el año 2003"

Fundacion HOPE
Milton durante la mañana en Fundación HOPE (Foto: Javier Corbalán)

Su hija pudo salir adelante, se curó y hoy es una joven que también trabaja en la fundación, que ayuda, que transmite, que acompaña, desde su propia experiencia, esa que le puso la vida tan pequeña, pero también desde ese amor que brinda a los niños que se albergan allí, a quienes les sonríe, abraza y juega, en un acto sincero de amor al prójimo. 

“La vida me desvió el camino y yo por ahí me siento agotada, pero después vuelvo, porque es mi compromiso de vida desde que mi hija estuvo enferma, hoy está sana y entiendo que la vida tenía otros planes para mi”, expresó Colque. 

Pero ellas no son las únicas, hay otros rostros, que también dejan su corazón en cada acompañamiento: hay psicólogas, psicopedagogas, asistente social, administrativas, “todas hacen algo” para que esas mamás que llegan desconcertadas y angustiadas a la fundación, tengan la contención suficiente para luego poder asistir a sus hijos. 

Fundacion HOPE
Cintia  (Foto: Javier Corbalán)

Una de las personas que vive de cerca cada historia, que palpa la realidad de cada familia es Gloria Suárez, trabajadora social de Hope desde hace 15 años, ella es la primera persona que se entrevista con las madres:  “Soy orientadora, gestora, educadora, tratamos que las familias, las mamás, cuando ingresan acá, se sientan cómodas, que se sientan contenidas, porque hay algunas mamás que vienen sin tener ninguna red de contención, lo cual es importante porque el impacto del diagnóstico del cáncer es muy fuerte”

Fundacion HOPE
Gloria Suárez, Fundación HOPE (Foto: Javier Corbalán)

Y agrega: “Se necesita alguien con quien conversar, sentirse contenida y eso es lo que hacemos en la Fundación Hope: brindarle todo nuestro apoyo, nuestro acompañamiento, estar siempre pendiente de necesidades que tienen, porque la gente del interior tiene muchísimas necesidades”.  

Suárez subraya además en la necesidad de un diagnóstico temprano, sobre todo para aquellos niños que viven en parajes tan alejados donde acceder al sistema de salud “ya es un montón” pero arribar a un diagnóstico “es casi imposible”, indicó la profesional y sostuvo que, en ese aspecto, los más vulnerables están en las comunidades originarias, que además de todo lo antes mencionado, tienen que romper otras barreras de índole religiosa, cultural, idioma, sólo por nombrar algunas. 

Fundacion HOPE
Guadalupe y Nicole durante la entrevista (Foto: Javier Corbalán)

Los rostros de las mamás denotan cansancio, preocupación, miedo, pero están allí, conteniéndose unas a otras, algunas desde el silencio, pues entienden la mirada de la otra, casi todas dejaron otros hijos, familia, una casa, una vida, porque hoy el objetivo es uno: enfocarse en volver ver a sus pequeños sanos, fuertes y sin que nada duela. 

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