Luego de la publicación de Gente de Salta

Imágenes sensibles: Fue secuestrado el pitbull que mordió a varios vecinos y dejó grave a una mujer en Santa Cecilia

El animal había estado alojado en el Hospital Público de Mascotas para un proceso de resocialización, siendo luego devuelto bajo estrictas medidas que no se cumplieron. Una mujer permanece internada tras ser atacada. De acuerdo a información oficial, entre el 2024 y el 2025 la dueña del perro recibió seis deuncias por ataques.

Por Redacción Gente de Salta

En Santa Cecilia están aterrorizados por un perro que ataca ferozmente y que dejó a una mujer con heridas de gravedad. — Gente de Salta

Al cabo de algunas horas de la publicación que realizó Gente de Salta, sobre el altísimo riesgo que los vecinos de Santa Cecilia corrían a raiz de un perro, pitbull, suelto en las calles, desde el Ministerio Público Fiscal (MPF) informaron que el animal fue secuestrado. Desde hacía meses la gente en ese barrio vivía presa del temor y la incertidumbre, sentimientos que se incrementaron luego del brutal ataque contra una mujer residente de la calle Agustín Magaldi al 400, quien debió ser hospitalizada tras sufrir graves heridas en la pierna y continúa bajo atención médica luego de dos cirugías complejas a las que debió someterse.

Dese el MPF informaron que entre 2024 y 2025, la propietaria del perro recibió seis denuncias por ataques. El año pasado, el animal fue secuestrado y alojado en el Hospital Público de Mascotas para un proceso de resocialización, siendo luego devuelto bajo estrictas medidas que no se cumplieron. El miércoles pasado volvió a atacar a una persona en la vía pública.

Intervino la Unidad Fiscal Contravencional (UFICON), desde donde solicitaron al Juzgado de Garantías en turno el allanamiento de una vivienda de barrio Santa Cecilia y el secuestro de un perro pitbull negro. Si bien la información habla que el accionar es a partir de la denuncia de un hombre, que relató que el 11 de marzo circulaba por la vía pública cuando, de manera imprevista, un perro salió de una vivienda y se abalanzó sobre él, provocándole lesiones en el brazo izquierdo, luego de publicada la nota en este medio, se produjo el secuestro del animal.

 

Ante la nueva denuncia, la Fiscalía comisionó a personal policial para constatar los hechos, realizar un relevamiento vecinal y obtener registros fotográficos del animal y del lugar del ataque. Con la información reunida y el informe médico, se solicitó el secuestro del perro, que se concretó el viernes 13 de marzo, siendo nuevamente alojado en el Hospital Público de Mascotas de la Municipalidad de Salta.

El trágico suceso que casi cuesta una vida

El episodio ocurrió la noche del 26 de febrero, cuando una mujer regresaba a su casa junto a su familia. Según relató, el animal se abalanzó sobre ella de manera repentina, mordiéndole varias partes de la pierna y provocando heridas profundas que expusieron músculos y tendones. 

Vecinos que presenciaron la escena lograron sujetar al perro mientras llegaba la policía y la ambulancia que trasladó a la víctima al Hospital San Bernardo, donde aún permanece internada la víctima del feroz ataque.

Un vecino de la víctima señaló que este no es el primer incidente con el animal. “Aparte de M., hasta donde yo sé, mordió e hirió a cinco personas más, y mató a varios perros y gatos del barrio. Luego de morder a M., días después atacó a un chico que circulaba en moto. La Policía no hizo nada, el perro sigue en la cuadra”, denunció indignada en diálogo con Gente de Salta.

Imágenes del estado de la pierna de la víctima la misma noche del incidente.

Vecinos recordaron que, tras varios ataques previos, el pitbull fue retirado temporalmente en un episodio donde mordió a otra persona, pero la dueña pagó la multa y volvió a llevarlo al barrio, sin que se adoptaran medidas para prevenir nuevos ataques. “Muchos estamos con miedo a que nos ataque y damos la vuelta para no pasar por ahí. Si llega a atacar a un niño, lo mata”, agregó, contundente y sin medias tintas.

Otros residentes mencionan que el animal tiene fácil acceso a la calle, ya que permanece detrás de una puerta con rejas sin ningún seguro ni traba, lo que le permite salir cuando quiere. También alertaron sobre la actitud de la familia dueña, a la que califican de conflictiva: “El día que mordió al chico en moto, la hija de la dueña salió con un cuchillo para amenazar a quienes intentaban protegerlo. Todo esto frente a un móvil policial, que no intervino”, relataron.

El escalofriante testimonio

M., la mujer atacada, explicó que tras el ataque sufrió pérdida de sangre importante y dolor extremo, y que las heridas requirieron atención quirúrgica inmediata. “Comencé a luchar con el canino tratando de que desistiera. Luego de un tiempo, el animal me soltó y pedimos ayuda; los vecinos lo sujetaron hasta que llegó la policía y la ambulancia. Temí por mis hijas y por mi familia”, indicó.

El barrio, que hasta ahora había tenido denuncias previas de ataques menores, se encuentra en estado de alerta constante. Los vecinos relatan que deben extremar precauciones al salir de sus casas, verificar puertas y portones de otras viviendas y acompañar a los niños, especialmente por la proximidad a escuelas y colegios.

Los restos de sangre en el suelo tras el incidente.

Según los residentes, el pitbull también ha provocado incidentes que afectaron a otras personas: lesiones en el rostro y glúteo de un hombre en ataques previos, además de la muerte de otros animales domésticos, lo que ha generado un clima de temor permanente en la cuadra.

“Los dueños del perro siguen con su vida como si nada hubiese pasado. Mi cuñada está perdiendo días de trabajo, además de afrontar los gastos médicos que conlleva la internación y las cirugías, y los vecinos estamos obligados a tener cuidado al cruzar la calle”, agregó.

Los habitantes de Santa Cecilia hicieron un llamado urgente a las autoridades locales y policiales para que retiren al animal y eviten que ocurra una tragedia. Reclaman que se tomen medidas concretas, ya que hay antecedentes y denuncias registradas, pero la situación continúa sin resolverse.