Meta sostiene que ya bloquea este tipo de contenido en los resultados de búsqueda para cuentas de adolescentes. En lugar de mostrar publicaciones relacionadas con suicidio o autolesiones, la plataforma redirige a líneas de ayuda y recursos de apoyo.

Las alertas podrán enviarse por correo electrónico, mensaje de texto o WhatsApp según los datos de contacto disponibles además de una notificación dentro de la propia cuenta de Instagram del padre o la madre. En un comunicado publicado en su blog corporativo, la empresa explicó:
“Nuestro objetivo es darles a los padres herramientas para intervenir si las búsquedas de su adolescente sugieren que podría necesitar apoyo. También queremos evitar enviar estas notificaciones innecesariamente, lo cual, si se hace con demasiada frecuencia, podría hacer que las notificaciones sean menos útiles en general”.
La frase revela el delicado equilibrio que intenta construir la compañía: intervenir sin saturar, advertir sin invadir.
El anuncio llega mientras Meta enfrenta dos juicios de alto perfil en Estados Unidos. En Los Ángeles, un proceso judicial analiza si las plataformas de la empresa fueron diseñadas deliberadamente para generar adicción y causar daños a menores. En Nuevo México, otro juicio busca determinar si la compañía no protegió adecuadamente a niños frente a la explotación sexual en sus plataformas.
Miles de familias, distritos escolares y entidades gubernamentales han demandado a Meta y a otras compañías de redes sociales. Las acusaciones apuntan a un diseño intencionalmente adictivo y a una supuesta falta de protección frente a contenidos que pueden contribuir a la depresión, los trastornos alimentarios o el suicidio.
En ese contexto, el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, ha rechazado las acusaciones de que las plataformas causen adicción. Durante el interrogatorio en el juicio de Los Ángeles, señaló que mantiene su postura previa: el conjunto existente de estudios científicos no ha demostrado de manera concluyente que las redes sociales causen daños a la salud mental.

La empresa también anticipó un nuevo frente de supervisión: la inteligencia artificial.
“Estas notificarán a los padres si un adolescente intenta entablar ciertos tipos de conversaciones relacionadas con el suicidio o las autolesiones con nuestra IA”, explicó Meta. “Este es un trabajo importante y tendremos más que compartir en los próximos meses”.
La medida amplía el perímetro de control más allá de las búsquedas tradicionales. Ya no se trata solo de lo que el adolescente escribe en la barra de búsqueda, sino también de lo que conversa con un sistema automatizado.