Japón cerró este martes 27 de enero un capítulo histórico de más de medio siglo vinculado a la diplomacia ambiental y cultural con China. Los pandas gigantes Xiao Xiao y Lei Lei, los últimos ejemplares que permanecían en el país, partieron desde Tokio rumbo a China, marcando la primera vez en 54 años que el archipiélago queda sin pandas.
Los gemelos, nacidos en 2021, fueron trasladados en camión desde el Jardín Zoológico de Ueno hasta el Aeropuerto Internacional de Narita, donde abordaron un vuelo con destino a China. El operativo se realizó bajo estrictos protocolos veterinarios y logísticos, habituales en este tipo de traslados internacionales de especies emblemáticas.
El regreso de Xiao Xiao y Lei Lei se enmarca en los convenios de cooperación vigentes entre China y Japón para el préstamo de pandas gigantes, una política que combina conservación, investigación científica y diplomacia. Según informó la agencia china Xinhua, la repatriación estaba prevista originalmente para febrero de 2026, pero fue adelantada tras consultas entre el Gobierno Metropolitano de Tokio y las autoridades chinas.

Los gemelos son hijos de Shin Shin y Ri Ri, una pareja adulta que ya había sido devuelta a China en septiembre de 2024. Su hermana mayor, Xiang Xiang, una de las pandas más populares entre el público japonés, regresó a su país de origen en febrero de 2023, tras años de enorme atención mediática y filas masivas de visitantes en Ueno.
El impacto simbólico de la despedida en Tokio
La despedida de Xiao Xiao y Lei Lei generó una fuerte reacción entre los visitantes y cuidadores del zoológico, donde los pandas se habían convertido en un atractivo central y en un símbolo de amistad bilateral. Medios japoneses destacaron que miles de personas siguieron las últimas semanas de los gemelos con una mezcla de nostalgia y gratitud, conscientes de que se trataba del final de una era.
El Gobierno Metropolitano de Tokio había negociado el calendario final del traslado con la parte china, en un contexto donde no existen actualmente acuerdos activos para el envío de nuevos pandas al país.
Más de medio siglo de pandas en Japón
La presencia de pandas gigantes en Japón se remonta a 1972, cuando Lan Lan y Kang Kang llegaron a Tokio para conmemorar la normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países. Desde entonces, estos animales se consolidaron como verdaderos embajadores culturales, impulsando intercambios científicos y fortaleciendo el vínculo entre Tokio y Pekín.
En junio del año pasado, otros cuatro pandas gigantes que vivían en un zoológico de la prefectura japonesa de Wakayama también fueron devueltos a China, anticipando el desenlace que se concretó esta semana con la salida de los últimos ejemplares del país.
Con la partida de Xiao Xiao y Lei Lei, Japón queda momentáneamente fuera del programa internacional de préstamo de pandas, una estrategia que China utiliza desde hace décadas para promover la conservación de la especie y reforzar lazos diplomáticos. Aunque no se descarta que en el futuro se firmen nuevos acuerdos, por ahora el país asiático deberá resignarse a recordar a los pandas como parte de su historia reciente.

Mientras tanto, los gemelos iniciarán una nueva etapa en China, donde serán integrados a programas de cría e investigación orientados a la preservación del panda gigante, una especie que, aunque ha salido de la lista de animales “en peligro”, continúa siendo objeto de monitoreo y protección a nivel internacional.
Los osos pandas ya no están en peligro de extinción
En una noticia que fue muy celebrada por chicos y grandes, el gobierno de China informó oficialmente que los osos pandas ya no se encuentran en peligro de extinción ya que la población en ese país asiático ascendió a los 1.800 ejemplares. De esta manera, a partir de ahora, estos simpáticos animales pasarán a ser considerados bajo el nivel de "vulnerable", quinto en la escala de especies en peligro de extinción.
Así lo dio a conocer, en una conferencia de prensa, Cui Shuhong, el director del Departamento de Protección Ecológica del Ministerio de Ecología y Medio Ambiente. “Si bien es cierto que el oso panda ha mejorado muchas posiciones en la última Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), continuará siendo una especie dependiente de la conservación en el futuro, debido a factores como el cambio climático, la caza furtiva y su escasa reproducción, afirmó el especialista.
"Se han mejorado las condiciones de vida de algunas especies raras como los osos panda, los antílopes tibetanos y los ciervos del padre David”, agregó el funcionario.
Según Shuhong, la clave de esta gran noticia se debe, fundamentalmente, a la marcada disminución de la caza furtiva que fue desmedida en la década de 1980 y a la enorme expansión del hábitat protegido de la especie.

De hecho, actualmente China, su principal hábitat natural, cuenta con 67 reservaciones de osos pandas, cifra muy similar a la de los Parques Nacionales con los que cuenta Estados Unidos
Cabe recordar que ya en el año 2016, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) había declarado que el estado de esta especie era "vulnerable", gracias a los 1.864 ejemplares de osos panda que tenían registrados en todo el mundo.
Según la WWF, actualmente, el hábitat natural de los plantígrados se limita apenas a tan solo seis zonas montañosas que están ubicadas en las provincias chinas de Sichuan, Shaanxi y de Gansu, por lo que recalcó que el futuro de los osos pandas depende exclusivamente de ese país asiático.
Así, la cría en cautividad, cuyo objetivo es la posterior reintroducción de los animales en la naturaleza, es clave para el futuro de esta especie.