Juan Ramón Cejas sufre de epilepsia y vive en situación de calle desde hace años, “sobrevive” con la ayuda de la gente además de algunas “changas” que hace cuando la salud se lo permite.
“La discriminación de la familia me llevó a esta situación de calle y nunca más tuve contacto con ellos”, dice este hombre de mirada triste.
La gente va y viene, mientras Juan Ramón observa y espera de la solidaridad de la gente, algunos se paran a saludarlo, otros le acercan un vaso de té y un pedazo de pan, otros solo lo ignoran.

Enfundado en su traje de Papá Noel, Juan Ramón se ubica todos los días en un pequeño banquito sobre calle Mitre, entre España y avenida Belgrano, allí dialoga amablemente con Gente de Salta y nos cuenta que su familia lo dejó de lado por su enfermedad y “para quedarse con la casa familiar”, aunque desde muy chico aprendió a manejarse en la calle, ya que su mamá lo entregó cuando apenas tenía 8 años.
Hoy tiene 53 años y desde el 2017, para esta época, se viste de Papá Noel para pedir la ayuda de los transeúntes que “ya me conocen y me tratan muy bien”. Además de algunas monedas, este salteño recibe el cariño de niños y grandes que se acercan a saludarlo.

El traje que lleva puesto, de una tela muy sencilla y sin demasiados detalles, Juan pudo hacerlo juntando el dinero que la gente le acerca y con la ayuda de una costurera “que no me cobró muy caro”.

Sobre su estado de salud, dice que la enfermedad la puede controlar con la medicación que recibe en el hospital San Bernardo, donde se atiende periódicamente aunque, uno de los últimos episodios que tuvo le provocó un golpe muy fuerte en la rodilla que nunca más le permitió trabajar como albañil dado que en esas condiciones nadie quiere contratarlo.
Su mirada es triste, en sus ojos se ve cansancio, soledad y sufrimiento. Pese a todas las desavenencias de la vida, este hombre se la rebusca con algunos “mandados” que la gente le pide o trabajos de jardinería, aunque aclara “no tengo herramientas, solo mis manos pero igual voy a donde sea”.
Juan Ramón dice que cualquier ayuda es “inmensa” para él, desde algún producto para vender como budines o pan dulce o lo que sea, ya que todo “ayuda en tiempos difíciles”.
