Gervasio Salgado Mijaiel es un salteño cuyo nombre resuena con fuerza en las altas esferas de la coloproctología a nivel internacional.
Se trata de otro salteño que nos representa en el mundo, con un nivel científico y médico de excelencia, en una especialidad que cobra relevancia debido a la cantidad de casos de cáncer de colon que se registran anualmente y a otras patologías.
Hace casi 50 años que se radicó en Madrid, España, pero no olvida la calidez de su Salta natal, a la que vuelve cada año para visitar a su familia y, por qué no, para atender algún que otro caso médico.
Lleva la medicina en sus venas, con la vocación de servicio como brújula, y es miembro de una familia dedicada a la salud y la ciencia.
Hijo del reconocido bioquímico salteño, Antonio Salgado, que estuvo a cargo del plan de Tuberculosis de Salta durante 35 años, y de Rosita Mijaiel, Gervasio es también hermano del destacado médico pediatra e infectólogo Antonio, y del ingeniero Marcelo Salgado.
Actualmente, preside la Mediterranean Society of Coloproctology, que nuclea a cirujanos proctólogos de toda la ribera mediterránea.
Los más prestigiosos quirófanos del mundo
Su historia lo transporta desde los paisajes salteños hasta los quirófanos más prestigiosos de Europa, e incluso a África, donde forma parte de un programa solidario de tintes humanitarios.
En una charla con Gente de Salta, Salgado recordó sus inicios y sus logros.
El camino comenzó en la Universidad Nacional de Córdoba, donde se graduó el 1 de octubre de 1975.
"Cumplí 50 años hace un mes, el 1 de octubre", recordó, y relató que, tras una breve estadía entre La Plata y Salta, recibió una beca del gobierno español a través del Instituto de Cultura Hispánica para estar un año en Madrid.
Luego, contó: "Estuve en un gran hospital, que en esa época se llamaba Francisco Franco y que hoy es el Gregorio Marañón, y me examiné para el sistema MIR (Médico Interno Residente), que es el sistema de médicos residentes para la especialidad".
Sobre esto, abundó que "es un sistema muy reconocido, modificado del americano y adaptado a España, pero de gran calidad", y agregó: "Hice el resto de la especialidad en nuestro gran hospital de Madrid que se llamaba 1 de Octubre y que luego, con los sucesivos gobiernos, pasó a ser el 12 de Octubre".
Su formación en Londres
Una vez completada la especialidad, el profesional continuó, en 1981, su periplo académico en el prestigioso Hospital St. Mark's, de Londres, al que calificó como “probablemente el más importante de la historia en cirugía colorrectal”.
"Y luego a trabajar, tampoco hay mucha historia en todo esto", comentó con humildad.
Madrid se convirtió en su hogar, donde formó una familia y consolidó su carrera profesional.
Durante la charla, detalló que el año que viene "van a ser 50 años" desde que llegó a la capital española, donde nacieron sus tres hijos: dos varones, Gervasio José y Javier; y una mujer, Laura, por quienes siente un orgullo especial, por el camino que eligieron.
Su hijo siguió sus pasos
"Javier, que es mi segundo hijo, es jefe de división de cirugía colorrectal en la Universidad Texas, en Dallas. Tiene 14 cirujanos a su cargo y es un hombre de una preparación y una formación extraordinaria", precisó, y resaltó que, "él se fue a estudiar a Córdoba, en Argentina, un poco para seguir la senda del elefante".
De Córdoba se fue a Estados Unidos y estuvo en el prestigioso Presbyterian, de Pittsburgh, que es "el hospital donde se hizo el primer trasplante hepático de la historia".
"Allí se formó y se quedó en el staff", dijo sin ocultar su orgullo como padre: "Es muy trabajador, muy serio. Acaba de tener una oferta del Georgetown University de Washington, y lo está pensando".
"Me siento muy orgulloso de los tres, porque se formaron al máximo nivel", expresó con emoción, y agregó: "El mayor es egresado de Harvard, mi hija es egresada de la Universidad Americana de Bruselas. Un gran esfuerzo educativo".
Presidente de la Mediterranean Society of Coloproctology
En el marco de su actual liderazgo en la Sociedad Mediterránea de Coloproctología, un cargo que ostenta desde octubre de 2024 y por dos años, detalló que cuentan con una reunión en Italia todos los años -la próxima será en La Toscana- y luego el Congreso, al tiempo que destacó que la organización aglutina a cirujanos "de todos los países de la ribera Mediterránea, del norte de África, de Europa y de Medio Oriente".
“Es una sociedad muy linda, muy variada en sus componentes, lo que la hace muy interesante”, aseguró.
Salta, sus raíces
A pesar del tiempo y la distancia, el médico conserva intacto su acento y su amor por Salta.
"Naturalmente uno es de donde nace", dijo, por lo que confesó que nunca hizo ningún esfuerzo "para modificar eso, en absoluto".
Su vínculo con la provincia se mantiene vivo a través de visitas frecuentes y colaboraciones con colegas locales.
Por otro lado, señaló que tiene "muy buenas relaciones" con sus colegas salteños, y opinó que "hay excelentes cirujanos colorrectales en Salta".
"No hace falta irse a ningún lado, ni que vaya nadie de ningún lado a Salta, porque ellos pueden resolverlo todo con la máxima calidad y seguridad", manifestó Salgado.
Contó además: “He operado en Salta. Incluso he operado gratuitamente en el Hospital San Bernardo hasta antes de la pandemia, y a nivel privado siempre tengo casos”.
Misiones solidarias a África
Algo que define la trayectoria de Gervasio Salgado es su participación en misiones humanitarias en África, donde atiende a niñas afectadas por la fístula obstétrica, una condición devastadora causada por partos obstruidos. Este flagelo, que afecta a millones de mujeres, lo ha movilizado a dedicar tiempo y recursos para brindarles una nueva oportunidad de vida.
"Es un grupo que nos financiamos todo, liderado por el doctor Manuel Devesa, que fue un pionero en esto", destacó, y resaltó que se trata de "un grupo hispano-argentino que en Argentina está liderado por el doctor Jorge Arias".
Sobre esto contó: "Hemos hecho muchas misiones, tanto a Madagascar como a Mozambique", donde "operamos de todo, pero hay unas circunstancias en África que afecta a las niñas madres".
Se trata de un fenómeno que se da allá: "Un padre, cuando la niña ya tiene su menstruación, la saca de la casa porque es una boca menos para alimentar. Entonces, se embaraza y hay una desproporción entre el tamaño del feto y el de las pelvis de la madre", por lo que "se producen unas comunicaciones entre diversos órganos" que muchas veces genera la muerte del feto o de los dos, o sino "dejan a la madre con ese drama".
La herida de África
"Esa es la herida de África. Se calculan dos millones de niñas afectadas", precisó.
Las condiciones en las que trabaja son extremas en esas misiones, pero la recompensa de ver mejorar a estas jóvenes madres lo compensa todo.
"Madagascar es un paraíso, pero es un sitio muy peligroso. Nosotros operábamos en el sudoeste del país, y teníamos más de 30 horas de desplazamiento desde la capital, por caminos que no se pueden llamar carreteras", relató.
También contó que estuvo en Mozambique, donde hay un sacerdote argentino amigo del doctor Jorge Arias, que realiza una labor importante.
Son misiones con un trabajo "duro, incluso peligroso, que tiene sus riesgos".
"No aceptamos gente con hijos pequeños, por principio. Tampoco es que vamos a la guerra, pero son países en los que hay mucha inseguridad no solo desde el punto de vista delincuencial, sino también sanitario", sostuvo, tras lo que adelantó que "ya estamos organizando la del año que viene".
Un trabajo a destajo
"Es una experiencia fantástica. Esa gente te da mucho más de lo que tú le das", reflexionó, a la vez que precisó: "Son equipos grandes de médicos, anestesistas, enfermeras", que llevan el material necesario y trabajan "muy bien y mucho", entre 12 y 14 horas de quirófano, pero también realizan consulta externa: "Es un trabajo a destajo, con un esfuerzo enorme pero satisfactorio, y nos gusta porque ayudamos".
Asimismo, destacó que son muchos los profesionales de Buenos Aires que integran estas misiones: "A veces somos dos médicos de España en las misiones y diez de Argentina".
Finalmente, reflexionó sobre el talento y la disciplina del profesional argentino: "El profesional argentino se destaca muchísimo, es muy valorado porque el talento y la creatividad característica de nuestra gente se organiza cuando le ponen frente a un sistema que tiene que cumplir. Es decir, es una actitud de disciplina".