Santiago Villalba es salteño, cumplió 14 años los primeros días de enero, vive en San Lorenzo con sus padres, Alberto y María. y pasó a cuarto año en el colegio de la Santísima Trinidad de esa localidad.
La pasión con la que habla del tiempo y el clima es atrapante: la elección de sus palabras y la claridad con que las trasmite es sorprendente, no caben dudas de que esta joven, tiene un futuro promisorio, no solamente por todo lo que sabe, a su corta edad, sino también por la dedicación permanente y que equilibra muy bien con el colegio.
El interés por la meteorología empezó desde muy chico y se desarrolló durante la pandemia, contó Santiago a Gente de Salta que llegó hasta su casa en San Lorenzo donde se encuentra montada una estación meteorológica, la segunda en la ciudad, ya que la otra pertenece al Servicio Meteorológico Nacional y está ubicada en el aeropuerto Martín Miguel de Güemes.
A partir de allí no paró de aprender y aprovechar cada oportunidad que el destino le puso en el camino, primero cruzándolo con las personas correctas que le enseñaron mucho sobre el tema, como el meteorólogo Edgardo Escobar con quien comparte sus conocimientos; y un dato no menor es que también tuvo la posibilidad de conocer la sede del SMN en Buenos Aires.

Hoy Santiago se define como un “Observador meteorológico”, y para ello, realizó diferentes cursos y capacitaciones, es un experto en medir, registrar y reportar con precisión los parámetros atmosféricos (temperatura, presión, viento, humedad, precipitación) y fenómenos del tiempo en su propia estación meteorológica. En este punto, el joven aclaró que la persona

encargada de hacer un pronóstico es el meteorólogo, carrera que piensa estudiar una vez que finalice la escuela secundaria, “si todo sale bien y puedo estudiar esa carrera, voy a ser el primer Licenciado/a en Ciencias de la Atmósfera de Salta, ya que en la actualidad no hay profesionales en eso, solo Observadores meteorológicos”.

El fuerte vínculo con su abuela
María Elena es la abuela de Santiago y con ella tiene un vínculo muy fuerte, ya que además del lazo sanguíneo, comparten la misma pasión por la meteorología.

Según relató Santiago, desde hace muchos años su abuela anota periódicamente los registros pluviales, día por día, en un almanaque y, entre ambos se complementan, pues cuando ella por diversas circunstancias no está en casa, las anotaciones las realiza él, o al revés, cuando él está en clases, su abuela es la encargada de llevar las mediciones.
“Lo mío tiene también una herencia familiar porque mi abuela anotaba en el almanaque temperatura, humedad, estado del tiempo y tenía un pluviómetro, también como el que está en la estación, allí anotaba todo eso, cada día a la misma hora”, reveló Santi.
“Quizás allí está el origen de su pasión”, indicó su papá, quien se mostró orgulloso del camino que viene haciendo Santiago en diferentes medios locales de Salta y Buenos Aires, más precisamente con el canal informativo TN, al que visitó en 2020 y donde también conoció a referentes periodísticos como los periodistas Mario Masaccesi, Paula Bernini y hasta uno de sus referentes, el reconocido meteorólogo José Bianco.
A partir de esa experiencia, tejió lazos que continúan hasta la actualidad, incluso, la periodista Paula Bernini hizo una dupla en vivo con Santiago, en una de sus visitas a Salta, además de mantener contacto permanente con él.
La familia de Santiago, amigos, conocidos, acompañan en forma permanente al muchacho, que meticulosamente lleva cada registro en las libretas correspondientes, similares a las que tiene el SMN, donde anota cada uno de los datos que recaba del abrigo meteorológico ubicado en su estación.

Dicha garita o casilla, es una estructura de madera diseñada para proteger los instrumentos de medición, especialmente los termómetros seco y húmedo, de la radiación solar directa, la precipitación y el viento, garantizando una ventilación adecuada para obtener mediciones precisas de la temperatura y la humedad del aire.
La estación meteorológica que montaron en su casa tiene además otros instrumentos para medir variables atmosféricas como anemómetro (velocidad del viento), veleta (dirección), barómetro (presión) y pluviómetro (lluvia).

Tan en serio lleva adelante su afición que todos los días, a las 6 de la mañana, se traslada a la estación para tomar los primeros datos y así, en horarios claves ya estipulados, para hacer las mediciones. Luego los registra en su libreta meteorológica, con los símbolos y códigos correspondientes tal como lo hace un profesional, y más tarde emite sus propios partes para el SMN, a donde colabora como así también, en otros grupos de whatsapp como organismos de la Municipalidad de San Lorenzo que toma en cuenta sus aportes ante alguna alerta meteorológica para estar prevenidos. Santiago recordó que el año pasado, gracias a su observación, pudo anticiparse al un fuerte viento zonda que causó importantes daños o, hace apenas unos días, al fuerte temporal que azotó el Valle de Lerma, del cual no se había emitido ninguna alerta por parte del organismo nacional.
Junto a otro aficionado muy joven de la localidad de Azul, con quien comparte esta pasión, crearon una página donde vuelcan datos y emiten algunos pronósticos no oficiales.
Además, Santi tiene su página en la red social Instagram como @NOTISANTI donde publica también noticias actuales de diferentes ámbitos y donde los temas son tratados con seriedad y objetividad, porque otras de sus grandes aspiraciones es ser periodista, algo que maneja muy bien, con un vocabulario y expresión digna de un profesional.

Sin dudas, este joven salteño tiene la capacidad y el ímpetu para lograr todo lo que se proponga en la vida, pues su forma de plantarse, con sus cortos años, no hacen más que ratificar que llegará a ser un experto en la materia.