La Prefectura Naval Argentina (PNA) informó, a través de un comunicado oficial, la puesta en marcha de un operativo especial de control y vigilancia tras el ingreso masivo de una flota pesquera china a aguas de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina.
Según detalló la fuerza, el procedimiento se activó ante la solicitud formal de la flota extranjera para ingresar en busca de resguardo por condiciones meteorológicas desfavorables. La autorización fue concedida bajo estrictas condiciones y con una advertencia explícita: está prohibido realizar cualquier tipo de actividad de pesca, investigación o exploración.

El operativo se da en el marco de un “Preaviso de Temporal” emitido por el Servicio Meteorológico Nacional, que anticipa un escenario de fuertes vientos de hasta 40 nudos (75 km/h), ráfagas que podrían alcanzar los 50 nudos (92 km/h) y un oleaje estimado de hasta 5,5 metros en la zona.
Condiciones estrictas de permanencia
En función del Régimen Federal de Pesca y en línea con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar), la Prefectura estableció una serie de exigencias para los buques extranjeros:
Prohibición absoluta de realizar tareas de pesca.
Mantener apagadas las luces vinculadas a maniobras pesqueras.
Conservar las artes de pesca a bordo, sobre cubierta y correctamente aseguradas.
Mantener activos de manera permanente los sistemas AIS (Sistema de Identificación Automática) para garantizar el monitoreo constante.

Permanecer en escucha en la frecuencia 4134 kHz, en contacto con la estación costera L3A (en idioma inglés), e informar posición a las 02:00, 10:00 y 18:00 horas.
Desde la fuerza remarcaron que la vigilancia es permanente y se realiza a través del Sistema Guardacostas y de las distintas estaciones costeras distribuidas a lo largo del litoral marítimo argentino.
Los buques permanecerán en la zona de resguardo hasta mañana, según lo previsto, mientras que la flota pesquera argentina que opera en el área ya fue notificada y se encuentra en sectores seguros.
El despliegue refuerza el control en una región estratégica del Atlántico Sur, donde históricamente se han registrado tensiones vinculadas a la actividad pesquera extranjera y la protección de los recursos marítimos nacionales.



