Remedios como caramelos y el rol sanitario en riesgo

"Los medicamentos no son un producto cualquiera": Fuerte rechazo de las farmacias salteñas a la desregulación "hecha en escritorio"

La Cámara de Propietarios de Farmacias de Salta expresó su rechazo a las medidas de desregulación impulsadas por el Gobierno nacional y advirtió que flexibilizar la comercialización de medicamentos no reducirá los precios, pero sí podría agravar la crisis del sector, favorecer la concentración del mercado y debilitar los controles sanitarios. Las críticas fueron formuladas por su presidenta, Susana Carrasco.

Por Redacción Gente de Salta

Farmacia de barrio en riesgo (IA) — .

La desregulación impulsada por el Gobierno nacional en el mercado de los medicamentos abrió un nuevo frente de conflicto con las farmacias de todo el país. En Salta, la Cámara de Propietarios de Farmacias advirtió que las medidas no sólo no reducirán el precio de los medicamentos, sino que además podrían acelerar el cierre de establecimientos independientes, favorecer la concentración del mercado y debilitar el rol sanitario que cumplen estos comercios.

La desregulación de los medicamentos buscan modificar cómo se producen, comercializan y controlan los medicamentos en Argentina, con el argumento oficial de aumentar la competencia, bajar precios y facilitar el acceso. Sus críticos sostienen que puede debilitar los controles sanitarios y aumentar riesgos para la población.

Las críticas fueron formuladas por la presidenta de la entidad, Susana Carrasco, durante una entrevista con Hora 7 Salta, donde cuestionó la falta de diálogo con el sector y aseguró que las decisiones fueron tomadas sin consultar a farmacéuticos ni cámaras empresarias.

"Esto se decidió en el escritorio de Sturzenegger y se lanzó al país", afirmó la dirigente, en referencia a la política de desregulación impulsada por el Gobierno nacional.

Farmacias

¿Qué implica la desregulación?

Las medidas forman parte del proceso de desregulación económica impulsado por la administración de Javier Milei, que busca flexibilizar las condiciones para la comercialización de medicamentos de venta libre y reducir restricciones sobre el funcionamiento del mercado farmacéutico.

Desde el Gobierno nacional sostienen que una mayor competencia permitirá ampliar la oferta y facilitar el acceso de los consumidores. Sin embargo, las entidades farmacéuticas cuestionan esa mirada y advierten que la apertura del mercado podría permitir que determinados medicamentos comiencen a comercializarse fuera del ámbito tradicional de las farmacias o mediante nuevos canales de venta, disminuyendo la intervención del profesional farmacéutico.

El cambio más relevante es permitir que los medicamentos de venta libre (por ejemplo, analgésicos, antiácidos o algunos productos de uso común) puedan venderse en otros comercios, como supermercados, kioscos u otros establecimientos habilitados.

Hasta ahora, la normativa establece que la venta de medicamentos debe realizarse principalmente en farmacias, bajo la supervisión de un farmacéutico.

El sector farmacéutico advierte que sacar ciertos medicamentos del ámbito de la farmacia podría favorecer la automedicación, reducir el asesoramiento profesional y aumentar el uso incorrecto de fármacos.

La reforma también busca ampliar la posibilidad de comercializar medicamentos por internet y mediante servicios de entrega (delivery).

El Gobierno plantea que esto facilitaría el acceso, especialmente para personas que viven lejos de centros urbanos o tienen dificultades para trasladarse. Los opositores señalan que la venta digital requiere controles estrictos para evitar falsificaciones, venta irregular o circulación de medicamentos sin la debida supervisión.

Para el sector, el problema no es únicamente comercial sino sanitario. Recuerdan que un medicamento de venta libre no deja de ser un producto con principios activos, contraindicaciones y posibles efectos adversos, por lo que consideran indispensable que su expendio continúe realizándose bajo supervisión profesional.

Susana Carrasco

"Los precios no los fijan las farmacias"

Otro de los cuestionamientos apunta a la idea de que la desregulación permitirá bajar los precios de los medicamentos.

Carrasco recordó que las farmacias no determinan los valores de venta al público, sino que esos precios son fijados por los laboratorios dentro del sistema comercial del medicamento.

Por esa razón, consideró injusto responsabilizar a las farmacias por el costo de los productos y sostuvo que la verdadera discusión debería centrarse en toda la cadena de comercialización.

El rol sanitario de las farmacias

Desde la Cámara remarcan que una farmacia no funciona únicamente como un comercio.

Además de dispensar medicamentos, los farmacéuticos controlan la conservación de los productos, verifican su trazabilidad, orientan a los pacientes sobre dosis, interacciones y contraindicaciones, y detectan posibles errores en las prescripciones médicas.

Según Carrasco, ese trabajo profesional podría verse debilitado si parte de la comercialización se traslada a otros canales de venta donde no existe asesoramiento farmacéutico.

El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger

Reclaman diálogo

Finalmente, la presidenta de la Cámara insistió en que el sector no pretende beneficios económicos especiales, sino participar en el debate sobre una reforma que impacta directamente en el sistema sanitario.

"Jamás fuimos escuchados", afirmó, al tiempo que pidió abrir una mesa de diálogo para evaluar las consecuencias de las medidas antes de avanzar con nuevas modificaciones regulatorias.

Mientras el Gobierno nacional sostiene que la desregulación busca aumentar la competencia y mejorar el acceso a los medicamentos, las farmacias salteñas advierten que el proceso puede profundizar la crisis que atraviesa el sector y acelerar la desaparición de establecimientos independientes, especialmente en el interior de la provincia.

Atención de IPSS - (Foto: Javier Corbalán)

Una crisis que viene desde hace tiempo

A este escenario se suma una crisis financiera que las farmacias vienen denunciando desde hace meses. Según explicó la presidenta de la Cámara de Farmacias de Salta, Susana Carrasco, el sector mantiene un diálogo permanente con el Instituto Provincial de Salud (IPSS) por pagos pendientes "cada dos por tres".

La situación, indicó, se agrava con la deuda que mantiene el PAMI, cuyos pagos llegan con demoras que superan ampliamente los plazos habituales. Mientras las farmacias deben cancelar a las droguerías cada quince o treinta días, muchas prestaciones se cobran recién a los 60 días o más, obligando a los establecimientos a financiar el sistema de salud con recursos propios.

Como consecuencia, señaló que en los últimos años varias farmacias pequeñas y medianas cerraron sus puertas o fueron absorbidas por grandes cadenas con mayor capacidad financiera. Además, impuestos como el IVA e Ingresos Brutos representan una parte importante de los costos operativos y lamentó que los pedidos de alivio fiscal nunca hayan sido atendidos por el Gobierno nacional.

De esta manera, el rechazo a la desregulación se suma a una problemática más amplia: un sector que enfrenta demoras en los cobros, elevados costos operativos, presión tributaria y un mercado cada vez más concentrado, donde las farmacias independientes advierten que su continuidad está cada vez más comprometida.