La provincia de Salta sumó en los últimos días un fenómeno tan llamativo como poco conocido. Los therians, un movimiento que viene creciendo en distintos puntos del país, realizaron su primera juntada pública el martes 3 de febrero en la plaza San Martín de la ciudad de Orán.
La convocatoria se realizó de manera anónima a través de grupos de Facebook, una modalidad que se repite en este tipo de encuentros y que no pasó inadvertida por la gente que no tardó en emitir opinión.
Muchos comentarios apuntan más que nada a rechazar la llegada de este movimiento, argumentando que se trata de una “enfermedad mental” o simplemente que es “gente al vicio”. Pero también hay personas que dicen preferir que hagan esto a que estén delinquiendo y que está todo bien mientras no hagan algún daño.
Lo cierto es que tras la primera juntada del martes, surgió un nuevo anuncio para una segunda reunión en la plaza San Martín para el jueves 5. El mensaje, publicado de forma anónima, dejó entrever el clima emocional que rodeó al primer encuentro.
“Estoy muy feliz de cómo se dieron las cosas en la primera juntada de therians, muchas emociones encontradas y amo poder encontrar personas con las que me identifico en esta hermosa ciudad”, señala el texto, que invita a continuar con la dinámica para “poder comprender nuestra forma de ser”. La convocatoria está abierta tanto a therians como a furrys, con el objetivo de “darnos a conocer y sentirnos libres”.
El crecimiento del movimiento therian
La irrupción de este movimiento en el norte argentino abre una serie de interrogantes. Los therians se definen como personas que sienten una conexión profunda con animales, ya sea a nivel espiritual, psicológico o de identidad, y consideran que esa vinculación forma parte de quienes son. Para algunos se trata de una vivencia íntima y permanente, para otros de una forma de expresión dentro de comunidades afines.
La llegada de los therians a Salta instala una pregunta que todavía no tiene respuesta clara. Estamos ante una identidad que busca su lugar o frente a una moda que gana terreno entre los más jóvenes.
En Argentina, el fenómeno no es nuevo pero sí creciente. En los últimos meses se registraron convocatorias similares en provincias como Córdoba y Misiones, y el tema incluso llegó a la televisión nacional, con apariciones en programas de alto perfil como el de Moria Casán en Canal 13, donde se debatió entre la curiosidad, el desconcierto y la búsqueda de comprensión.
Qué son los therians
Los therians son personas que sostienen una identificación interna con un animal no humano. Esa percepción forma parte de su identidad personal y no se trata de un disfraz, un juego ni una actuación.
Dentro de la comunidad no existe una única explicación sobre esa vivencia. Algunas personas la interpretan desde lo psicológico, otras desde lo espiritual o simbólico, y también hay quienes la entienden como una combinación de distintos factores. El punto en común es la idea de que una parte de su identidad no es plenamente humana y se manifiesta de manera involuntaria.
El término proviene de therianthrope (teriantropo), una palabra que refiere a la relación entre lo humano y lo animal. En los últimos años, la noción ganó visibilidad a partir de las redes sociales, donde algunos therians comparten experiencias, utilizan accesorios como colas u orejas, o realizan movimientos asociados al animal con el que se identifican.