Mónica Farro incineró a Juan Román Riquelme

"Me pasaba a buscar siempre por mi casa, nos vimos durante tres meses, muy esporádicamente porque yo tenía mil cosas y él también" contó la ex vedette.

Por Redacción Gente de Salta

Mónica Farro — .

El eco de un romance inesperado resuena en el presente. Mónica Farro, con una sonrisa pícara, desempolva recuerdos de un vínculo fugaz, pero significativo, que compartió con Juan Román Riquelme hace más de una década. Un capítulo breve, pero lo suficientemente intenso como para dejar una huella en la memoria de la exvedette.

En una charla íntima, Farro se anima a descorrer el velo de aquel idilio, compartiendo detalles de los encuentros, los gestos galantes del ídolo xeneize y, sin rodeos, la razón que impidió que la relación floreciera. Un relato sincero, teñido de nostalgia y una pizca de humor.

El inicio de un cortejo persistente

"Fue hace tantos años, 2013 o 2014, yo no lo conté en su momento", introduce Mónica en Puro Show (El Trece), como si liberara un secreto guardado bajo llave. Su voz evoca un tiempo en el que las agendas eran apretadas y las conexiones, fugaces.

Con una memoria nítida, describe las atenciones de Riquelme: "Yo soy muy sexual, él no era tanto, no era malo... me pasaba a buscar por mi casa, me traía flores, bombones, un copado".

Mónica Farro recordó que salió tres meses con Juan Román Riquelme hace más de diez años. 

"Me pasaba a buscar siempre por mi casa, nos vimos durante tres meses, muy esporádicamente porque yo tenía mil cosas y él también, muchas veces nos quedábamos diez minutos conversando en el auto", recuerda, dibujando la imagen de encuentros breves, robados al tiempo, en la intimidad de un vehículo.

La historia de cómo se conocieron tiene un toque de misterio y confusión: "Estuvo meses buscándome... me mandaba mensajes, pero yo pensaba que me estaban jodiendo, hasta que un amigo periodista me confirmó que era su número". Un persistente admirador que, tras sortear el escepticismo inicial, logró captar la atención de la vedette.

Juan Román Riquelme y Claudio "Chiqui" Tapia.

"Entonces, después de meses que me escribió, le di bola y nos vimos un par de veces, no fue un romance, fue un touch and go, me divertí y espero que él también", desliza, con una sonrisa que sugiere que, a pesar de su brevedad, la experiencia fue agradable para ambos.

La chispa que no encendió la llama

Sin embargo, la relación no prosperó. Mónica, con honestidad brutal, explica el motivo: "No era mi estilo, no era lo mío, no me gustaba la parte del sexo que era la que más me importaba". Una incompatibilidad en la intimidad que, para ella, resultó determinante.

En cuanto al escenario de sus encuentros, Farro revela: "Nos veíamos en un departamento por Palermo que no era su casa, creo que él estaba soltero o al menos eso me decía a mí".

"No nos escondíamos, pero yo no quería que nos vieran", confiesa, dejando entrever un deseo de mantener la relación en un ámbito privado, lejos del escrutinio público.