Un equipo científico de la Universidad Nacional de Salta (UNSa) desarrolla una investigación innovadora que utiliza tardígrados —conocidos popularmente como “ositos de agua”— para analizar la calidad ambiental en la ciudad de Salta y en otros entornos urbanos de la región.
El trabajo se lleva adelante desde el Instituto para el Estudio de la Biodiversidad de Invertebrados, donde especialistas estudian estos organismos microscópicos con el objetivo de utilizarlos como bioindicadores urbanos, es decir, como señales naturales que permiten conocer el estado ambiental de una ciudad.

Qué son los “ositos de agua”
Los tardígrados son pequeños invertebrados que miden entre 50 y 1200 micrómetros y viven en lugares muy comunes del ambiente urbano como:
- musgos
- líquenes
- suelos
- hojarasca
En el mundo se han identificado más de 1.400 especies, mientras que en Argentina se registraron al menos 117.
Una de sus características más sorprendentes es su capacidad de entrar en Criptobiosis, un estado en el que su metabolismo prácticamente se detiene y que les permite sobrevivir a condiciones extremas como la falta de agua, temperaturas muy altas o muy bajas y altos niveles de radiación.

Qué descubrieron en la ciudad de Salta
Los relevamientos realizados en distintos espacios verdes de la ciudad permitieron identificar 11 especies de tardígrados distribuidas en áreas con diferentes niveles de tránsito vehicular y actividad humana.
Los investigadores observaron que:
la diversidad de especies disminuye en zonas con mayor impacto ambiental
la composición de las comunidades cambia según las condiciones del entorno urbano
Esto permite utilizar a estos organismos microscópicos para detectar variaciones ambientales vinculadas a factores como:
- material particulado en el aire
- humedad
- temperatura
- pH del suelo
- características del microhábitat

Ciencia local con impacto regional
El estudio forma parte del proyecto CIUNSa 2915, titulado “Dinámica de metacomunidades de tardígrados en espacios verdes urbanos de la ciudad de Salta”. La investigación analiza cómo se distribuyen estas especies en la ciudad, cómo se conectan entre distintos ambientes y cómo responden a los cambios ambientales.
Los resultados pueden convertirse en una herramienta económica y accesible para evaluar la calidad ambiental de ciudades en crecimiento, no solo en Argentina sino también en otras regiones de Latinoamérica.
El equipo de investigación
El proyecto es desarrollado por científicos de la UNSa como José Corronca, Andrea González Reyes, Sandra Rodríguez Artigas, Alfonsina Grabosky, Florentina Ballardini y Rogelio Muñoz Li, junto a estudiantes de la Licenciatura en Ciencias Biológicas.
El trabajo se realiza además en articulación con la Universidad Nacional de La Pampa, la Universidad Nacional del Comahue y el grupo de investigación BITA, con participación de becarios del CONICET.

Además de la investigación científica, el equipo impulsa el proyecto de extensión “Descubriendo la Microfauna”, orientado a la divulgación y la educación ambiental en distintos niveles educativos.
De esta manera, desde Salta se impulsa una línea de investigación que combina ciencia básica, planificación urbana y formación de nuevos científicos, aportando conocimiento sobre la biodiversidad microscópica que habita en las ciudades.