Momentos previos a que se iniciara la conferencia de prensa convocada por el Círculo Médico de Salta para informar sobre el acuerdo alcanzado con el IPSS, se hicieron presentes en la sede miembros de la Unidad de Delitos Económicos Complejos para llevar adelante una requisitoria de documentación vinculada a la investigación por presuntas facturas apócrifas atribuidas al médico cardiólogo, Edmundo Falú.
Recordemos que días atrás, Falú había denunciado que se presentaron ante el Instituto Provincial de Salud (IPSS) facturas, órdenes y certificados con su nombre, firma y sello, que él aseguró no haber realizado ni firmado. El propio médico aportó documentación y solicitó que se investigue una presunta maniobra de utilización indebida de su identidad profesional en el circuito de facturación médica.
A partir de esa presentación, la Unidad de Delitos Económicos Complejos ordenó diversas medidas investigativas que incluyeron también allanamientos en domicilios vinculados al Instituto Médico de Alta Complejidad (IMAC), donde se investiga si se cargaron prácticas médicas ficticias en los sistemas del IPS utilizando presuntamente la identidad profesional de Falú.
De acuerdo a fuentes ligadas a la causa, los investigadores analizan si estas prácticas fueron luego utilizadas para cobrar prestaciones médicas que en realidad no se habrían realizado. Los montos bajo investigación serían millonarios, aunque por el momento no trascendió una cifra oficial.
El allanamiento al Círculo Médico se enmarca en la necesidad de la Justicia de reconstruir cómo opera el circuito administrativo de facturación y qué documentación respaldatoria se genera a través de la institución, que cumple un rol clave como intermediaria entre profesionales y obras sociales.
Desde el Círculo Médico insistieron en que su participación se limita a la recepción de la documentación presentada por sus socios y que toda la información requerida por la Justicia fue entregada en su totalidad. También remarcaron que el procedimiento no apunta contra la institución, sino contra una situación puntual vinculada al caso de Falú.
Mientras tanto, la investigación sigue en manos del CIF y de la fiscalía especializada, que no descarta nuevas medidas y eventuales citaciones a declarar en los próximos días.
Cómo inició la causa
El médico cardiólogo Edmundo Falú confirmó que denunció el uso de su sello y firma para facturar prestaciones médicas sistemáticamente en una empresa en la que no trabaja, y que espera el accionar de la justicia para establecer las responsabilidades del caso.
“Hice la denuncia policial, tal como me aconsejó el Colegio Médico de Salta, porque alguien que no sé quién es decidió usar mi firma y mi sello para sistemáticamente hacer facturaciones en una institución en la que yo no trabajo”, expresó el especialista, en una entrevista publicada por Todo Salta Noticias.
Esto en base a las declaraciones formuladas ayer por el ministro de Salud Pública, Federico Mangione, quien aseguró que Falú denunció la utilización de su sello profesional y su firma de manera fraudulenta para validar prácticas médicas y procesos administrativos como jefe del área de terapia intensiva de un sanatorio privado, y facturarle al Instituto Provincial de la Salud de Salta (IPSS) más de $100 millones.
“Está trabajando el IPSS, la intervención tiene que presentar más documentos para llegar con los números exactos, pero se habla de más de $100 millones”, expresó el funcionario, en declaraciones a FM Aries, donde consideró que, dentro de las irregularidades que se están descubriendo en el Instituto Provincial de la Salud de Salta, a partir de su intervención, “esta es una de las faltas más graves”.
Denuncia policial
Por su parte, Falú detalló que fue convocado por un auditor del IPSS que notó diferencias en la firma del profesional en distintas prestaciones, que sabía que él no trabajaba en el Imac, que es el sanatorio que supuestamente recibía las facturaciones irregulares, y que tuvo dudas con “un pedido de un cateterismo cardíaco por el que se había facturado otra cosa”.
Al recibir esa llamada y darse cuenta de que estaban usando su matrícula profesional y su sello para maniobras fraudulentas, Falú acudió al Colegio Médico y realizó la denuncia policial, por lo que espera la actuación de la justicia para esclarecer el caso.
“Lo llamativo es que eran pacientes desconocidos, la mayoría del interior, de lugares como El Quebrachal o Tartagal, como si yo hubiese generado prestaciones como la colocación de marcapasos, tomografías, cirugías cardíacas, la utilización de oxígeno, o sea, como si hubiese sido un prestador activo supuestamente de ese lugar”, sostuvo.
El médico manifestó su preocupación por la “responsabilidad tremenda” que le puede recaer ante una denuncia de mala praxis en alguna de esas supuestas prestaciones, y precisó que “no era un solo patrón de firmas, sino que había varias firmas distintas” con su identidad.
En otra entrevista, el cardiólogo señaló que su denuncia fue contra el Imac, y que después será ese centro sanitario el que deberá establecer internamente lo que pasó en este caso.
Algo muy grave
Al dar a conocer este caso, Mangione comentó que Falú “no estaba al tanto de ninguna de estas maniobras”, tras lo que señaló: “para mí es algo muy grave".
El ministro no quiso brindar más elementos vinculados a la maniobra, para no darles a los responsables “ninguna excusa para que puedan zafar” y aseguró que se mantiene “un poco al margen" de esta cuestión, debido a que no forma parte del manejo del IPSS de forma directa, ya que está intervenido, y no le gustaría "empañar absolutamente nada” de la investigación.
Se debe seguir investigando
Además, manifestó la necesidad de “ser prudente” con este caso, y resaltó que “todavía no se calculó la cantidad de tiempo que se utilizó esta matrícula” de manera fraudulenta.
“Vamos a llegar hasta la última consecuencia, porque estas son las cosas que rompen los sistemas”, señaló, y opinó que “muy probablemente este sea el inicio de un ovillo bastante grande”.
Finalmente, sostuvo: “Creo que hay más de un participante en esto”, y agregó que “también se están descubriendo internaciones que no correspondían, o más días de lo que eran, diagnósticos que no existían”.
Descargo del Imac
El propietario del sanatorio Imac, Fernando Saavedra, aseguró hoy que se realizó una auditoría interna y que "no se encontró sobrefacturación ni engaño al Estado".
En declaraciones a FM 94.7 CNN Salta, el médico y empresario explicó que Falú fue socio de la empresa Imac al comienzo, pero que luego “vendió sus acciones”, y agregó: “estuvo ligado a nosotros prácticamente los últimos diez años”, dado que “internaba sus pacientes”.
“A la desvinculación formal la hace cuando el Hospital Militar se queda sin el convenio con el PAMI”, señaló Saavedra, al tiempo que señaló que “tenemos todo el detalle de pacientes que él internó y atendió en nuestro sanatorio”.
Asimismo, explicó que “lo primero que nosotros hacemos es generar una auditoría interna en nuestro sanatorio", de la que solamente surgieron "en órdenes autorizadas la firma y el sello de Falú”.
“Lo importante de todo es que no encontramos sobrefacturación, los pacientes se atendieron específicamente y el IPSS tiene auditores en terreno”, concluyó.