El femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, sigue generando conmoción y repercusiones en distintos ámbitos de la sociedad. En las últimas horas, quien se sumó al debate fue Ricardo Darín, que desde España se refirió al brutal crimen, llamó a una profunda reflexión colectiva y cuestionó tanto a quienes no actuaron para evitar la tragedia como a los sectores políticos que niegan la violencia de género.
Durante una entrevista en el programa español Cara al Show, conducido por Marc Giró, el reconocido actor argentino manifestó su indignación por el caso y sostuvo que la sociedad no puede permanecer indiferente frente a hechos de esta magnitud.
“La situación es tremenda. Lo que acaba de ocurrir con esta chiquita hace que necesariamente, ya no los movimientos femeninos, ya los hombres, la ciudadanía, la humanidad deba pensar cómo puede ser que haya energúmenos que estén tan mal de la cabeza y que estén amparados por otros que están peor de la cabeza que ellos como para que ocurra lo que acaba de ocurrir”, expresó.
Darín recordó que el acusado del crimen tenía antecedentes y denuncias por violencia de género, y apuntó directamente contra quienes permitieron que recuperara la libertad.
“Esta chiquita, Agostina, no solo fue secuestrada, fue violada, fue asesinada y fue descuartizada. Luego enterrada por un señor que había tenido denuncias de violencia de género y que había estado detenido y lo largaron, lo dejaron libre. Si esa línea de energúmenos hubiese hecho el trabajo que tenía que hacer, esa chica hoy estaría viva”, afirmó.
El protagonista de El Eternauta también planteó interrogantes sobre el aumento de la violencia en la sociedad y pidió prestar atención a las señales que muchas veces se minimizan en los entornos cotidianos.
“¿Qué pasa con la violencia en el mundo? ¿Qué pasa con la violencia contra las mujeres? ¿Qué pasa con los hombres? Ya es una pregunta que no sé a quién se tiene que dirigir”, reflexionó.

En ese sentido, invitó a realizar una autocrítica colectiva: “Propongo que todos tratemos de recordar en nuestro grupo de amigos si no detectamos en algún momento señales, alarmas de violencia, y que en determinado contexto hasta nos parecían un poco graciosas. Pero luego, capa sobre capa, conforman una personalidad de una violencia que termina siendo lo que hizo este hombre con esta pobre chica”.
Críticas a los discursos que niegan la violencia de género
Durante la entrevista, el conductor del ciclo vinculó el caso con los sectores políticos que rechazan la existencia de los femicidios y la violencia de género, una postura que suele asociarse a movimientos de ultraderecha. Ante esa observación, Darín fue contundente.
“¿Cómo pueden negar? ¿Cómo se les ocurre?”, se preguntó el actor.
Y agregó: “Es una de las consecuencias, en este momento la más grave de todas porque encendió a un país y estamos todos alineados detrás de esto, aun estando a la distancia porque a mí me tocó estar aquí”.
Para Darín, la sociedad no puede permitirse naturalizar hechos de extrema violencia como el ocurrido con Agostina Vega. En ese sentido, coincidió con el conductor del programa cuando vinculó el caso con las posturas de la ultraderecha respecto de los femicidios y sostuvo que estos espacios suelen mostrarse poco sensibles frente a este tipo de delitos. Incluso, señaló que muchas veces intentan invisibilizar o negar una realidad que golpea a miles de mujeres.

Antes de finalizar, el protagonista de El Eternauta agradeció la oportunidad de poder expresarse públicamente sobre un tema que, según remarcó, atraviesa a toda la sociedad. Con un tono contundente, llamó a dejar de lado la indiferencia y asumir una responsabilidad colectiva frente a la violencia de género. "Lo que hace falta es que nos pongamos los pantalones largos de verdad, de una vez por todas, y dejarnos de joder", afirmó.
Sus declaraciones tuvieron una fuerte repercusión tanto en Argentina como en España y volvieron a poner sobre la mesa el debate acerca de la prevención de la violencia de género, el rol de la Justicia y la responsabilidad del Estado ante denuncias que, en demasiadas ocasiones, no encuentran una respuesta efectiva a tiempo.