Roblox reúne a más de 111 millones de jugadores diarios, enfrenta múltiples denuncias por grooming y exposición a contenido sexual explícito, además de acusaciones por promover adicción y ansiedad entre niños y niñas. Los casos se multiplican en distintos países, desde Estados Unidos hasta la Argentina, donde se reportaron episodios en Río Negro, Tucumán, Santa Fe y recientemente en Salta, solo existen denuncias en grupos de Facebook.
La plataforma, que permite a los usuarios crear y jugar en mundos diseñados por otros jugadores, tiene un público mayoritario de entre 5 y 12 años. Esa combinación, interacción social, anonimato y libertad creativa ha despertado alertas entre especialistas en seguridad digital y organizaciones dedicadas a la protección de la infancia.
“Roblox no es un videojuego común, sino un espacio donde chicos y chicas pueden crear, jugar y comunicarse con personas de todo el mundo”, explicó a Chequeado Laila Pokorski, licenciada en Letras y referente de la ONG Chicos.net. “El problema es que hay distintas maneras de interactuar, y no hay un único recorrido posible”.
En ese ecosistema surgen los llamados “condos” abreviatura de condominiums, escenarios virtuales donde los avatares pueden exhibir conductas y lenguaje sexual explícito. “La empresa asegura que elimina estos espacios lo antes posible, pero aún existen”, advirtió Pokorski.
Grooming, estafas y adicción: los riesgos invisibles del juego
El especialista en seguridad informática Emiliano Piscitelli, director del grupo de investigación en Ingeniería Social de la UTN La Plata, considera que el grooming es el mayor peligro dentro de Roblox.
“Un adulto puede hacerse pasar por un menor, captar la confianza del niño o niña y trasladarlo a otros espacios digitales, como grupos de WhatsApp”, explicó.
Las denuncias no se limitan al ámbito local. En Estados Unidos, la plataforma enfrenta una demanda vinculada al suicidio de Ethan Dallas, un adolescente víctima de acoso sexual en línea. El estado de Luisiana también demandó a la empresa por no controlar adecuadamente la interacción entre adultos y menores. En Europa, la Agencia Española de Protección de Datos investiga el uso que hace Roblox de la información de sus usuarios más jóvenes. En Turquía, directamente fue prohibida por presunta explotación infantil y contenido inapropiado.
De acuerdo con un relevamiento de Grooming LATAM realizado en 2024 sobre 17 mil encuestas anónimas a jóvenes de entre 9 y 17 años, Roblox es la cuarta plataforma más usada por adolescentes y preadolescentes en América Latina, detrás de WhatsApp, TikTok e Instagram.
Un entorno vulnerable y controles insuficientes
El registro en Roblox requiere solo un nombre de usuario, contraseña, género y fecha de nacimiento, sin verificación real de edad. Si bien existen controles parentales que permiten limitar el tiempo de pantalla, el chat o los gastos dentro del juego, los groomers suelen evadirlos fácilmente.
“Uno puede armar su propio juego y no hay controles etarios. Básicamente, se puede hacer lo que uno quiera”, contó Leonardo D’Atri, especialista en seguridad digital de Chicos.net. “En las escuelas donde damos talleres, muchos niños cuentan que les ofrecieron ser novios o los invitaron a conocerse. Todo sucede dentro de Roblox”.
A eso se suma el componente de adicción. “El juego tiene muchísimos estímulos y desafíos nuevos que hacen que los niños sientan la necesidad de seguir conectados. Les cuesta desconectarse y sienten ansiedad cuando deben hacerlo”, agregó D’Atri.
La respuesta de la empresa
Ante las críticas, Roblox aseguró que ha implementado nuevas herramientas de detección de conversaciones entre adultos y menores y que planea elevar la edad mínima para acceder a experiencias “restringidas”. Además, anunció que antes de fin de año lanzará un sistema basado en inteligencia artificial para estimar la edad del usuario mediante un video y requerir la subida de un documento de identidad.
Sin embargo, los especialistas coinciden en que las medidas siguen siendo insuficientes frente a un ecosistema que combina interacción constante, anonimato y exposición emocional temprana.
Según un informe de Unicef, las consecuencias del grooming pueden ser devastadoras: “Puede causar confusión, culpa, vergüenza y trauma emocional severo”, además de afectar la confianza y la capacidad de establecer vínculos saludables.
Mientras millones de niños siguen conectándose cada día para construir mundos imaginarios, la pregunta persiste: ¿cómo proteger a las infancias en un universo donde los límites entre juego y peligro son cada vez más difusos?