Diputados aprobó la Prórroga de la Emergencia Hídrica en Salta, a partir del 2 de diciembre de 2025 y por el plazo de un año, en el marco de la declaración de estado de Emergencia Hídrica, dispuesta por la Ley 8355 y sus sucesivas prórrogas desde el año 2022.
Obtuvo amplio apoyo, con el objetivo de que sirva como herramienta para terminar obras prioritarias de acceso al agua potable, como por ejemplo en Urundel, donde todavía un sector de la población de Salta no es usuario de Aguas del Norte, y también para mitigar la falta de agua cuando se produzcan cortes prolongados.

Urundel todavía está fuera del mapa
El diputado por Orán, Fabian Valenzuela, expresó que apoyó la prórroga "con la esperanza de que se terminen las obras" de tantos barrios postergados, y especialmente en la localidad de Urundel, donde todavía no hay conexión con el agua que abastece a Salta. Faltan además en barrios de San Ramón de la Nueva Orán, Pichanal y Colonia Santa Rosa, precisó el legislador.
El diputado por Rivadavia, Marcos Catardo, se mostró "a favor de la prórroga" de la ley, con la expectativa de que el Ejecutivo avance en la mejora del acceso al agua en un departamento tan retrasado en ese aspecto. Recordó que "en nuestro departamento era noticia a nivel nacional por la muerte de chicos por diarrea y desnutrición" y que el gobernador, al asumir, "vio la problemática y que no era sencillo". Afirmó que "se hicieron obras pero falta mucho por hacer" para seguir "disminuyendo el índice de mortalidad".
Por si la cosa se pone fea
Los diputados por el departamento San Martín, otro de los críticos en esa materia, Jorge Restom y Mirtha Miller, acompañaron la emergencia hídrica, vigente desde 2022, porque consideran que ha permitido "revertir situaciones". Restom precisó que el 68% de la población ahora tiene acceso al agua, pero faltan 40 mil habitantes todavía. Dijo que el promedio de la provincia con agua potable es del 80 a 85% de la población, y San Martín todavía no supera el 60%.
También consideró que en tres años, a raíz de la emergencia, se trabajó en mejorar la calidad del agua, reduciendo drásticamente los cuadros de deshidratación del departamento.
Miller reconoció que años antes no acompañó este proyecto, pero esta vez la considera “necesaria para activar las herramientas por si las cosas se ponen feas", en cuanto a la agilización de tramites para no quedarse sin agua durante mucho tiempo.
