Tensa calma

Se normalizó el paso por Puerto Chalanas, aunque la actividad decae en Aguas Blancas

Según el interventor de la localidad, Adrián Zigarán, las medidas "sorpresa" de las fuerzas presentes en el lugar, una nueva modalidad de compra y las fluctuaciones cambiarias, ponen en aprietos tanto a compradores como a la gente que vive del trabajo de frontera.

Por Fabio Ramayo

Puerto Chalanas, nuevamente en actividad — - web

El viernes pasado se armó revuelo en Aguas Blancas porque el paso a Puerto Chalanas, desde Bolivia hacia Argentina, quedó restringido por parte de Gendarmería Nacional. Esto obligó a la gente a utilizar el puesto de migraciones, generando demora y largas filas para poder cruzar.

Esta restricción fue producto de una orden desde Nación, con el fin de reforzar el control de ingreso al país ante la posibilidad de que los narcotraficantes brasileños que escaparon de Río de Janeiro entren a la Argentina por Agüas Blancas.

Sin embargo, este lunes 3 de noviembre el paso por Puerto Chalanas volvió a operar con normalidad. Pero en la zona se vive una especie de tensa calma, ante la posibilidad de que la actividad en la frontera sea interrumpida de forma abrupta nuevamente.

El paso por el río Bermejo se hace en Chalanas o gomones

Problemáticas de frontera

Adrián Zigarán, actual interventor de Aguas Blancas, detalló a Gente de Salta algunas de las problemáticas que se mantienen latentes en la frontera y que hoy, ante la disminución de la actividad y flujo de compradores, son más notorias que antes.

“El tema de la frontera se complica porque hay exceso de controles. Antes, lo único que había era el puesto 28. Hoy tenés puestos de Gendarmería, la Policía Federal y la Policía de la provincia antes de llegar a Orán y saliendo de ahí. Esto hace que la gente no vaya como antes a comprar a Agüas Blancas-Bermejo. Entonces, al haber menos actividad, la poca que hay se pelean entre todos”, explicó el interventor.

Adrián Zigarán, interventor de Aguas Blancas

Por otro lado, Zigarán reveló una nueva modalidad de compra que surgió y que afecta la actividad de los trabajadores de frontera. “Los compradores argentinos ahora le compran al mayorista boliviano y reciben su mercadería en la casa por encomienda, sin tener que viajar hasta acá, saltando al bagayero, al del carro y al transportista de los tours de compras”, manifestó.

A esto también hay que sumarle la fluctuación constante del dólar en Argentina y el cambio de mando en Bolivia, tras la elección de Rodrigo Paz Pereira como presidente y los rumores de devaluación que hay en el país vecino.

“Todo esto, y el cobro excesivo de los vendedores bolivianos, hacen que la gente deje de venir y vea a Paraguay como una nueva alternativa dónde ir a comprar”, argumentó Zigarán.

Contrabando

 Yendo un poco más al núcleo de la problemática, el interventor de Aguas Blancas pidió a las autoridades que tengan un poco de contemplación con la gente de la localidad, cuyo trabajo se vio afectado por las últimas medidas aplicadas por el Plan Güemes.

Finca Karina, antes del operativo que ordenó su cierre definitivo.

“Mi lectura de todo esto es que hace 100 días se cerró finca Karina y se bajó el 80% del contrabando y parte del narcotráfico que pasaba por ahí. Eso está perfecto. Ahora, ese porcentaje que queda de actividad tiene que seguir, para que la gente de la frontera sobreviva, porque si todos pasan a comprar por internet, el pueblo se va a morir”, sentenció el interventor.

“Tiene que haber un grado de tolerancia, sin que se entienda que se promueve el contrabando, para que la gente tenga con qué subsistir. Pero cuando yo digo esto me reclaman que fomento el contrabando y cuando digo lo otro también me reclaman. Me putean de los dos lados hablando mal y pronto”, concluyó.