La nueva ciudad del amor

Son ingleses, se conocieron en Tinder, se casaron y llegaron a Salta de luna de miel

Tres historias cruzadas, un viaje inesperado y un romance que desafía las coincidencias: una historia que atrapa.

Por Juan Ancalle

Turistas en Salta Turismo — (Fotos: Javier Corbalán)

A causa de un aviso de “invasión” de turistas franceses y en busca de la noticia, Gente de Salta salió a recorrer el casco céntrico salteño, que hoy luce distinto: menos movimiento extranjero, más visitantes del interior y una postal que contrasta con los números oficiales. Aunque el aeropuerto local tuvo uno de los mayores crecimientos del país en vuelos internacionales, un 47% más respecto al año pasado.

Los arribos de visitantes extranjeros disminuyeron, mientras las salidas al exterior aumentaron, y esa tendencia se siente en las calles: más acentos argentinos que europeos, y ante ese contexto, los cronistas de este medio salieron en busca las realidades del núcleo urbano.

Y las historias que marcaron la jornada de ese viernes fueron las de tres parejas: una francesa, una inglesa y una polaca.

Primer pareja: Los galos a los galopes

¿Había franceses? Sí, pero no demasiados en realidad. El grupo de turistas que marcó mayor presencia este viernes por la tarde fue el de los del interior del país.

-Hi, how are you doing? we are journalist… -No, no, nosotros somos de Buenos Aires, fue el ida y vuelta entre Gente de Salta y los turistas argentinos.

Lejos de lo fácil que podría parecer encontrar turistas extranjeros simplemente por su aspecto o vestimenta, el cronista se encuentra con que pueden estar mejor camuflados de lo que se piensa y en un par de ocasiones, al empezar a entablar una conversación amigable usando el inglés, la respuesta fue rápida y contundente: “Somos de acá de Argentina, hablamos español”.

Turistas en Salta - Posaron para la foto, pero salieron corriendo porque se les iba el “cole” para Bolivia. (foto: Javier Corbalán)

Por el lado de los galos, aunque la conversación no llegó a entablarse porque se les iba el micro a Bolivia, no dudaron en posar y dejar algunas postales.

Segunda pareja: ¿Cómo se imaginan a dos europeos de luna de miel?

Ingleses, de Manchester y raro, hinchas del Newcastle, Michael y Emma se casaron y una semana después vinieron a Salta de luna de miel, no sin hacer escala en Buenos Aires. Él enamorado de ella y ella enamorada del flan argentino, destacaron que, para sorpresa de nadie, lo que más les gustó de Argentina es la gente y la comida.

“Mis comidas favoritas acá son: el asado, las empanadas y los alfajores”, reconocía Michael en pleno centro de la ciudad.

- Nos conocimos en una app de citas.  -¿Tinder? 

-Sí, justo esa.

Reconocieron tímidamente y casi con vergüenza, que ella ya conocía la Argentina y tiene amigos en el país, él admitió que lo único que sabía de la Argentina era: “Tevez, Messi y Agüero”.

Tercer pareja: “Nuestra primera cita fue en un café y nos tuvieron que echar”

Ocho de febrero de 2015: Magdalena y Adrián, ambos polacos, se conocieron en persona después de hablar unos días antes por chat, fueron a un café por la tarde y hablaron tanto que perdieron la noción del tiempo. 

“El mozo nos dijo que ya tenía que cerrar”, era la medianoche, contaba entre risas él. “Él pidió mi número en la primera cita, y me dije ‘¿por qué no?’, se lo di y nos despedimos” relató ella.

Nueve de febrero de 2015: Magdalena esperaba el mensaje o llamada de Adrián, pero no llegaba

Diez de febrero de 2015: Magdalena deseaba el mensaje, pero seguía sin llegar

Once de febrero de 2015: Le ganó la ansiedad, por suerte. Magdalena lo buscó por Facebook:

- Hola Adrián, soy Magdalena

-ME PASASTE MAL TU NÚMERO :(

Las redes de la pareja polaca, donde plasmaron su experiencia en Salta

El café se llamaba “Przódna”, que significa “la que avanza primero”, contaba Magdalena, mientras admitía creer en las “señales”, su segunda cita fue el 14 de febrero, que para ella tampoco fue una casualidad. Hoy diez años después recorren todo Latinoamérica y lo que más los maravilló fueron los cielos estrellados de Chile, el salar de Bolivia, y al igual que la anterior pareja, “la comida y la gente de Salta y Argentina".  

- “Nos conocimos en una app de citas”.  -¿Tinder? 

-"No, todavía no existía. Era una plataforma polaca".

El segundo común denominador con la anterior pareja fue el cómo se conocieron. 

En palabras de ella, lo que más le gustó a Adrián de Salta fueron las empanadas al horno y la milanesa, y según él, a Magdalena le encantaron las cosas dulces.

Turistas en Salta, Adrián le cebó un no tan amargo a Magdalena. (foto: Javier Corbalán)

Tal vez Magda tenga razón y las casualidades no existan, mientras este medio buscaba una posible invasión de turistas franceses, estas dos ultimas parejas europeas y con mucho en común paseaban por el centro salteño a solo dos cuadras de distancia. Lo que no es casual es la inevitabilidad de enamorarse de una Salta, que en primavera, despliega sus mejores paisajes.