Ángela tiene 100 años y volvió a dar una lección de compromiso democrático. En la Escuela Primaria N° 56 Almafuerte, en La Plata, las autoridades de mesa le ofrecieron acercarle la urna hasta el auto; sin embargo, ella prefirió ingresar caminando al establecimiento para emitir su voto. La escena terminó con aplausos y emoción entre quienes aguardaban para sufragar.
La historia fue amplificada en redes sociales, que destacaron el ejemplo de ciudadanía de Ángela y su decisión de votar “como todos”, pese a tener la opción de una urna móvil.
En las redes, los mensajes de admiración y agradecimiento por su ejemplo cívico se multiplicaron, que se convirtió en referencia de la jornada y motivó a otros adultos mayores a acercarse a votar. El “caso Ángela” recordó que, a 41 años del retorno democrático, cada voto conserva una capacidad única para reunir a distintas generaciones alrededor de una misma convicción.
El gesto de Ángela trascendió La Plata y se volvió un símbolo nacional en medio de las elecciones: a los 100 años, eligió caminar hasta el cuarto oscuro y emocionó a todos con una lección simple y poderosa sobre participación y compromiso.