En el marco del Día Internacional de la Rehabilitación, que se conmemora cada 23 de marzo, el Centro de Rehabilitación Física de Salta celebró con una caminata inclusiva y un mensaje claro: Avanzar no siempre significa caminar, pero sí seguir adelante.
“Todos los años hacemos algún evento mostrando el avance del moverse, de que no es sólo movimiento a través de las piernas, sino a través de una silla de ruedas, de una prótesis, de un andador, de un par de bastones, y movernos desde un lugar que muchas veces es incómodo, es difícil, es triste, es duro, para poder seguir avanzando. La caminata es eso, es mostrar que se pueden mover de distintas formas”, expresó a este medio la directora del Ceprefis Salta, María del Valle Bertoni.
Entre los presentes, una de tantas historias que conmueve e inspira es la de Alejandro, quien le contó a Gente de Salta que regresó al centro, no como paciente, sino como un testimonio viviente de esperanza. “Ya estoy de alta, vengo a acompañar”, expresó con una sonrisa. Su visita no fue casual: volvió para reencontrarse con quienes compartieron su proceso. “El centro es muy bueno, vengo a ver a mis compañeros, los extraño”, agregó, reflejando el vínculo construido durante su recuperación.
Su historia comenzó con un giro inesperado en 2024, cuando un siniestro vial le cambió la vida. Esas historias de personas que no son contabilizadas entre las muertes pero que dejan algo para siempre en el lugar de colisión. En su caso, un auto lo chocó cuando circulaba en su moto y le provocó la pérdida de una pierna. Lo que parecía un quiebre definitivo se transformó en el inicio de un camino de reconstrucción personal.
Al llegar al centro, encontró un espacio de contención clave. “Me recibió la licenciada Marcela Córdoba, muy buena, como todos en general”, recordó. Ese acompañamiento profesional y humano fue fundamental para dar los primeros avances en su rehabilitación.
Con esfuerzo y fortaleza mental, Alejandro logró salir adelante. “Empecé a trabajar para avanzar, me puse fuerte de la cabeza”, explicó. Cada logro, por pequeño que fuera, fue parte de un proceso que hoy lo muestra de pie, con una nueva realidad asumida y una prótesis construida en el Centro de Rehabilitación que le permitió caminar la caminata de celebración.
Actualmente, ya dado de alta, acompaña a otros pacientes que atraviesan situaciones similares. Su presencia como la de tantos otros ya rehabilitados pero con formas de moverse diferentes, se convierten en ejemplos concretos de superación, una prueba de que es posible reconstruirse incluso después de las adversidades más duras.
La jornada incluyó una caminata inclusiva que buscó visibilizar las distintas formas de movilidad: desde sillas de ruedas hasta prótesis, andadores o bastones. “La caminata representa eso: moverse desde distintos lugares y seguir avanzando”, señaló María del Valle Bertoni, directora del Centro de Rehabilitación Física.
Desde la institución destacaron además el crecimiento del trabajo territorial, con proyectos en Santa Victoria Este y la reciente incorporación de Rivadavia Banda Sur, bajo un enfoque de rehabilitación basada en la comunidad. Este modelo promueve el trabajo conjunto con agentes sanitarios, familias y referentes locales para garantizar el acceso a la rehabilitación.
Lejos de los reclamos, el centro atraviesa un presente de expansión y compromiso, dijo Bertoni, con el objetivo claro de fortalecer la autonomía e independencia de las personas, brindando herramientas profesionales adaptadas a cada realidad; aunque admitió que en materia de recursos humanos necesitan reforzar el área de rehabilitación infantil.